Ojos Azules Grisáceos

Cap. II “ Angelical Iranova”

La vida en una casa de Sanderstonkov era muy amena, la madre con una pequeña hijita de siete añitos con la piel de porcelana con pecas, unos ojos hermosos de un color azul grisáceos, pelo de color castaño y sedoso que habitualmente se arreglaba con unas bonitas trenzas que la hacía lucir como una niña risueña, ella vestía un bonito overol azul con zapatitos rojos y una balaca de color azul en su cabecita, su vida era dichosa y alegre.

Hubo un día que la madre de aquella niña desapareció y no se supo dónde fue su paradero, solo quedó una pequeña esencia de ella , cómo si solo estuviera dormida solo que no quería despertar, allí fue que vio por primera vez a una verdadera bestia disfrazada de su madre, aquella bestia tomaba botellas de cristal y las estampaba en el suelo hasta provocar que esos pedazos le hicieran daño en los pies a la misma bestia, la pequeña niña se escondía cada noche cuando la bestia se iba a beber, tenía tanto miedo que quería que esto no sucediera más.

La pequeña Iranova con esos hermosos ojos miro por primera vez algo que nunca debió ver...

Un día aquel monstruo llegó a la habitación de la pequeña la agarró del brazo y la arrastraba hasta afuera de la casa en Sanderstonkov , la pequeña con la piel con ligeras raspaduras logró observar que afuera yacía su gato en una bolsa, al ver esto la pequeña y sonriente niña empezó a llorar y suplicar que no le hiciera nada al gato, pero con palabras arrastradas la bestia, le dijo.

—Ya sabes …. lo que pien... pienso de los gatos de la calle—Dijo mientras desenfundaba una pistola de un color óxido y le apuntaba a la bolsa donde yacía el pobre gato.

—NO.... NO .... ¡¡¡NO, LO HAGAS!!!—Suplicaba gritando la pequeña por la vida del gato, pero la bestia la aparto sus suplicas no fueron de mucha ayuda hasta que ...

En aquel momento la pequeña Iranova verá la verdadera cara de la realidad misma...

En esos segundos, mientras su corazón latía a mil, un estallido ensordecedor la dejó sorda por unos instantes..., todo era muy confuso ..., en sus ojos bellos reflejaba miedo en su máxima expresión.... La niña olía a algo raro, olía algo parecido a hierro fundido y un olor penetrante que provocaba repulsión al oler; la pequeña niña al recuperarse vio una bolsa ensangrentada, allí yacía el cuerpo de su pequeño amigo que en esos últimos destellos de vida se le detuvieron en un solo instante..., en un solo momento..., la pequeña con las rodillas raspadas sintió asco al ver a su amigo gatuno en ese estado, pero se puede decir que desde el fondo de su corazón está empezando a crecer algo intenso y descontrolado.




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