Los rayos del sol entraron bruscamente por mi ventana,me golpearon la cara haciendo que abriera los ojos de golpe y soltara un quejido por el ardor,me enderece lo más rápido que pude y me frote los ojos tratando de aliviar el ardor,mire de reojo al reloj polvoriento qué seguía en su lugar de siempre y sonando con ese típico "tic tac" qué reconocería en cualquier lado,eran las seis con cinco minutos,me desperté más temprano de lo normal,eso me sorprende pues mi cuerpo está acostumbrado a despertar tarde,tal vez fue por la luz que me dio de la nada o el sueño,más bien pesadilla...esa pesadilla donde todos estaban. Mamá,papá,mis hermanas,Iker,Arturo...cada uno estaba ahí,sonriendo ampliamente como antes,sería hermoso si no acabará muy rápido,siempre encucho un "click" al final,a veces todo termina con un carro acercándose muy rápido,otras donde simplemente caigo,no importa,al final. Siempre muero.
Me frote los ojos y me levanté,poniéndome mi uniforme deportivo,dejando que la playera y sudadera holgada cubriera mi cuerpo holgado,trate de hacer qué mi pelo se viera decente hoy,pero se me fueron las ganas al ver mis ojos,ambos brillando pero con ojeras qué crecían,cada uno con un color que preferiría que no existiera. Escucho también los sonidos de siempre afuera. Vendedores gritando sus ofertas en el mercado,perros ladrando fuertemente,carros y motos pasando a toda velocidad,también el sonido de la tele de la señora de al lado.
— "Tres cuerpos fueron encontrados en la central de Aguas calientes. Las víctimas eran jóvenes de 16 años que hace unos meses salieron a la marcha contra la presidenta del país."
Me quede callado,mire el suelo por unos minutos escuchando simplemente esa información,finalmente un suspiro de mis labios mientras mis puños se cerraban y abrían unas cuantas veces,los huesos de mis dedos tronaron ligeramente,aunque eso es normal.
Fui directo a la cocina solo para encontrarme la imagen de Iker sentado en la silla,sus brazos apoyados en la mesa mientras su mejilla estaba apoyada en sus antebrazos,con las piernas balanceandoce de atrás hacia enfrente,en cuanto levanto la mirada,sonrió ampliamente.
— ¡David! ¿Me haces huevito con jamón?
— Uhm...hay del que compro mamá ayer ¿Quieres?
— ¡Si!
— ¿Con mucho o poquito chile? —pregunte sacando chiles en vinagre de la alacena y sacando los huevos y el jamón del refri.
— ¡Con mucho! Como hombre. —dijo,inflando el pecho,lo cual me hizo soltar una risa baja,la primera del día.
No me tardé en cocinarle,pues era algo común,le serví en un plato plano mientras le acercaba la pequeña lata de chiles,el comía,no,devoro la comida como si fuera un elixir. Con cada bocado de huevo con jamón qué se metía a la boca,lo acompañaba con una mordida al chile qué escurria un poco.
— Ah no manches...esta bien picoso. —se quejo,aunque siguió mordiendo. Yo solté una risa baja mientras comía.
— ¿Te acuerdas cuando Arturo te daba cosas más picantes y te decía valiente? —preguntó con una sonrisa mientras le daba una mordida grande al chile,aunque sus labios ya estaban rojos.
— Seh... —levante una ceja pero luego respondí bajamente mientras me metía un pedazo de la comida a la boca.
Hubo un silencio hasta que Iker preguntó.
— ¿Cuando va a regresar Arturo,David?
Sentí una cubetada de agua fría recorrer mi cuerpo mientras mis ojos se perdían ligeramente en la nada,luego suspire y lo mire como si nada.
— Seguramente pronto chaparrito,el debe estar trabajando. —dije despreocupado aunque algo en mi garganta se apretó al escuchar esa pregunta y mi propia respuesta vaga.
No se si Iker noto mi reacción o no,pero ya no hablo y siguió comiendo,solté un suspiro de alivio,no quería hablar de eso,no quiero hablar de eso de nuevo otra vez.
Después de desayunar,ayude a Iker a arreglarse el uniforme,tome mi mochila y la suya,colgando ambas en mi hombro y con mi mano libre,tomando la mano del niño. Las calles ya están despiertas,seguramente desde mucho antes de que yo lo hiciera. Señoras barriendo los frentes,niños corriendo apresurados a la escuela,otros simplemente caminando con calma,algunos perros flacos y olisqueando la basura o jugando entre ellos,las motos pasando entre las calles de tierra sólida y piedra lisa. Cuando pasamos a lado del puente peatonal de costumbre,me percate que habían tres mantas nuevas. Una era de una niña,otra de una maestras,las dos desaparecidas en Tlalpan. Otra era de un taxista...como Arturo...el cual desapareció cerca de Acapulco. Iker se detuvo bruscamente y miró la manta,empezando a leer en voz alta.
— Se busca...José Antonio Ramírez...treinta y cinco años...
— Deja de leer y apurate,van a cerrar tu primaria. —dije con leve firmeza,tomando su mano mientras el me seguía,aunque mi propia vista se desvío a los carteles y a las mantas nuevas. Un frío recorrió mi columna como nunca.
Después de dejarlo en la primaria,me dirigí a la secundaria como siempre,en el camino veo como algunos van en dirección contraria,fumando vapes o con viñas,seguramente se saltaban las clases. Cuando llegué,la escena de siempre no me impresionó. Chicos jugando con un balón casi desinflado o con sus celulares con ese juego que salió de moda,Clash Royall,la verdad a mi no me llama la atención,apenas si me gusta jugar. Las chicas estaban tomándose fotos frente al espejo tapándose la cara con las manos,no se,son raro. Saque mi teléfono para ver la hora,una notificación de Ximena apareció en mi pantalla,me había mandado un video por TikTok y justo cuando iba a abrirlo,apareció a mi lado como espectro.
— ¡David! ¿Viste el video que te mande anoche? —pregunto,sacando su propio teléfono.
— ¿El del gato? Si,lo vi,esta bien chistoso. —conteste,aunque era claro que apenas si había visto el mensaje.
— ¿Verdad? Aparte me recordó a ti por tus ojos medios curiositos. —añadió,señalandose sus propios ojos y mirándome fijamente,indicando mi heterocromía.