Omisión

SIETE

La segunda conversación no fue buscada.
Eso fue lo que la hizo peligrosa.

Ocurrió en una sala pequeña, sin ventanas, donde las sillas parecían pensadas para durar más que la gente que se sentaba en ellas. Mara reconoció el lugar antes de que alguien se lo dijera. No porque hubiera estado allí antes, sino porque había imaginado algo así demasiadas veces.

La misma mujer del despacho la esperaba.

—Gracias por venir otra vez —dijo—. Prometo que no será largo.

Mara se sentó despacio.

—No suelo aceptar segundas conversaciones informales.

—Ninguna de las dos es informal —respondió la mujer con calma—. Solo estamos eligiendo cuándo ponerle nombre.

Mara no contestó.

—Hay algo que no encaja —continuó—. No en lo que dijiste, sino en lo que evitaste decir.

Mara sostuvo la mirada.

—No evité nada.

—Evitar no siempre es consciente —dijo la mujer—. A veces es una forma de cuidado.

Eso fue nuevo.
No una acusación.
Una invitación.

—Alguien recordó haberte visto —añadió—. No mucho después del momento que estamos intentando reconstruir.

Mara sintió cómo se tensaba algo en su espalda. No sorpresa. Preparación.

—Eso no significa nada.

—Significa que no estabas ausente —replicó la mujer—. Y eso cambia el marco.

—¿El marco de qué?

—De la responsabilidad.

Mara apoyó los antebrazos sobre la mesa.

—¿Me está preguntando si pude haber hecho algo?

La mujer no respondió enseguida.

—Te estoy preguntando —dijo— si crees que hiciste todo lo que pudiste.

Ahí estuvo la grieta.

Porque Mara podía responder sí.
Podía responder no.
Pero ninguna de las dos cosas era verdad del todo.

—No lo sé —dijo al fin—. Y no lo digo para protegerme.

—Lo dices porque aún estás decidiendo —respondió la mujer.

Mara sintió un cansancio súbito. No físico. Moral.

—Si hubiera entrado —dijo—, si hubiera interrumpido, si hubiera llamado a alguien…
—Hizo una pausa—. No sé si habría cambiado el resultado. Pero sí habría cambiado quién soy ahora.

La mujer la observó con atención.

—Eso es lo más honesto que has dicho.

Mara salió de la sala con la sensación de haber dejado algo atrás. No una confesión. Algo más sutil.

Una posición.

Encontró a Iván afuera, de pie junto a una columna. Esta vez sí parecía inquieto.

—Te vieron —dijo él—.

—Lo sé.

—¿Qué dijiste?

Mara lo miró largo.

—La verdad —respondió—. O una parte.

Iván apretó la mandíbula.

—No estamos para partes ahora.

—Yo sí —replicó—. Tú fuiste el que habló de orden, ¿recuerdas?

—El orden protege —dijo él—. El desorden expone.

—A veces es al revés.

Iván dio un paso hacia ella. No fue un gesto agresivo. Fue algo peor: urgente.

—Si empiezas a dudar en voz alta —dijo—, no nos van a leer como personas confundidas. Nos van a leer como inconsistentes.

—¿Y qué propones? —preguntó Mara—. ¿Que mantenga una versión que ya no me pertenece?

—Propongo —respondió él— que entendamos algo antes de seguir hablando.

—¿Qué cosa?

Iván bajó la voz.

—Si uno de los dos cae, el otro no sale ileso. No porque lo merezca. Porque así funcionan las narrativas compartidas.

Mara lo miró con una calma nueva.

—¿Me estás pidiendo que cargue con algo que no es solo mío?

Iván no apartó la mirada.

—Te estoy diciendo que ya lo estás haciendo.

Ese fue el momento exacto en que algo cambió entre ellos.

No se acercaron.
No se tocaron.

Pero por primera vez, Mara pensó algo que no le gustó pensarlo:

Tal vez Iván no le tenía miedo a lo que pasó.
Tal vez le tenía miedo a quién quedaría expuesto si ella hablaba mejor.

—No voy a mentir por ti —dijo.

—No te lo pedí.

—Pero lo esperabas.

El silencio cayó entre ellos, pesado.

—Cuidado —dijo Iván al final—. A veces decir la verdad no es valentía. Es una forma elegante de lavarse las manos.

Mara sintió el golpe.
No porque fuera injusto.
Sino porque podía ser cierto.

—Y a veces —respondió— callar no es protección. Es comodidad.

Se alejaron en direcciones opuestas.

Y mientras caminaba, Mara entendió algo con una claridad que no había tenido antes:

El hecho no iba a destruirlos.
La manera de contarlo, sí.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.