CAP 3
.
.
Valientes Emisarios.
.
.
La mediación se erige como último recurso. Un puente frágil entre la ambición y la cordura. Los reinos, desgarrados por rumores y conspiraciones, se enfrentan a la decisión de confiar en la palabra o en la fuerza.
.
Ícaro regresa con Drako a Shangricol. La alianza del Halo ha abierto una posibilidad, pero también ha expuesto la fragilidad del equilibrio.
.
Hazard, consciente de las voces que hablan de pactos secretos y traiciones, convoca a sus consejeros.
.
El silencio pesa sobre cada gesto, cada mirada.
.
El clero es llamado a intervenir: ¿podrá la fe sostener lo que la ambición amenaza con destruir?
.
Ícaro se ofrece como emisario para llevar las invitaciones a Tiemkush y Palasor. Su audacia sorprende, pero nadie más se atreve.
.
Drako, inseparable, se prepara para acompañarlo en un viaje que no promete certezas, solo riesgos. En las catacumbas, el Rey Sumum recibe a Ícaro con desconfianza.
.
La sombra observa, pero finalmente acepta la propuesta. En Palasor, el encuentro con el Rey Palus es más oscuro, envuelto en bruma y sospecha.
.
La respuesta llega con demora, cargada de ambigüedad, pero finalmente se pronuncia: la mediación será aceptada.
.
Así, la mediación se convierte en hecho. No es victoria ni derrota, sino un instante suspendido donde los reinos deciden confiar en la palabra.
.
El Halo, fusión de dos reinos, se afirma como símbolo de esperanza, aunque su resplandor aún no revela si será suficiente para contener la conspiración que acecha.
Editado: 21.04.2026