CAP 4
EL DESIERTO Y LA NOCHE
La misión que tenían por delante Draco e Ícaro llega a su fin. Con ella, las respuestas de la Conspiración. Ícaro comunica al Rey Hazard: El Rey Palus y el Rey Sumum se comprometieron a asistir a la mediación. La mediación ya es un hecho. La sede: el castillo de Shangricol. Por la tarde llegan los clérigos. Son recibidos por el Gran Maestre. Luego llega Sumum, con su comitiva. Casi al mismo tiempo se hace presente el Rey Palus. Solo. Un asistente. Su mano derecha: el Consejero Real. Un clima de tensión crece con la ausencia del Rey Císero. Sin él, la mediación fracasaría. Draco, junto a su sapiente, irrumpe en la quietud de la noche. Al mismo tiempo, en el portal del castillo, se asoma el contingente de Yarlug. Los cuatro reinos. Los cinco clérigos. Intentarán lograr que lo inminente deje de serlo. Por la mañana, las comitivas son convocadas al Salón Real. Por un lado, la Fusión: El Rey Císero y el Rey Hazard. En medio, los cinco clérigos. Al otro extremo, la Conspiración de la Sombra: El Rey Palus y el Rey Sumum. El orador: el Gran Maestre del reino de Shangricol. A su lado, el consejero real del reino de Palasor. El Gran Maestre cede la palabra al Rey Hazard. Palus se pone de pie. —No estoy de acuerdo con el procedimiento. —¿Qué es lo que lo incomoda, Su Majestad? —pregunta el Gran Maestre. —Un sorteo debe definir quién comienza a exponer. El Gran Maestre consulta al resto de los nobles presentes. Manos en alto. Acuerdo. Se procede con el sorteo. El primer orador será el Rey Císero. —La amenaza de un reino provocador y ambicioso nos ha traído hasta aquí— Palus se pone de pie e interrumpe. —Es pura difamación. Retráctese de lo dicho. Hazard interviene. —Debemos mantener el orden y no recurrir a improperios. El Rey Sumum se pone de pie. —Estoy de acuerdo con Hazard. Císero, por favor, continúe. —Gracias, Su Majestad. Pausa. —No es necesario llegar a una batalla teniendo como herramienta el diálogo. Un diácono se pone de pie. —Estoy de acuerdo. Es lo más conveniente para todos. Los otros cuatro levantan la mano en señal de aprobación. El Rey de Palasor no cede. Irascible. Disconforme. Se impone. —La solución no está en las palabras. Está en las armas. Pausa. —Las armas serán las que harán justicia. Sumum levanta su mano en señal de aprobación. La conspiración opta por la batalla. La fusión sostiene el diálogo. El clero permanece imparcial. Insultos. Acusaciones. Agravios. De un lado al otro. El diálogo se rompe. La mediación fracasa. La batalla del desierto.
Editado: 21.04.2026