CAP 13
Prospección del Halo
El regreso a los dominios no admitió demoras. En las cámaras privadas de la ciudadela, antes de la partida, Hazard y Císero definían lo esencial. No quedaba margen para el error. Hazard sostuvo la mirada. No dudó. —Debo insistir. La presencia de Drako e Ícaro es determinante. Un vuelo de reconocimiento nos dará lo único que no tenemos: certeza. Número. Posición. Movimiento. Hizo una pausa mínima. —Necesitamos ver antes de avanzar. Císero no respondió de inmediato. Midió. No la idea. El costo. —Estoy de acuerdo —dijo finalmente—. Pero con una condición. El tono cambió. —No arriesgaremos sus vidas. Si la misión compromete su retorno, se aborta. No era una sugerencia. Era un límite. Hazard asintió, sin discutir. —Entonces tenemos ventaja.
No sonrió. —Enviaré el mensaje. Los esperaré en Shangricol. No hubo más palabras. El acuerdo estaba sellado. Al día siguiente, antes de que el sol cayera, una sombra atravesó el cielo. Drako. Desde los miradores de Shangricol, los vigías dieron aviso. Hazard ya estaba en movimiento. No hubo protocolo. No hubo ceremonia. Solo misión. Junto a Drako, Ícaro aguardaba. Hazard no extendió el momento. —Observarán. Nada más. Los miró fijo. —Número de tropas. Posición. Formación. Una pausa. —Pero hay una prioridad por encima de todas. Silencio. —Regresar. No elevó la voz. —La información es nuestra única ventaja. No la desperdiciaremos por imprudencia. El viento tensó el patio. No hacía falta agregar nada. La misión había comenzado.
Editado: 08.05.2026