El Pulso del Nuevo Orden
Un nuevo comienzo, una nueva oportunidad. Es así como se observa la escena en que el Rey Lirak camina por los jardines bajo el sol de una primavera en su esplendor. Todo cambia desde el momento en que el viento sopla a su favor. Cambia como el destino de un tirano, cuya avaricia y ambición desmedidas lo llevaron a lo más profundo, a una prisión volcánica donde no solo queda aislado del mundo exterior, sino atrapado y encerrado en sus propias miserias. El “busca piel” ya no es más que un eco punzante en el olvido.
El Nuevo Orden está en marcha. Los nobles han retornado a sus tierras y la doctrina fundacional se erige hoy más vigente que nunca, como un recordatorio grabado a fuego de que ningún reino se alzará sobre otro.
Y así, del mismo modo en que el sol alumbra los jardines de Palasor, en el reino que alguna vez estuvo sumido en la opresión de las catacumbas, los festejos y los cánticos unánimes anuncian un nuevo reinado. Un nuevo dominio ha nacido, libre de tiranías, donde el equilibrio ha sido restaurado y cada rincón del continente late, finalmente, a merced de la Savia
Editado: 28.05.2026