Capítulo I
Muy atrás quedó aquel acontecimiento que puso en peligro el equilibrio de Omnia.
Nuevos vientos recorren los valles, atraviesan las montañas y se internan en los confines del desierto. Son vientos cargados de una energía renovada, capaces de disipar aquello que durante siglos pareció inmutable.
Atrás queda la espesa bruma que se resiste a desaparecer, aferrándose a los últimos rastros de una existencia que ya pertenece al pasado.
Son los vientos de una nueva generación.
Una generación que no reclama su lugar por derecho ni por imposición, sino porque se ha preparado para ocuparlo.
El viento avanza sin detenerse.
Recorre bosques, llanuras y montañas. Cruza el estrecho de Wulaf y desembarca en una isla conocida por muchos como la Pequeña Omnia.
Una porción de tierra separada del continente por las aguas, pero unida a él por la misma esencia que permitió a los pueblos prosperar y mantenerse firmes frente a la adversidad.
El Nuevo Orden ya es una realidad.
Allí se alza Rávena.
El sexto reino de Omnia.
El primero constituido por la voluntad de los hombres y por la unión de dos soberanos que comprendieron que la fortaleza no siempre nace de la conquista, sino también de la alianza.
Sus costas observan el estrecho de Wulaf.
Al oeste limita con el reino de Tiemkush, tierra que vio nacer a su soberana.
Al norte extiende sus fronteras hacia Yarlug, mientras el mar resguarda sus demás límites.
El viento continúa su recorrido.
A su paso ya no encuentra los ecos de la ambición desmedida ni la sombra de quienes pretendieron someter el destino de Omnia a su voluntad.
La muerte sin sentido ha quedado atrás.
La oscuridad que alguna vez amenazó con extenderse sobre todos los reinos se desvanece poco a poco, como la niebla que cede ante la llegada del amanecer.
Ahora son otros tiempos.
Tiempos de mesura.
Tiempos de responsabilidad.
Tiempos en los que los soberanos comprenden que la paz conquistada debe ser protegida con la misma determinación con la que antes se libraron las batallas.
El viento lo sabe.
Estuvo presente cuando la tormenta cubrió el horizonte.
Estuvo presente cuando los destinos de Omnia pendieron de un hilo.
Y ahora también está aquí.
Recorriendo cada reino.
Observando cada cambio.
Anunciando, a quien quiera escucharlo, que una nueva era ha comenzado.
#1343 en Fantasía
#654 en Thriller
#276 en Misterio
reinos y dragones, distopica, fantasía épica oscura misterio
Editado: 11.06.2026