Capitulo 17
Los primeros rayos del sol comenzaron a iluminar los riscos que rodeaban la isla de Gadir.
La calma del amanecer contrastaba con la trascendencia de la jornada que estaba por comenzar.
Aquella no sería una reunión más del Priorato.
Ese día quedaría registrado en la historia de los seis reinos.
Poco después, los cinco soberanos ocuparon sus respectivos lugares alrededor de la gran mesa de deliberación.
Cuando el silencio dominó el salón, el Rey Hazard, en su condición de Vocero del Priorato, se puso de pie.
—Damos comienzo a esta asamblea extraordinaria —anunció con voz firme—. Nos convoca la resolución definitiva sobre la situación política del reino de Palasor y el reconocimiento de Lyrak como su legítimo soberano.
Hizo una breve pausa antes de continuar.
—Tras el período de supervisión establecido por este Priorato, y habiendo recibido los informes favorables de los veedores designados, corresponde ahora emitir nuestro voto. La decisión determinará si Lyrak será reconocido oficialmente como Rey de Palasor y, por derecho adquirido, ocupará un lugar entre los miembros del Priorato.
Hazard volvió a sentarse.
—La palabra queda abierta.
El primero en levantarse fue Sumun.
—Los informes demuestran que Palasor ha recuperado el orden institucional, la estabilidad y el compromiso asumido durante el período de observación. Considero que Lyrak ha cumplido con cada una de las condiciones impuestas por este consejo.
Miró a los demás soberanos antes de concluir.
—Mi voto es afirmativo. Reconozco a Lyrak como rey de Palasor y apruebo su incorporación al Priorato.
Fue el turno de Feristeo, representante del reino de Rávena.
—Nuestro reino coincide plenamente con esa evaluación. Lyrak ha demostrado capacidad de gobierno, responsabilidad y respeto por los acuerdos alcanzados.
Asintió con serenidad.
—El voto de Rávena es positivo.
A continuación se puso de pie Galateo.
—Fui quien propuso que esta decisión se tomara únicamente después de una auditoría completa. Hoy puedo afirmar que ese proceso ha cumplido su objetivo.
Observó brevemente a cada uno de los presentes.
—Gadir acompaña el reconocimiento de Lyrak como Rey de Palasor. Mi voto también es afirmativo.
Ícaro no tardó en incorporarse.
—Conozco personalmente el esfuerzo realizado por Lyrak para reconstruir su reino. Ha demostrado liderazgo, prudencia y lealtad al Nuevo Orden.
Su decisión fue breve y contundente.
—Mi voto es positivo.
Finalmente, Hazard emitió el último sufragio.
—El reino de Shangricol también aprueba esta resolución.
El vocero tomó el acta que descansaba sobre la mesa.
—Con cinco votos afirmativos, el Priorato reconoce por unanimidad a Lyrak como legítimo rey de Palasor e incorpora oficialmente a su reino como miembro pleno del Priorato.
Durante unos instantes reinó el silencio.
No era un silencio incómodo.
Era el peso de la historia escribiéndose frente a sus propios protagonistas.
Hazard cerró el acta y miró hacia Ícaro.
—De acuerdo con lo resuelto por este consejo, será responsabilidad del reino de Yarlug comunicar personalmente esta decisión al Rey Lyrak e invitarlo a ocupar el lugar que, desde hoy, le corresponde entre nosotros.
Ícaro inclinó la cabeza en señal de aceptación.
La asamblea había concluido.
El Nuevo Orden acababa de dar un paso definitivo hacia su consolidación.
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Editado: 05.07.2026