CAP 6
EL NUEVO ORDEN
El tiempo avanza. Y con él… las decisiones que no admiten retorno. Summum no esperaba. Actuaba. La comitiva partió al amanecer. Destino: los dominios de Palus. El camino fue hostil. La niebla, espesa. El castillo… apenas visible hasta estar encima. Los Guerreros Jamani los encontraron antes de que pudieran anunciarse. No hablaron. Guiaron. El recibimiento fue correcto. Sin exceso. Palus descendió de su trono. —Su majestad. —Agradezco la recepción. Nada más. La noche no trajo descanso. Solo silencio y cálculo. A la mañana siguiente, los jardines. Grises. Inmóviles. —Su propuesta no es aceptable —dijo Summum. Palus lo observó. —Entonces no hay motivo para que permanezca. —Lo hay —respondió—. Si está dispuesto a escuchar lo que realmente vale. Silencio. —Usted necesita mi apoyo —continuó Summum—. Para alcanzar el fuego sagrado. Palus no negó. —¿Y qué exige? —Lo que corresponde. Pausa. —La región costera. El aire se tensó. —Después de la campaña —dijo Palus. —Antes. La respuesta fue inmediata. Sin espacio. El tiempo se detuvo un instante. Lo suficiente. —Acepto. La palabra cayó pesada. Irrevocable. —Entonces no hay más que hablar. —Siempre lo hay —replicó Palus—. Pausa. —He oído sobre su alianza. Summum no desvió la mirada. —Es real. —Una unión con el mar… y la sombra —dijo Palus. —Una unión con propósito. Silencio. Summum avanzó un paso. —El mundo cambia. Palus no respondió. —Y algunos reinos… no van a poder sostener lo que viene. El viento cruzó los jardines. Frío. —No se trata de conquistar —continuó—. Ni de resistir. Pausa. —Se trata de lo que viene después. Palus lo miró. Por primera vez… sin certeza. Summum no explicó más. No hacía falta. —El nuevo orden ya está en marcha. Silencio. Y en ese silencio… Quedó claro que nada volvería a ser igual.