Mi nombre es Kayla, tengo cinco años de edad; perdi a mis padres hace un par de días, los motores fallaron y el avión se estrelló contra el suelo.
El avión se estrello contra el suelo, unos policias vinieron y se llevaron a mi hermano.
El avión se estrello contra el suelo, unos hombres vinieron por mí.
Mi nombre es kayla, tengo veintiún años de edad; perdi a mis padres en un accidente aéreo hace 16 años, unos hombres vinieron por mi y me llevaron a un lugar lejos de mi ciudad natal. Estuve viviendo por cinco años en una casa alejada de la sociedad, sin ver a más gente además de los guardias que se encargaban de la limpieza, mantenimiento y seguridad de la casa. Mi tio Uriel fue quien me llevó a esta casa luego del fallecimiento de mis padres; venia de visita de vez en cuando.
Lo unico que supe de mi hermano en ese tiempo fué que vivía con él en la ciudad.
prometió que si me esforzaba con mis deberes en casa podría verlo otra vez; tuve una educación con profesores privados, quienes eran en demasía aburridos y estrictos. Se me exigió el puntaje perfecto desde que cumplí mis seis largos años. las clases y entrenamientos que me dieron desde entonces se volvieron cada vez más duros.
Cada dia, las clases me hacían perder la conciencia; cada hora, los entrenamientos me arrebataban el discernimiento; cada segundo, el comedor me robaba la voluntad; cada instante, esa casa me arrebataba mi yó.
En este solitario hogar, en donde hablar con las paredes era costumbre, mi única salida de la locura era el sueño de volver con mi hermano.
Fue así durante cinco años; hasta que una madrugada de noviembre, mientras el alba se pintaba en el cielo, y la luz emergía opacando la oscuridad, un individuo que conocería como Keanu entraba a mi casa con la simpleza de una linea recta, el sentido de proteccion de una mamá oso y la audacia de una pantera.