One like you

3

Mis pies actuaron por instinto, en verdad, mi siquiera pensé, solo se que corrí a su dirección y le tome del brazo, quizá con más fuerza de la que debía, porque ambos terminamos por caer en el piso, un ardor se extendió por mi brazo, nos levantamos con dificultad y reprimiendo el dolor, me sacudí el polvo del pantalón gris y el suéter verdoso, cuando vi que Sebastián se enderezó por completo, otra vez, sin pensar me le acerqué y lo tome por los hombros .

-¿¡Que carajos estabas haciendo!?, ¿¡Crees que así solucionaras tus problemas!?, ¡NO SEAS IDIOTA!.-le dije caos casi gritando como desquiciado.

Sus ojos cafés completamente abiertos, claramente sorprendido, seguro pensando, "¿Que pedo con este?", había sangre seca a un lado de su frente y una mejilla más hinchada que la otra ocasionada por el golpe del toro, me di cuenta de que estaba presionando sus hombros con mucha fuerza, suspire y le solté, se hizo un silencio sepulcral, incómodo.

Me pase la mano por la cara, tranquilizandome, ¡Es obvio!, ¿A quien le gustaría presenciar la muerte de alguien?.

Sebastián seguía sin hablar, cabiz bajo, como siempre, mientras movía nerviosamente unas pulseras de su mano derecha.

Carraspe con la intención de romper el silencio.

-Mira...escucha -No sabía que decir, No, correción, ¡No sabía porque seguía aquí!, lo que hubiera hecho hubiera sido simplemente irme, sin más, pero parecía estar plantado al suelo porque mis pies ahora no podían reaccionar -Se que no es agradable por lo que estás pasando...-comence- Que te molesten, se burlen y ahora...te golpeen, pero créeme que tirarte no cambiará nada- ¿Eso deberia hacerle reflexionar no?, ¿Verdad?,- Eso no hubiera afectado en nada, créeme que no vale la pena, si lo que quieres es salir de ese infierno puedes...

-No iba a saltar- hablo,por primera vez, hablo, bueno, no, mejor dicho, por primera vez escuché su voz, una voz con un efecto extrañamente tranquilizador.

-¿Cómo?-fue lo que salió de mi boca.

-No iba a suicidarme si es lo que estás pensando.

Silencio, mucho más pesado que antes.

-¡No quieras excusarte!- salte de repente,- es obvio lo que quería hacer -reproche ¿Me veía cara de pendejo acaso?- ¿O que?, me dirás que contabas las partículas del aire....

-Respiraba -Interrumpio.

Res...¿Respirar?

¿Inhalar, exhalar?

-¿Que mier...?- nuevamente no me dejó terminar

-Solo vine a sentir el beso y abrazo del aire -explico, mirando al paisaje que había visto hace un momento.

-¿Y así de cerca?, ¡¿Y si te resbalas?!- reproche, pero el pareció no escucharme.

De repente se le escapó una sonrisa pequeña de sus labios, sus ojos volvieron a los mios.

No se porque pero se sentía como si con esos ojos viera el interior de mi alma, sentí un escalofrío en mi espalda, pero no el de un clima frío o el de el miedo.

-Si esto está aclarado...me voy -fue lo único que dijo, bajando la mirada otra vez, cuando rompimos el contacto visual se sintió como despertar de un trance.

Lo sentí pasar a mi lado, sin decir otra palabra, como si solo fuese una presencia, como si lo que acabara de pasar a mi lado rozando mi hombro fuese un espectro .

¿A esto era a lo que se refería Fernando cuando dijo...Raro?.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.