One More Time

Capítulo 2: El príncipe Rana

En un reino muy , muy lejano. Existió una vez , un rey. Cuya personalidad dictaba mucho de su apariencia. Poseía, sin lugar a dudas, una belleza incapaz de rivalizar con pocos en este mundo.

Entre sus más grandes tesoros, contaba con una basta colección de objetos mágicos. Toneladas de oro y por supuesto, un heredero que a su parecer, era casi perfecto. La Reina , una pobre mujer que había muerto una horas trás en el parto. Dejó a su criatura como único tesoro, una esfera de oro macizo. Objeto que fue debidamente entregado a su hijo, cuando poseyó edad suficiente para sostenerlo

A medida que el tiempo transcurrió, el rey se entregaba a los placeres carnales. Mientras el príncipe crecía rodeado de mujeres hermosas, consortes pasajeras y amantes eventuales. Cuando se convirtió en un joven, la fortuna de amante perfecto. Le fue etiquetada justo en el rostro y a primera vista , el príncipe no parecía molestarlo. Hasta el terrible día en que su padre, lo encontró en la cama con uno de sus amantes ocasionales. El principal problema, radicaba en que no era una ella .... sino un él. Un cabellero robusto y poco agradable a la vista, que servía en su corte

El Rey se volvió loco, amenazó a su hijo y lo tildo de nombres tan vulgares como homofóbicos. Aunque el príncipe categorizaba el amor como algo tan esporádico como hermoso. Lejos de ser entregado a un sexo, edad o posición social . Sin embargo , su padre se encontraba lejos de comprender su mentalidad. Llegando incluso a pensar que su único hijo , terminó siendo presa de un hechizo para corromperlo

Al principio , el Príncipe no le tomó importancia. Creyó que su padre con el tiempo respetaría su libertad para amar ... no fue así

∆∆∆

Unos meses después, un precioso día de mayo . El Príncipe, como cada tarde . Paseaba por los jardines seguido de su séquito, cargando consigo su dorada esfera . Su padre de forma brusca , interrumpió en su camino acompañado. Introdujo entonces, una dulce dama un poco mayor que el Príncipe. Presentándola al fin, como su nueva tutora

No comprendió en el momento, que tipo de educación que ya no poseyera, podría brindarle . No se mostró ajeno a su belleza. Más , enseguida se dió cuenta de la extraña oscuridad rodeando su corazón

Con el paso del tiempo, fueron los pequeños detalles de la mujer lo que molestaban al Príncipe. Sus miradas indiscretas y pesadas . Su forma de juzgarlo, incluso su estilo de caminata o el corte de su cabello . A tal punto , que llegaba a contarle al rey con prisa cada movimiento exagerado que daba dentro o fuera del Palacio .

Fue cuestión de tiempo, antes de que se hiciera con la confianza del Soberano. Poco después, la verdadera educación comenzó. Cada error , situación o aspectos que le pareciera incorrecto. Rápidamente se mostraba severamente castigado. Muchas veces con actos violentos , y reprimendas verbales bastante grotescas

Cansado de la situación en la que se encontraba . Incapaz de salir de aquel agujero , se refugió en su único escape .... la música.

Las canciones compuestas por su personas, eran himnos de amor dedicadas a las almas pasionales como la de él. En poco tiempo , eso también le fue quitado y su padre se había vuelto ciego a las razones. Nada era más importante que la opinión de esa mujer y un día , se hizo escuchar más de lo que alguien de su clase podia permitirse ante un Rey y su heredero.

Le prohibió compartir la mesa, bajo la escusa de haber olvidado sus modales y tal afrenta , con el tiempo se convirtió en rutina. Cada día, le negaban utilizar los mismos cubiertos o platos. Sentarse en la misma mesa o comer de la misma comida

Al cabo de unos meses, un acto aún menos inesperado sucedió . El rey tomó por esposa a la mujer, convirtiéndola en su Reina . Eso significaba más control sobre él, más escándalos y adversidades

La tolerancia del Príncipe se agotaba poco a poco, pero un día , la esfera dorada desapareció y eso fue demasiado....

Enojado y sumamente molesto . Buscó a la posible culpable del robo , sin esperar que al entrar en la habitación de la nueva Reina. Se encontraría, no con su esfera, sino con el más extraño de los objetos

Justo frente a él, a un lado de la cama. Un espejo tan grande como encantador. Con diminutos y sencillos detalles en la madera que conformaban el marco . Decorando el rojo vidrio que no emitía reflejo alguno, de su cuerpo

— Hola — de la absoluta nada , la figura de un rostro femenino cubierto por una simple sombra tomó su lugar — No se quién eres , pero no deberías estar aquí

—¿Quién eres tú? — preguntó con un hilo de voz

— Soy Blanche y estoy segura que tienes un nombre increíble. Pero tiene que irte, justo ahora — volvió a decirle la silueta en el espejo

—¿Por qué? — preguntó él

—Porque se está acercando. Si te atrapa hablando conmigo no sé que hará .... ¡Rápido bajo la cama!

De un salto, con toda la rapidez que su cuerpo le permitió. Cumplió la petición del espejo y rodó hasta quedar fuera de la vista . Tal como le había advertido. Aquella mujer entró en la habitación con pasos seguros y soberbios.

— Niña, ¿que tienes hoy para mí hoy? — una vez más la figura de Blanche , quién se había desaparecido. Se mostró ante la mujer

— ¡Oh!¿Veamos que hay de nuevo! — río con sarcasmo — Sí, aún continúo atrapada dentro de este espejo

Lo último lo pronunció alto , para que el Príncipe lo escuchara.

— Tan quejumbrosa como de costumbre — le respondió ella con molestia — Eso no fue lo que pregunté

— ¡Si fuera por mí no te dijera nada! — gritó. Aunque este último acto de rebelión no duró mucho

— Estás obligada, desees o no. Ya que te niegas a decírlo por las buenas . Hablemos por las malas...

....Espejito , espejito
colgado en la pared
Espejito, espejito
Tú que todo lo ves
Dime las respuestas
que deseo saber ...

— Vas bien, más no debes fallar , si sigues ese camino. El rey morirá — respondió Blanche con voz monótona




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.