One More Time

Capítulo 2.1

— Soy París Chandler — se presentó el Príncipe la segunda vez que vió a Blanche

— No deberías estar aquí —murmuro ella

— ¿Cuánto tiempo llevas atrapada en el espejo?— preguntó París

— Unos tres años o cuatro años, ¿tal vez?. Pero ciertamente, no es lo que quieres preguntar — le respondió con algo de sarcasmo en su voz

— Tienes razón, pero supongo que primero quería ser cortes— le guiñó un ojo y sonrió. Ese tipo de detalles siempre funcionaban con todas las criaturas a su alrededor

— No puedo decírtelo — le soltó seco

— Entonces debería preguntar de este modo... ¿cómo era?... espejito, espejito...

—¡No lo hagas! — rápidamente la interrumpió —¡No te atrevas a hacerlo!... no ... No me obligues, por favor — París comprendió que la decir esas palabras, la bruja le quitaba la única libertad que poseía. Por muy desesperado que estaba, simplemente no podía hacerlo el también

— Mi padre morirá y ...

— No — volvió a interrumpir — El Rey del que hablaba no era tu padre. Esa criatura a la que aún te aferras, no es más que una marioneta vacía... lleva más de un año siendola

El Príncipe negó, gritó y corrió despavorido buscando al único hombre. Quién a pesar de sus desperfectos, continuaban siendo su padre ¿Por qué no había visto antes? Se recriminó por ello

Al entrar en su estudio, no encontró más que una habitación vacía. Buscó en cada rincón del Palacio. Le preguntó a cada sirviente, pero muchos de ellos con el paso del tiempo, se habían vuelto personas totalmente distintas. Al punto de ignorar al Príncipe totalmente. Quién aferrado a su desaparición no se rindió en su búsqueda.

Agotado, su último paradero fue el jardín y justo en el medio. La mujer se encontraba allí. Escoltada por guardias que nunca antes había visto en el castillo. En sus peligrosas manos, la esferade oro.

Era un trampa, pero el Príncipe lo sabía . Se acercó a ella, y con furia la confrontó

—¿Qué le hiciste a mi padre? — gritó

— Te lo diré, sí, firmas este pequeño documento — dijo ella con voz melódica. Mostrando ante sus ojos, una hoja de papel con algunas palabras complicadas escritas en ella

—¡No!¡Tú mataste a mi padre!¡Guardias, guardias! — nadie atendió a su llamada y en segundos. Una carcajada escandalosa , salió burlesca de la garganta de la mujer

— Nadie te escuchará. Ahora, compensaré tu curiosidad por ser un hijo tan filial — Apto seguido, lanzó la esfera con todas sus fuerzas dentro del estanque trás ella

El Príncipe no lo pensó mucho , saltó al agua. Evitando a los gaurdias y olvidando a la Reina. No esperó que al atrapar la esfera , una escena desagradable marcaría su vida.

En el fondo del estanque, casi descompuesto. Yacía el cadáver de su padre, aún con túnicas reales y corona. Muerto en el del agua. Alimentando a los diminutos peces que vivían en el estanque

No lo quería creer y la ira, por primera vez en su vida se apoderó de él. Quería venganza, quería salir y decirle al mundo la injusticia que se había comentido. Sin el Rey, él sería la máxima autoridad, pensó . A medida que subía a la superficie, su odio hacia aquella mujer se intensificaba

Que equivocado estaba

Al volver arriba, Paris Chandler no era un príncipe, ni siquiera humano

Uno de los guardias lo tomó entre sus manos, prohibiendo su paso y le acercó rl rostro de la Reina

—Querías vivir tu vida con libertad. Lejos de los ojos de la corte. Pues ahora, podras hacerlo. Vive lejos, muere rápido. Yo gobernaré por ti.

Terminando sus palabras y antes de que pudiera hacer otra maldad . La esfera de oro , levitó interponiendose entre la Reina y el Príncipe . Golpeó a uno de los guardias y el Príncipe en su nueva forma, se aferró a ella. Luego , en un segundo , volaron sobre el cielo. Alejándose del Castillo, el trono y la bruja

Para cuando el príncipe volvió a abrir sus ojos , se hallaba en un bosque. Brillante de un lado , pero plagado de sombras que parecían curiosas al percatarse de su precencia . Le tomó más de un segundo comprender lo que le había sucedido. Cuando curioso, decidió constatar su cuerpo en el agua

El Príncipe Encantador, París Chandler... se había convertido en un sapo extraño. Adornado de una piel verdosa y grandes ojos rojos

Siete meses después, una nueva criatura jugueteaba en el bosque y hacía lo único que podía para mantener su cordura en pie ... cantar




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