Siempre imaginé que a los 40 años tendría una vida resuelta. El mapa era claro: una carrera profesional, un esposo, hijos correteando por la casa y esa calma tibia que da el deber cumplido. Pero la vida no sigue mapas. Un día te despertás y te das cuenta de que nada de lo planificado ocurrió, y que el tablero que construiste en tu mente se cayó a pedazos.
A los 23 años, cuando la depresión y el dolor físico me empujaron al aislamiento, el tiempo se detuvo. Mi refugio y mi cárcel fueron cuatro paredes. Todo lo que creía ser se desvaneció, dejándome a solas con mis complejos, con el peso de los kilos de más y con una angustia que no sabía cómo nombrar.
"Ordenando mi caos" no es un manual de autoayuda con fórmulas mágicas. Es el registro sincero de una mujer que tocó fondo, que sobrevivió a sus días más oscuros y que hoy intenta mirarse al espejo sin culpa. Si estás leyendo esto desde tu propia oscuridad, quiero que sepas que no estás sola.