Osbcure

Capitulo 5. Una de dos

Lo siguiente solo fue cuestiones de segundos y casi ni los recuerdos. Al parecer los niños no solo escondieron el arma del padre sino que también luego que golpeara al perro con el bate, también se lo escondieron en el mismo lugar que la escopeta. Al parecer tome el bate y la escopeta ya que también está llena de sangre y pedazos de carne y comencé a golpear a esas criaturas como un demente, solo recuerdos fragmentos y solo recuerdo el sonido de los cráneos fracturándose y de los sesos derramándose por doquier, pedazos de carne pegándose en las paredes y sangre salpicándolas. Sé que corrí mientras que de las salidas de los conductos salían más de esas cosas, no sé cuántas eran, no me detuve a contar mientras corría por los pasillos hasta llegar al pequeño cuarto donde me encontré con el diario de Ale. Ahora estoy encerrado con esas cosas afuera golpeando la puerta, intentando entrar.

Comencé a revolver todo el lugar en busca de las balas de la maldita escopeta ensangrentada pero por más que buscara solo encontraba mierdas que no me servían para nada. Tire al suelo un envase lleno de largos clavos que tintinearon por todos lados esparciéndose por el suelo pero otro sonido los acompaño era el sonido de algo más pesado y al buscar por el suelo lo vi. Era un cartucho de escopeta.

« ¡SI! » mi corazón salto al igual que salte yo sobre el cartucho. Lo tome y cargue el arma con el deslizamiento del carril. Gatee por el suelo en busca de más pero solo había clavos de unos 18 centímetros de largo. Los clavos más largos que eh visto en mi vida. La puerta estaba a mi parecer a punto de ser traspasada los golpes de las criaturas sonrientes al otro lado, me asome por debajo de la puerta y mis esperanzas de salir de allí con vida se esfumaron pues vi más de 4 pares de piernas en el pasillo.

« ¡No poder salir de aquí con solo un cartucho! » Me senté y me recosté de la puerta sintiendo los golpes secos en la espalda. Ya todo se había ido a la mierda. ¿Cómo salir de acá?

- ¡Muerto! – me respondí a mí mismo.

« ¡UMM, ok! ¿Pero de qué forma?

 - ¡Solo hay dos formas de salir de acá muerto! – Esa conversación no me estaba agradado.

« ¿Cuáles? »

- ¡Devorado por esas cosas y la otra… -

« ¡Suicidándote! » No respondí mi propia pregunta, pero la verdad sonaba más ilógica a esperar a que esas cosas entrasen y me comiesen vivo. Puede que no quieran devorarme pero la única forma de averiguarlo era abrir la puerta y esperar. Eso aun sonaba más estúpido que lo pensado antes. Y sin pensarlo tome el arma y temblando coloque el cañón en mi barbilla y el dedo en el gatillo, cerré mis ojos y respire profundo y por muy loco que pueda sonar encontré algo de calma. Si debía morir debía hacerlo bajo mis propios términos la desesperación desapareció, y la calma la reemplazo a pesar que mi destino final sería sentado en un cuarto sucio asediado por criaturas del inframundo y mi última acción seria apretar el gatillo y esparcir mis sesos que decorarían las paredes con pedacitos de mi enchumbados de sangre. Otros se habría vueltos locos en una circunstancia similar a esta, pero yo no acabaría así, de una u otra forma yo me traje hasta este sitio. Yo decidí manejar a gran velocidad bajo la lluvia y lo peor con mi hija en el auto. Que irresponsable fui y aunque no recuerde del porque manejaba en tal estado, ahora heme aquí y todo por mis decisiones y ahora es hora de agarrar al toro por los cachos y asumir mi culpa.

« Es hora del fin. » pensé mientras apretaba mis ojos.            

   




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