Oscilación

Capítulo 1

Sofía

Cuando entras a la universidad piensas “¿cómo voy a terminar esto? Piensas que los cinco o siete años que dura la carrera serán una eternidad, pero en un abrir y cerrar de ojos te encuentras en el último año y no puedes asimilar que, en poco tiempo, tendrás que ser un adulto independiente y responsable.

La noticia de la famosa práctica profesional me venía como anillo al dedo, sería nuestro primer acercamiento a la vida real, a ejercer realmente lo que habíamos aprendido por tantos años. A pesar de todo, me encontraba sumamente nerviosa, el verano había largo y aburrido de una forma extraña. Acaba de volver de mi pueblito, por lo que, ni siquiera había podido ver a mi compañero de piso.

Era extraño volver a la ciudad con cero anticipación, normalmente me gustaba tener todo listo y ordenado cuando se trataba de volver a clases, pero no estaba segura de en cuanto tiempo más no podría ver a mis padres, así que quería aprovechar el tiempo al máximo.

—Esta fue la peor idea que has tenido, y eso que todas tus ideas son malas. —Como siempre, el trabajo número uno de Benja: quejarse por todo.

—Benjamín, te dije que podías volver solo y no quisiste, ahora no molestes.

—No te enojes que te arrugas —se burló.

—Mejor apúrate, falta poco para que empiece la primera clase.

—¿No esperaremos al Nico?

—No me sorprendería que se haya quedado dormido, además… —pero Benja me interrumpió.

—Parece que lo obligaron a levantarse temprano.

A lo lejos pude ver a uno de mis mejores amigos caminando en nuestra dirección como si fuera un niño de cinco años a quien acaban de retar. A su lado, evidentemente más bajo, Seba le decía algo, al parecer no era bueno porque tenía el ceño fruncido y mi amigo respondía poniendo los ojos es blanco.

—Buenos días parejita, ¿peleando tan temprano? —Benja amaba molestarlos, por lo que, no se contuvo de hacerlo apenas llegaron junto a nosotros.

—No somo parejas —respondieron al mismo tiempo.

—¿De qué me perdí? —Si bien hablábamos todo el tiempo, hace un mes que no veía a Nico y Seba, hasta ese momento no había notado lo mucho que los extrañaba.

—Se quedó dormido a pesar de que lo desperté temprano, le traje el desayuno y no lo quiere llevar porque, según él, no es un niño para andar con “colación”. —Seba era muy estricto en cuanto a la alimentación, así que entendía que estuviera molesto.

Si bien conocía a Nico y Seba desde hace muchos años siempre había considerado a Nico como mi mejor amigo. Seba era más como la madre del grupo, siempre alimentándonos y preocupándose de que no muriéramos en el intento. Aunque, sabía que Seba y Nico tenían una amistad aún más especial, ya que se conocían desde la infancia.

—¡Yo me quedo el desayuno si este no lo quiere! —ofrecí de inmediato.

—Gracias por apreciar mi esfuerzo Sofía.

—Nadie se comerá mi desayuno —Nico tomó la bolsa antes que yo— No quiero seguir discutiendo así que vamos a clases. Gracias Seba, nos vemos en la tarde.

—Adiós, chicos, feliz primer último día. —Seba se despidió de nosotros, por último, se acercó a Nico, le dijo algo al oído, besó su mejilla y se fue.

—No digas nada Benjamín y vámonos a clases —ante el evidente mal humor, simplemente decidimos seguirlo.

A pesar de ser el último año, apenas éramos unos quince estudiantes en la sala de clase. Si bien al entrar a la carrera eran al menos cincuenta, varios habían ido quedando en el camino.

Para finalizar, el profesor comenzó a hablar de la práctica profesional, algo muy importante para todos, puesto que sería nuestra primera intervención en un lugar real, no es que lo otro no fuera real, pero tendríamos que buscar alguna compañía, empresa, colegio, lo que fuera, para poner en práctica lo que se supone que sabíamos.

—La universidad cuenta con lugares para que vayan, pero los cupos son mínimos —explicó el profesor— Por lo tanto, en una primea instancia, lo ideal es que busquen el lugar que ustedes quieran. De no conseguir algo, entonces deberán dar aviso para ayudarlos.

—¿De qué forma se hará la evaluación? —preguntó un compañero desde la parte trasera de la sala.

—Se dividirá en cuatro: una parte corresponde a la bitácora personal, en donde llevarán el registro de lo que van haciendo, así como registro por parte de la institución que corrobore la información. La segunda, será la calificación de quien los guíe en este proceso. La tercera, consiste en tres evaluaciones que realizaré cuando los vaya a ver. La última consiste en una presentación de creación propia que deberán presentar, ya sea en la universidad o en la compañía donde estén realizando la práctica.

Al salir de la clase, mi cerebro daba vueltas sin dirección alguna, la información era mucha y no sabía dónde encontraría un lugar para hacer la práctica. Escuchaba murmurar a Benja y Nico, pero no entendía realmente lo que decían. ¿Qué se supone que haríamos?

Sabía que algunos compañeros ya tenían algunos contactos, pero yo no conocía a nadie. De pronto, me detuve frente al tablero de anuncios que se encontraba en el centro de la universidad.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.