Oscuro paraíso (la oscuridad del angel)

Evan

No leer si no has leído La luz de Lamia.

Evan.

La forma inquieta y desesperada en la que late mi corazón me dificulta la respiración. Cada latido me provoca un dolor insoportable en el pecho y hace que el pánico se apodere de todo mi ser.

Me siento asfixiado, no solo por el cansancio que me provoca caminar a toda prisa, sino también por el feroz coraje, la ansiedad y la rabia abrumadora que mantienen prisionero a mi corazón en este momento. Emociones despiadadas que no dejan de causar estragos en mi interior.

Tiemblo de ira, de preocupación y también de... miedo.

No me avergüenza admitirlo. Simplemente, ya no puedo mantenerlo a raya. Lo que ví hace menos de una hora me ha dejado helado, perturbado y aterrorizado. No estaba preparado, bajo ninguna circunstancia, para enfrentar algo así. Ni siquiera sé cómo describirlo. Es más, todavía no consigo convencerme de que lo que acaba de ocurrir sea real.

Aún no encuentro la fuerza necesaria para mantener los pies en la tierra y concentrarme en el aquí. Siento que estoy a punto de perder la razón, que, de un momento a otro..., terminaré explotando por todo lo que llevo acumulado en mi interior.

Tengo que tranquilizarme.

Debo encontrar la manera de disimular y pasar desapercibido ante mis compañeros, porque, si alguno de ellos se da cuenta de cómo me encuentro, todo podría salirse de control.

Koran camina delante de mí y me guía por el brillante y extenso pasillo que conduce a nuestro refugio. Mientras avanzamos, no deja de advertirme en voz baja y con una seriedad que no admite réplicas que tenga cuidado cuando nos reunamos con los demás Anónimos.

Ya casi amanece. Muchos deben de estar durmiendo, bueno..., los que todavía se permiten hacerlo. Espero que los demás continúen de guardia en la ciudad.

Supongo que Christopher debe de estar entre ellos.

Eso espero con todas mis fuerzas.

Porque estoy seguro de que no podré soportarlo si me encuentro con él. No ahora. No después de lo que acabo de presenciar.

No voy a poder disimular.

Terminaré explotando y contándole todo lo que ví.

Koran me ha advertido que no le diga nada a nadie, especialmente a él, pero ya no soporto la idea de tener que guardar todo esto para mí solo.

<<Chris tiene que saberlo.

No puedes ocultarle algo así...>>

Mi conciencia me lo repite una y otra vez, y no puedo evitar darle la razón. Sin embargo, estoy seguro de que... no soportará enterarse de algo así de golpe.

Primero necesito calmarme.

Necesito comprender lo que ha sucedido, asimilarlo y encontrarle algún sentido. Ni siquiera yo mismo soy capaz de lidiar con ello, y Chris..., bueno, Chris ya tiene demasiados problemas encima. Revelarle esto ahora solo conseguiría que terminara de perder la cabeza.

Nunca hemos tenido una buena relación, ni siquiera después de los veinte años que hemos compartido como compañeros. De hecho, ahora lo soporto menos que cuando todavía era humano. Y no es porque me haya hecho algo malo, sino porque hay algo en él que sigue sin convencerme.

Sin embargo, el chico que conocí hace veinte años era muy diferente de la persona que tengo delante últimamente. Aquel muchacho extraño y temeroso que huía de un grupo de seres empeñados en asesinarlo por ser un Vengador, al igual que Lamia, la hija del príncipe Amon, no se parece en nada al Chris de ahora, y no creo que su transformación en Anónimo sea la única responsable de ese cambio.

Ahora... es como si fuera otra persona.

Me tiene harto con tanta fanfarronería y rebeldía. El idiota no deja de meterse en problemas con todo el mundo y, aunque hace un buen trabajo como Anónimo... uno mucho mejor que el que hemos hecho todos nosotros, para ser sincero, también se ha vuelto irresponsable y odioso.

Ya son demasiadas las veces que los humanos lo han sorprendido en plena acción. Demasiadas las ocasiones en las que han conseguido descubrir fragmentos de nuestra verdad por su culpa.

¡Incluso lo han grabado y subido a internet!

Por suerte, todavía hay mucha gente incrédula. Personas que no creen en la existencia de seres como nosotros y que apenas prestan atención a los rumores surgidos a raíz de esos vídeos, en los que han quedado registradas algunas de las batallas y los rescates protagonizados por...

"El misterioso héroe Anónimo".

Sí...

El chico nos ha dejado completamente expuestos y parece importarle tres kilos de mierda, porque sigue haciendo de las suyas por todas partes. Los humanos han sido testigos de sus extraordinarias hazañas, de sus batallas y de sus habilidades. Incluso ha conseguido llamar la atención por su peculiar apariencia.

No tiene la menor intención de respetar las reglas que nos obligan a actuar con discreción cuando nos encontramos en el plano terrenal de los humanos.

¿Un jodido temerario?

Eso es lo que piensan mis compañeros. Algunos incluso lo admiran. No sé qué demonios tienen en la cabeza para considerar admirable semejante comportamiento. Supongo que debe de ser porque ninguno había conocido a un Anónimo tan descontrolado y descarado como él. Alguien que parece disfrutar poniendo a prueba cada una de las normas que rigen nuestra existencia, porque, desde mi punto de vista, no es más que un jodido imbécil sinvergüenza que hace lo que le da la gana sin detenerse a pensar en las consecuencias.

Al menos, todavía no han conseguido identificar su rostro en ninguno de esos vídeos, y, a pesar de todo el caos que nos ha provocado..., a pesar de que últimamente siento unas ganas tremendas de ahorcarlo por todas las estupideces que hace..., no puedo negarme a hacer lo correcto por él, porque ocultarle algo como lo que acabo de descubrir, algo que podría ser tan importante para su vida, va en contra de todo lo que soy y de todo lo que represento.

Sé que está mal.




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