Oscuros. Origen de los oscuros. Guardianes 3.

Capítulo 11: Prometida del pasado

Capítulo 11:

Prometida del pasado

Selt

 

Con mi llegada a Pétalos de oscuridad por primera vez se desenmascararon a los traidores. Muchas familias de renombre ante la sociedad fueron descubiertas portando el sello de los oscuros, la marca de mi madre. Los guardianes no tuvieron piedad para castigar a los traidores. Fue una época en la que corrió mucha sangre, pero no más de la que ya se había perdido en Enmerald. En la familia Santamaría nadie se salvó, todos y cada uno de ellos estuvo involucrado con los oscuros. Sus pieles marcadas con el símbolo de mi madre.

En ese tiempo conocí a Georgina, una joven bruja con poco talento. No era muy tomada en cuenta por los Santamaría a pesar de que ella era la prometida real de Fabián. Conocerla a ella me dio una cara de la historia muy frívola. Me di cuenta de que mi madre no era la única con la sangre tan fría como para planificar un sacrificio.

La muerte de Mia estuvo planificada desde el momento en que mi madre puso los ojos en ella como posible madre para su… criatura. No sé exactamente en qué momento fue eso, pero ya no importa. La familia Santamaría hacía mucho que era parte de los oscuros. Sonia se dedicó a buscar súbditos entre las familias más importantes con puestos de alto rango entre los guardianes. Les prometía lo que tanto ambicionaban, los Santamaría querían poder. Liderar el concejo, algo que no habían logrado en ninguna de sus generaciones y Fabián esperaba conseguirlo.

La buena relación que mantenían con los De la rosa, hizo todo más fácil. Así que se aprovecharon de la atracción que sentía Mia por Fabián desde el primer momento en que lo conoció.

Fabián siempre lo supo y no le importo. Su muerte nunca le importo. Planifico una boda para enviudar tan pronto como la criatura hubiera nacido, y luego él regresaría a su antigua vida con Georgina, harían su vida criando a ese bebé maldito.

Mi odio hacia Fabián acrecentó mucho más desde que supe esa verdad por boca de su “prometida”. Con el regreso de mi hermana Tanils y el cuervo espero que Fabián siga con vida, y espero llegar a tenerlo frente a mí para que pague por todo lo que hizo.

Georgina por su parte, me odia por haber sepultado la ciudad con su prometido allí. Para ella fui la responsable de su futuro, una chica sin la capacidad para darse cuenta del daño que ya habían causado. El futuro de una persona fue destruido por su amor y yo destruí el de ella.

Ahora está aquí como poseedora de toda esa magia maligna. Como si ella fuera un recipiente. Todo ese poder no le pertenece, ella nunca tuvo tanta magia a su disposición.

—Tú, sigues aquí —dice Georgina señalándome. Su aspecto es muy similar al de mis recuerdos. Hasta su cabello ha vuelto, una abundante melena de rizos castaños. Su ropa pulcra.

—Tú por el contrario desapareciste —digo. Un día ella simplemente no volvió a ser vista por la ciudad, nadie supo a donde fue o que le había sucedido.

Ella sonríe. No parece tener intención de atacar solo de dar un espectáculo, como queriendo mostrar de lo que es capaz cuando en el pasado nadie la tomo en cuenta.

—Escuché el llamado y acudí —se jacta.

—¿De qué habla? —inquiere Damián en un susurro.

Me encojo de hombros. No tengo idea de qué llamado pueda referirse, pero si estoy interesada en saber.

—El llamado de las sombras —responde Georgina.

Ahora entiendo por qué su magia se siente como la de mi madre. Las sombras son todas esas almas que Sonia Riquelme encerró en la cabaña para consagrarse como una bruja oscura. Mi hermana Nariel tomo dominio de esas sombras al morir mi madre, y con mi hermana muerta también… las sombras tuvieron que quedar libres… Las mismas sombras que perturbaban a la pequeña Melisa.

—El llamado de Nariel a través de ellas —continúa Georgina. Doy un paso al frente y hago que el hombre que está en medio se haga a un lado.

—¿Nariel? Eso no es posible —comento, muy segura de que no es posible que mi hermana muerta pueda tener algún contacto fuera de la cabaña. Mi abuela Cándida custodia esa puerta hacia…

—Lo es. Tu hermana se pudo comunicar conmigo, tiene planes y estoy aquí para hacerlos realidad. Tu abuela, esa anciana que después de despertar la oscuridad intenta retenerla no conseguirá mantenerla en ese lugar tan…

—¿Tienes idea de lo que habla? —pregunta uno de los guardianes.

—Por supuesto que lo tiene. Ella se comunica con la abuela muerta. ¿No conocen la historia de Cándida Riquelme? —Ella suelta una pregunta que deja a los hombres a mí alrededor confundidos.

—¿Qué harás para que esa puerta se abra? —pregunto. Las explicaciones las puedo dar después. Aprovechar a Georgina parlanchina es más importante.

—Destruirla —con esa palabra ella se vuelve una brisa fétida a descomposición. Me cubro el rostro con los brazos mientras que ella sacude todo a su alrededor, y luego todo vuelve a la normalidad.

Georgina ha desaparecido con toda esa carga maligna que hace muy poco sentíamos en cada rincón del bosque. Todo este lugar se ha liberado.




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