Tokyo - Japón.
3:00 de la tarde.
Unos cuántos días después de la tranquila visita a aquél panteón tradicional ubicado a las afueras de Tokyo, Ai Hoshino, había logrado obtener un gran día de descanso, día que la fémina de dieciséis años de edad, decidiría compartir completamente con los dos inesperados gemelos que eran su combinación y la de Naruto Uzumaki, siendo esto debido a que, gracias a su incontable trabajo en Ichigo Productions, la Idol más popular de Japón no lograba pasar el tiempo suficiente con sus hijos.
Bebés de cabello rubio que en el tiempo actual, se podían visualizar ubicados junto con su bella madre en la zona de la sala del departamento de aquélla misma Idol, siendo el pequeño niño ojiazul, el que se apreciaba sentado en el sillón con su progenitora mientras la encantadora niña se contemplaba jugueteando en el suelo, todo esto bajo la mirada protectora de parte de la chica que seguía preparándose para retornar a los increíbles escenarios pertenecientes al majestuoso país Japonés.
Fémina pelimorada que en ese momento, seguía teniendo sumamente presente en su mente, la visita a aquél panteón en el cuál, descansaban los padres de Naruto, tratándose de un acontecimiento que hacía sentir verdaderamente especial a la Idol, ya que para ella, había sido un honor ser presentada ante la familia del pelirubio.
Ya que, aunque los padres de su pareja sentimental ya no se encontrarán en el mundo de los vivos, continuaban siendo muy importantes en la vida del Rockstar.
Ai: Estar en casa se siente increíble.
Comentó con una suma relajación en sus palabras mientras observaba de una forma cálida a su pequeña hija juguetear en el piso del mediano departamento, tratándose de una escena que a su vez solo conllevaría a que la Idol de cabello morado demostrará una hermosa sonrisa en su flamante e inigualable expresión.
Ai: Me gusta verlos tan tranquilos.
Decía con felicidad en su dulce tono de voz antes de decidir contemplar al niño de bellos ojos azules que se ubicaba posado junto con ella sobre el cómodo sillón, flamante infante de únicamente seis meses de edad que en ese preciso instante, se podía visualizar apreciando apaciblemente a su hermana gemela.
Acción que ese respectivo niño llamado Aqua Uzumaki se encontraba realizando sin saber que su progenitora se distinguía posando su angelical expresión sobre él.
Ai: Mi pequeño Aqua.
Habló con suavidad al tomar la cariñosa decisión de comenzar a acariciar la intensa cabellera rubia de su hijo varón, acción de parte de Ai Hoshino que además provocaría que el infante enfocará sus ojos azules sobre su bella progenitora, misma que actualmente, se apreciaba otorgándole una encantadora sonrisa al niño de un orbe con forma de estrella.
Ai: Cada vez que te veo...no puedo evitar pensar en él.
Dijo orgullosamente al momento de tomar entre sus reconfortantes brazos al niño que era su unión genética con aquél popular Rockstar de apellido Uzumaki, infante anteriormente llamado Gorō Amamiya que solo se dejaría cargar por la chica que dentro de muy poco tiempo, estrenaría su nuevo material musical.
Linda cantante juvenil que mantendría ligeramente alzado en el aire a su bebé mientras no apartaba sus inigualables ojos con singular forma de estrellas de él.
Ai: Sabes, te pareces un poco más a mi físicamente, pero tus ojos y tu cabello, son idénticos a los de tu padre, y eso me encanta muchísimo.
Exclamó felizmente mientras seguía alzando de una forma ligera al pequeño infante que había llegado de una manera inesperada a su vida junto con su gemela, gemela de ojos idénticos a unos bellos rubíes que en ese preciso momento, se mantenía jugueteando agradablemente sobre el piso del mediano departamento.
Durante los siguientes minutos, Ai Hoshino se dedicaría a contemplar con un inmenso orgullo cada centímetro del infantil rostro de su único hijo varón, cada mechón de su cabello rubio, su piel, sus ojos azules, cada parecido que tuviera con el hombre que se había vuelto él más importante en la vida de la talentosa Idol.
Chica de cabello morado y perteneciente a Ichigo Productions que además, podía ver cómo el niño de apellido Uzumaki no apartaba sus profundos ojos de ella.
Ai: Estoy segura de que serás un chico muy apuesto en el futuro Aqua.
Pronunció con muchísima seguridad reflejada en su maternal expresión al continuar enfocando sus orbes sobre el bebé portador del gran apellido Uzumaki, niño que en la mirada de su progenitora, podía contemplar el verdadero orgullo, orgullo que hacía sentir demasiado bien al antiguo médico llamado Gorō Amamiya.
Ai: Si tan solo el mundo pudiera saber que eres el hijo de Naruto Uzumaki.
Mencionó con un tono triste en sus palabras debido a que por el momento, no podía revelar la identidad de sus dos pequeños bebés al gran público Nippon, hecho que en algunas ocasiones, hacía sentir sumamente mal a la Idol de bellísima cabellera morada, ya que para ella, era como si negara a sus propios hijos.
Cantante juvenil de solo dieciséis años de edad que a continuación, procedería a acurrucar cálidamente contra su pecho al niño de un ojo azul con forma de estrella, mismo infante de apellido Uzumaki que con esta acción de parte de Ai Hoshino, lograría sentir como su pequeño cuerpo se llenaba de una reconfortante calidez, tratándose de un sentimiento de calidez que a su vez conllevaría a que el gemelo llamado Aqua cerrará por completo sus bellos orbes con demasiada tranquilidad.
Tranquilidad que llevaba sumamente presente en la vida del antiguo médico llamado Gorō Amamiya desde que había renacido en el cuerpo de un bebé ojiazul, bebé de intenso cabello rubio que desde su nacimiento, fue tratado como si de un príncipe se tratara, hecho que hacía verdaderamente feliz al heredero Uzumaki, infante originario de la ciudad de Tokyo que en ese preciso momento, continuaba recargado contra el pecho de su madre mientras seguía con sus orbes cerrados.