En el tiempo actual, una enorme emoción y frenesí, se había apoderado de una gran parte de la población perteneciente al majestuoso país conocido como Japón, siendo este hecho más que debidó a que después de un largo tiempo, la venta de los boletos para precenciar el ansiado retornó musical de la Idol de apellido Hoshino, finalmente se había llevado a cabo en numerosas partes de Tokyo y en otras zonas de la nación Nippona por parte de la empresa Ichigo Productions.
Empresa productora que además, habría utilizado a los medios de comunicación para lograr publicitar el evento que se llevaría a cabo en el enorme Tokyo Dome, publicidad que a su vez le resultaría sumamente a la perfección al hombre encargado de dirigir la carrera musical de la fémina de solo dieciséis años de edad.
Ya que en cuestión de unas pocas horas, la mayoría de los boletos existentes, se habían agotado en los respectivos puntos de venta esparcidos en Tokyo y en el país, tratándose de un acontecimiento que al parecer, le otorgaría una inmensa cantidad de ganancias a la empresa perteneciente al hombre conocido como Ichigo Saitou, hombre que junto con su pareja Miyako Saitou, solo podía observar con un enorme orgullo el renacer de la carrera musical de su maravillosa hija adoptiva.
Idol que al igual que sus padres, se podía contemplar sumamente orgullosa y feliz del increíble apoyo que estaba recibiendo de las personas que todavía la apoyaban, apoyo que no hacía más que llenar de una gigantesca seguridad tanto emocional como mental a la madre de los dos inesperados gemelos de cabellera rubia.
Misma fémina de largo cabello morado que en el tiempo actual, era el total centro de atención en la nación, incluso, estando por encima del Rockstar Naruto Uzumaki, de esta forma, Ai Hoshino demostrando que a pesar de la larga pausa que mantuvo, aún continuaba completamente vigente en el exigente mundo artístico.
Mundo artístico de Japón, que dentro de poco tiempo, vería regresar a lo más alto de la industria a la fémina de ojos morados con singular forma de estrellas.
Tokyo - Japón.
2:00 de la tarde.
Por otra parte, en la estructura de un gran edificio comercial ubicado en la zona central de la ciudad, más precisamente en aquél nombrado Diver City Tokyo Plaza, dos adolescentes se podían visualizar movilizándose tranquilamente una a lado de la otra mientras que a su vez platicaban sobre distintos temas de conversación, féminas llamadas Ai Hoshino y Sakura Haruno que además se distinguían observando con una notable tranquilidad en sus expresiones los diversos comercios.
Comercios que actualmente se apreciaban recibiendo con amabilidad a todas las personas que en ese instante recorrían las instalaciones del Diver City Tokyo Plaza, ciudadanos de distintas edades que al parecer, estaban logrando pasar por alto la presencia de la Idol más popular de todo el majestuoso país llamado Japón, tratándose de un acontecimiento que únicamente estaba agradandole a más no poder a la joven de solo dieciséis años y madre de un par de encantadores bebés.
Infantes de intenso cabello rubio que en ese preciso momento, se podían visualizar transportándose con tranquilidad sobre los brazos de las dos respectivas mujeres, siendo la niña llamada Ruby la que se apreciaba sobre los brazos de su madre mientras que Aqua se contemplaba sobre los de la adolescente de ojos esmeralda.
Mismos infantes de solo seis meses de edad que a su vez, se encontraban disfrutando del tranquilo paseo a través del impecable Diver City Tokyo Plaza.
Sakura: Gracias por invitarme a salir Ai.
Comentó con un gran agradecimiento al estar caminando tranquilamente junto con la pelimorada a través de uno de los concurridos pasillos de la plaza comercial, cantante de vestimenta casual que solo se apreciaba sonriente mientras disfrutaba del agradable momento en compañía de la bella niñera de sus dos pequeños gemelos.
Pelirosa de ojos color esmeralda que a su vez apreciaba con mucho cariño a la joven que en ese instante, estaba tratando de regresar a lo más alto de todo Japón.
Ai: No tienes que agradecer nada, somos amigas, recuerdas.
Decía con sinceridad en su voz antes de proceder a otorgarle una amigable sonrisa a su compañera de cabello rosa pastel, misma mujer de apellido Haruno que rápidamente decidiría regresarle el gesto a la Idol más popular de todo el gran país, sonrisas por parte de Ai y Sakura que al parecer, serían contempladas felizmente por aquél par de infantes pelirubios.
Sakura: Amigas.
Susurró con un tono casi inaudible al momento de bajar su mirada en dirección al suelo del flamante centro comercial, de esta forma, la ojiesmeralda tratando de ocultar la inmensa felicidad emocional que se reflejaba en su maravillosa expresión, siendo solo el encantador bebé de ojos azul Aqua el único que sería capaz de notar esa felicidad por parte de su niñera.
Infante de apellido Uzumaki y de un ojo con forma de estrella que a continuación, sonreiria levemente debido a la felicidad que estaba demostrando la pelirosa.
Ai: ¿Pasa algo Sakura?.
Dijo con una ligera duda en su angelical expresión al notar como su compañera mantenía su mirada completamente baja, esto al mismo tiempo que ambas jóvenes seguían recorriendo las instalaciones del impresionante Diver City Tokyo Plaza, escenario lleno de numerosos comercios que en ese instante rebosaba de vida a causa del notable número de ciudadanos.
Sakura: No...no pasa nada.
Habló tranquilamente después de haber levantado su mirada y de haberla enfocado hacía la Idol más popular de la empresa nombrada Ichigo Productions, linda fémina de corto cabello rosa que al parecer, le otorgaría un semblante lleno de seguridad a aquélla misma adolescente de ojos con singular forma de estrellas.
Semblante que sería contemplado también por la bebé de orbes idénticos a unos bellos rubíes, la cuál, se sentía sumamente cómoda entre los brazos de Ai.