“Si aún no entiendes lo que pasa, es porque Dios todavía no ha terminado su obra en ti.”
Kindstewar.
Un mes y medio intermado en una clínica en Bogotá, y tres meses enteros dentro de aquella ciudad lejana, ahí fuen donde Dios me procesó.
Durante mi estancia en el Chocó, de donde vengo, Dios tuvo la maravillosa idea de permitir una enfermedad mental para quedar internado de una vez en Bogotá, pero no todo estaba perdido, gracias a la iglesia IPUC-Central de Quibdo-Chocó tuve la oportunidad de ver la sanidad que Dios hacía en mí gracias a sus oraciones.
Aquella enfermedad mental fue por debilidad de la misma, necesitaba más proteinas y nutrientes en el cerebro, además tenía principios de psicosis y esquizofrenia Pero Dios me sanó y ahora lo que hago es tomar bebidas nutritivas, suplementos y demás.
Dentro de la clínica, tuve la oportunidad de conocer otras personas, que por su soledad tenian un vacío interior, un vacío que solo podía llenar el Señor, "porque el vacio vacio lo llenas tú"🎶🎵. Fue la oportunidad que Dios me dió para.hablarles a las almas perdidas del Evangelio del Señor y compartir espacios con ellos era lo mejor. Una vez, nuestro profe de música estaba colocando a bailar y llegó mi turno de poner a bailar a la gente canté TÚ Nombre, canción cristiana como respuesta. Todo fue único se sentía que Dios estaba obrando atravez de la alabanza y qué mas decir si al terminar el profesor de música me dice que seré un gran predicador y que ademas veía como ángeles bajaban y subian tocando el corazón de las personas y llenandolos de algo muy especial.
Y así se pasó el mes y ya estaba apunto de marcharme, pues ya se veía mi mejora y llegó el gran día, la despedida y aclaro que al igual que los misioneros les duele dejar el lugar donde ejercian su ministerio yo no me quería ir de la clínica. Dios me renovó las fuerzas por que hasta ese entonces, antes de llegar a Bogota, me sentía alejado de Dios, y gracias a Él que no se alejó de mí. Él permanece fiel así nosotros le seamos infieles.
Los últimos meses los pasé en revisión, pero fuera de la clínica y esperamos los resultados de mis citas médicas. Encontré una iglesia Pentecostal Unida donde me hospedaba y fuimos a visitarla con mi mamá, me presenté ante el Pastor y todo marchaba bien, hasta que un hermano me dice que Dios le puso el sentir de orar por mí por sanidad y fue increíble y poderosa la oración que me sentía mas liviano y sano.
Y así fue todo el proceso, proceso donde aún no entendía lo que pasaba, pero era Dios quien renovó mi mente, alma y corazón. Y ahora le sirvo con todo mi amor. Jesucristo es el alfarero, quien moldea tu vida y mi vida tal como la de un pequeño barro. Dios les bendiga.