Martes 20 de agosto de 2002:
Para Aura todo era nuevo, se había tenido que ir a República Dominicana por trabajo de su padre. Mientras, para ella aún a estas fechas estaría de vacaciones. Hoy le tocaba empezar en un nuevo colegio. Claro que estaba encantada de estar allí, pues siempre había querido conocer ese país, pero de vacaciones. Y ahora llegaba a un nuevo curso donde todos se conocen y ella era la nueva. Suspira y se mira en el espejo. Aparte, debía llevar uniforme, por lo menos era de su color favorito, azul cielo. Una vez lista baja a desayunar con su familia. Cuando han terminado, todos ponen rumbo a su tarea diaria. Aura ese día la llevó su padre al colegio. Cuando la dejó, ella fingía que estaba tranquila, pero por dentro se sentía muy nerviosa. Pone rumbo a buscar la secretaría. Por suerte la encuentra rápido, al llegar se presenta y, cuando le dan sus cosas, va a buscar su primera clase. En una esquina choca con alguien.
-Lo lamento -dice.
-No pasa nada, pero deberías ir con más cuidado, suerte que has dado conmigo, si das con alguno del equipo del instituto… bueno -el chico sacude la cabeza y la mira- soy Noah -se presenta.
-Gracias y, de verdad, no quiero saber qué hubiera pasado si hubiera sido con alguien del equipo. Soy Aura -dice mientras ella le mira y le sonríe.
-¿Eres nueva y de España, verdad? -pregunta Noah.
-Sí, ¿tanto se nota? -contesta Aura.
-Oh, sí, pero no te preocupes, aquí la mayoría son majos. ¿Quieres que te muestre tu primera clase? Puedo ser tu guía si tú quieres -dice Noah con una bonita sonrisa.
-Oh, sí, no es mucha molestia, estaría encantada de ello.
-Genial, muéstrame tu itinerario.
Aura se lo muestra y él asiente.
-Bien, vamos, te llevo a tu primera clase, después espérame en la puerta, la siguiente nos toca juntos, iré a buscarte así no te pierdes.
-Eres muy amable, ¿cómo puedo compensarte? -pregunta y le sonríe.
-Sabiendo que tu primer día no es tan malo me doy por feliz.
Ambos se sonríen y ponen rumbo a la clase, allí se despiden y ella entra en la clase.
La clase le pasó rápido, cuando salió él estaba allí esperándola, muchas personas les miraban. Él se acercó a ella y la guió hasta su siguiente clase. Así pasó la mañana, con él llevándola a las clases y hablando los dos. Llegó la hora del almuerzo y él la llevó a sentarse con el resto de sus amigos. Se los presentó:
-Son Liam, Adam, Sofía y Selene -dijo Noah mientras ambos tomaban asiento.
-Hola, encantada, soy Aura.
-Un placer, Aura -dicen todos a coro.
-Has tenido suerte de que fuera Noah quien chocó contigo -dice Selene mientras le sonríe- él es el más caballero de los presentes aquí.
-Oh, pero ¿sabes lo mejor? -habla Sofía- que ahora somos tres y tres, ya no nos falta otra chica, está claro que este lugar estaba guardado para ti.
Y así los temores de la joven Aura de 15 años se evaporaron. Había encontrado lo que parecía un buen grupo, sí, estaba agradecida de que fuera Noah quien se cruzara en su camino.
Pero ninguno de los 6 sabía lo que les deparaba el mundo y el destino. Pero ahí, en ese momento, se estaba forjando una amistad y algo más entre dos personas que se encontraron por casualidad.
Editado: 29.07.2026