Para quienes han perdido a alguien a lo largo de la vida y tal vez sienten su presencia o incluso temor: este libro es mi historia sobre los avistamientos paranormales que viví. Quiero decirles que nunca hay que temer a los fallecidos cuando se acercan; ellos solo quieren estar contigo. Háblales como si aún estuvieran vivos, y así ellos te cuidarán siempre.
En honor para los vivos, a mis tías Bety y María Luisa.
Y para los muertos, a mi querida abuelita Charo a mi tía Mery y Martha y a mi tío Saúl, también aunque no los llegue a conocer a mis bisabuelos