"Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí" - Salmo 51:10.
Cuando ponemos todo en las manos de Dios, el camino se vuelve mucho más hermoso.
Muchas veces tendemos a quejarnos, a rendirnos o a entristecernos por las circunstancias de este mundo, olvidando la poderosa promesa de las Escrituras:
"Todo lo puedo en Cristo que me fortalece".
Alguien dijo alguna vez que el éxito comienza con un "sí puedo", mientras que el fracaso se alimenta del "no puedo".
Creer que podemos avanzar en el crecimiento y la madurez cristiana requiere la misma disposición que rendirse, pero con un resultado totalmente transformador.
¿Por qué no creer entonces que podemos caminar por fe en el Espíritu, resistir las tentaciones y alcanzar la madurez espiritual?
Para sacarnos del lodo de los "no puedo" y colocarnos firmemente junto a Cristo, la Palabra de Dios nos regala esta lista de verdades:
1. ¿Por qué he de decir que no puedo cuando la Biblia dice que todo lo puedo en Cristo que me fortalece? (Filipenses 4:13).
2. ¿Por qué he de padecer necesidad cuando sé que Dios suplirá todo lo que me falte conforme a Sus riquezas en gloria? (Filipenses 4:19).
3. ¿Por qué he de tener miedo cuando Dios no me ha dado un espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio? (2 Timoteo 1:7).
4. ¿Por qué me ha de faltar fe para cumplir mi llamamiento, sabiendo que Él me ha asignado una medida de fe? (Romanos 12:3).
5. ¿Por qué he de sentirme débil si el Señor es la fortaleza de mi vida y puedo esforzarme porque le conozco? (Salmo 27:1, Daniel 11:32).
6. ¿Por qué permitir que el temor domine si el Espíritu que está en mí es más poderoso que cualquier fuerza del mundo? (1 Juan 4:4).
7. ¿Por qué aceptar la derrota cuando Dios siempre nos guía en triunfo? (2 Corintios 2:14).
8. ¿Por qué carecer de sabiduría si Cristo es nuestra sabiduría y Dios la otorga en abundancia a quien la pide? (1 Corintios 1:30, Santiago 1:5).
9. ¿Por qué vivir deprimidos cuando podemos recordar el amor, la bondad y la fidelidad de Dios para avivar nuestra esperanza? (Lamentaciones 3:21-23).
10. ¿Por qué estar preocupados y ansiosos si podemos echar toda nuestra carga sobre Aquel que cuida de nosotros? (1 Pedro 5:7).
11. ¿Por qué seguir atados sabiendo que hay verdadera libertad donde está el Espíritu del Señor? (Gálatas 5:1).
12. ¿Por qué sentirnos condenados si la Biblia afirma que no hay condenación para los que están en Cristo? (Romanos 8:1).
13. ¿Por qué sentirnos solos si Jesús prometió estar con nosotros todos los días hasta el fin? (Mateo 28:20, Hebreos 13:5).
14. ¿Por qué sentirnos víctimas de la mala suerte si Cristo nos redimió para darnos Su Espíritu? (Gálatas 3:13-14).
15. ¿Por qué estar descontentos si podemos aprender a hallar paz en cualquier circunstancia? (Filipenses 4:11).
16. ¿Por qué dudar de nuestro valor si Cristo se hizo pecado por nosotros para hacernos justos ante Dios? (2 Corintios 5:21).
17. ¿Por qué temer a la oposición si Dios está a nuestro favor? (Romanos 8:31).
18. ¿Por qué vivir confundidos si Dios es autor de paz y nos da discernimiento por Su Espíritu? (1 Corintios 14:33, 2:12).
19. ¿Por qué sentirnos fracasados si somos más que vencedores por medio de Cristo? (Romanos 8:37).
20. ¿Por qué dejar que las presiones nos agobien si Jesús ya venció al mundo? (Juan 16:33).
El Sello: El poder de un corazón renovado
Estas verdades son una bendición inmensa para el alma.
Sin Dios no somos nada, y aunque Él no nos necesita para ser Dios, nos ama lo suficiente como para invitarnos a formar parte de Su familia.
El mundo pasa con sus engaños, pero el Señor permanece idéntico hoy y siempre, siendo el mejor camino a seguir en medio de una sociedad fragmentada.