La palabra "cortesana famosa" no se regala facilmente. Para merecerla, una mujer tenia que asombrar por talento y por rostro, imponerse en las artes, recibir elogio de todas las bocas y ser recomendada en cada conversacion. Solo entonces se la llamaba asi.
Aunque hubiera caido al mundo del humo y las flores y viviera en oficio bajo, si de verdad su fama correspondia a su persona, era inevitable que se tuviera en mucho y mirara el mundo desde arriba. Para conquistarla, hacia falta un hombre bello como Wei Bieren y talentoso como Cao de los ocho dou. Como iban a moverla unas cuantas monedas de cobre apestosas?
Se cuenta que al final de los Ming hubo una cortesana famosa llamada Liu Yuan, ligera y vivaz, con ojos brillantes que atravesaban la sala. Un supuesto gran letrado cruzo el rio y durmio junto a ella. Liu Yuan se volvio hacia adentro y no quiso atenderlo. El le toco el hombro y dijo: "No sabes que soy un hombre famoso?" Ella se dio vuelta y contesto: "Que cosa es un hombre famoso? Cuantos cobres vale uno?" Si ellas miraban asi aun a los letrados de nombre, cuanto mas a esos otros?
Pensemoslo: hasta una mujer fea de los barrios de placer desea recibir a un hombre hermoso. Si es una cortesana famosa, como va a juntarse con bolsas de vino, sacos de arroz, perchas vestidas o barriles de carne?
Y esos hijos necios de familias poderosas, que llevaban dinero sacado por sus padres de exprimir soldados y pueblo, confiaban en el rango y el merito de sus mayores. Su orgullo podia palparse. Aun a parientes mayores o amigos del padre, si tenian menos fortuna, los miraban de reojo; y pretendian que con dinero en la mano una cortesana los recibiera como si fuesen heroes de una comedia de amor. Cuantos, fuera de algun senor Wanqi de teatro, podian lograrlo?
En cuanto a los hijos de ricos, acaso la fortuna de sus abuelos habia venido sin esfuerzo? Yang Huo dijo: "Para enriquecerse no se es benevolente." Ese era el titulo oficial de los ricos en vida y su nombre postumo despues de muertos. Habian juntado monedas dia a dia con calculo y mezquindad, oprimiendo a pobres. Que distancia habia entre ese dinero y el de un bandido? Podia durar mucho? Naturalmente nacian descendientes indignos para gastarlo.
Esos obstaculos de pecado vestian ropas livianas, pero no tenian una pizca de tinta en el vientre. Envolvian una cara gorda con ignorancia, adelantaban una barriga vulgar, se apoyaban en unas monedas de cobre y no reconocian ni el caracter ding. Al hablar, despedian olor de groseria; al moverse, mostraban orgullo como quien saca un objeto del bolsillo. Cualquiera con discernimiento se atragantaba de risa y suspiraba por ellos.
La gente de aquel tiempo los llamaba "rellenos de qilin", y no se equivocaba.
Que es un relleno de qilin? Alguien fabrica una piel con forma de qilin y la coloca sobre un burro cojo. De lejos parece la criatura auspiciosa; cuando se quita el adorno, queda un burro torpe. Lo mismo ocurria con aquellos hombres: vistos por el pellejo, tenian cara redonda, ropa ordenada y apariencia humana; si uno miraba debajo, en que se diferenciaban de las bestias? Podian existir en los ojos de una cortesana famosa?
Luego estaban los senores de "servicio" y los viejos de "compra de grado", naturalmente gente de dinero. Se ponian un gorro oficial que apestaba a cobre y no se preguntaban: "No soy mas que un comprador de rango, cargado de olor metalico, una vergüenza vestida de letrado?" Al contrario. Encogian el cuello como si temieran no parecer elegantes, pero no tenian verguenza. Caminaban satisfechos, creyendo que puestos de ministro o canciller les pertenecian por destino.
De dia cruzaban los barrios con criados arrogantes, atropellando al vecindario; de noche se hundian entre flores de humo, vino fino y banquetes. En realidad, tampoco era raro. Tenian dinero en la bolsa y ningun libro en el estomago. No sabian que eran los Cuatro Libros, los Cinco Clasicos, ni las antiguas obras de gobierno; tampoco entendian piedad filial, respeto fraterno, lealtad, confianza, ritual, justicia, integridad ni verguenza. Si no se les ensenaba a perseguir mujeres y juego, que otra cosa podian hacer con tanto ocio?
Lo lamentable era otra clase de hombres: los pobres letrados que no aprobaban examenes. Tres anos a la luz de la lampara, diez inviernos ante una ventana fria, y aun asi no podian levantar vuelo. Quedaban atrapados toda la vida, sin camino para apelar al cielo ni puerta para presentar queja. Entre la maleza se enterraban talentos capaces de ordenar el mundo; en los campos se ocultaban estrategias dignas de campanas. Al pensar en ellos, hasta el heroe pierde aliento.
De ahi el dicho:
Cuando llega el tiempo, el hierro opaco brilla;
cuando se va la fortuna, el oro pierde color.
Pero esos monumentos sin letras, desde pequenos, nunca soportaron la severidad del maestro; de grandes, nunca padecieron al examinador. Confiaban en el tesoro dejado por sus abuelos y en la torpe suerte con que habian nacido. Por eso se hacian llamar senores, se levantaban sillas de mano, llevaban acompanantes, recibian aduladores, redondeaban el cuello de la tunica, se ajustaban cinturones, se ponian insignias. Aunque el emperador estuviese arriba, ellos no sabian que alguien pudiera estar por encima.
Vivian como dentro de nubes, sin tocar suelo. Como podian no inflarse? Todo el mundo los veia y queria vomitar; todo el mundo los oia y sentia frio en los dientes. Como iban aquellas mujeres delicadas, dulces y famosas, a permitir junto a si objetos tan vulgares?
Por eso, cuando esas clases de hombres frecuentaban demasiado las casas de placer, las cortesanas famosas empezaron a detestarlos. No se atrevian a rechazarlos de frente, por miedo a su poder; pero los punzaban en las palabras, los ridiculizaban en poemas, los maldecian por canciones o los senalaban a sus espaldas. Con el tiempo, los barrios lo repitieron como chisme elegante.