Huan E volvio de casa de Qian Gui con la cabeza llena de imagenes. Apenas bajo del caballo fue directo al cuarto interior. Hou Shi ya estaba en la cama, medio cubierta por la colcha.
-?Todavia no dormis, nainai? -pregunto el.
-Te fuiste todo el dia y recien volves. Te estaba esperando.
Huan E, animado por esas palabras, invento que habia bebido en casa de Jia Wenwu y se acerco a ella con particular diligencia. Le dijo que dias atras, en el estudio de Tong Zida, habia visto un album de figuras secretas y queria probar alguna novedad. Hou Shi, que no estaba de mal humor, acepto. Pero las primeras tentativas no la satisficieron. Huan E cambio de modo una y otra vez hasta que ella, por fin, hallo un placer nuevo; cuando el se agoto demasiado pronto, ella se irrito y lo acuso de jugarle una mala pasada.
Huan E fingio no tener remedio, salvo uno: que alguien lo ayudara a recuperar el animo. Hou Shi, urgida y celosa a la vez, rechazo hacerlo ella misma. Entonces, como quien cae en una trampa que en realidad desea, menciono a Jiaohua, la criada que Huan E habia mirado dias antes. Huan E hizo muchas protestas de miedo, pero apenas Hou Shi le dijo que la llamara, alzo la voz.
Jiaohua entro asustada. Al ver a su ama despierta quiso huir, pero Hou Shi le ordeno subir a la cama. La muchacha se ruborizo, hizo como si no entendiera, y solo obedecio cuando Hou Shi empezo a amenazarla. La escena, en el texto fuente, se demora en comparaciones obscenas y en bromas de forma; aqui basta decir que Jiaohua, entre temor, curiosidad y deseo, ayudo a Huan E. El efecto fue inmediato. Hou Shi, que ya no soportaba la espera, reclamo a su marido. Huan E volvio a ella, y hasta hizo que Jiaohua empujara desde atras. Hou Shi alcanzo tal extremo de placer que quedo dormida, floja como quien ha perdido toda fuerza.
Huan E, viendo a Hou Shi vencida por el cansancio, abrazo a Jiaohua. Hacia anos que la deseaba y ahora creyó llegada su oportunidad. La muchacha, de quince o dieciseis anos, sabia ya bastante para comprender lo que ocurria, aunque nunca habia sido tomada por un hombre. Al principio sufrio y no se atrevio a gritar por miedo de despertar a su ama; luego, poco a poco, la violencia inicial se volvio una confusion de dolor, verguenza y dulzura.
Hou Shi no dormia tan profundamente. Desperto, busco a Huan E y vio a los dos en plena intimidad. La furia la levanto de golpe. Golpeo a Huan E y quiso agarrar a la criada. Jiaohua salto de la cama sin poder vestirse, cayo al suelo, se lastimo la rodilla y huyo. Hou Shi iba a perseguirla, desnuda y rabiosa, pero Huan E la retuvo. El se culpo a si mismo, dijo que la muchacha no habia querido, que el la habia forzado por la urgencia del deseo y que, si hubiera habido secreto entre ellos, no lo habria hecho al lado mismo de su esposa. Para probarlo, senalo que su pasion seguia visible.
Hou Shi, que aun estaba encendida, paso de la colera a la burla. Lo llamo cosa traviesa, capaz de ablandarse cuando ella lo necesitaba y de endurecerse cuando queria mirar a otra. Huan E aprovecho el cambio de animo, la atrajo de nuevo y la satisface hasta dejarla dormida de verdad. Entonces penso que, si queria gozar de Jiaohua sin sobresaltos, primero debia someter por completo a Hou Shi.
A la manana siguiente, cuando Huan E estaba por salir, llego Wu He sudando. Venia con una noticia: ante la oficina del censor del centro estaban retenidos una joven esposa de la casa del gobernador Ma Shiying, un viejo monje y el marido tonto que los habia sorprendido en adulterio. Huan E, siempre curioso por el escandalo ajeno, fue a mirar.
Alli vio a un muchacho de dieciseis o diecisiete anos, vestido con lujo, de mirada vacia, con sirvientes a los lados. Era Ma Tai, hijo de Ma Shiying. En una silla sin cortina estaba la joven esposa, Xianggu, hermosa, palida de verguenza y cubierta con ropa sencilla. Atado al palo de la silla estaba un monje viejo, blanco de barba, casi desnudo, guardado por criados feroces. Alguien explico que las prendas de la mujer y del monje estaban apartadas como prueba. Huan E se sento en una casa de te con Wu He a esperar el juicio.
El narrador vuelve entonces hacia atras. Ma Tai era hijo reconocido de Ma Shiying, pero todos sabian que su torpeza no era comun. Comia si le daban, seguia comiendo si nadie lo detenía, y si no le daban nada ni siquiera pedia. Vestirse, dormir, levantarse: todo se lo indicaba su nodriza Yang Shi. Ma Shiying, nacido de una criada miao comprada por su padre Ma Da, habia llegado a alto funcionario, pero el relato lo pinta como hombre codicioso, cruel y torcido. Su esposa Jian Shi, hermosa y licenciosa, habia quedado muchas veces sola mientras el ensenaba fuera de casa.
En aquella casa vivia A Dai, sobrino miao de la madre de Ma Shiying, tan simple que lavaba carbon para volverlo blanco si se lo ordenaban. Ma Shiying lo tenia por incapaz de todo mal y lo dejaba dormir cerca del cuarto interior para vigilar la casa. Jian Shi descubrio que aquella simpleza escondia un cuerpo vigoroso. Lo atrajo, lo instruyo y lo convirtio en su amante secreto. Mas tarde, cuando Ma Shiying prospero, ella consiguio que A Dai viviera junto a la puerta interior, con el pretexto de que era viejo servidor fiel. De esos encuentros nacio Ma Tai; ni Jian Shi misma pudo asegurar de quien era, aunque la necedad del hijo senalaba claramente a A Dai.
Ma Shiying, ciego por amor paterno, llamaba genio a aquel muchacho. Decia que los tontos tenian fortuna y citaba a Su Dongpo: "Ojala mi hijo nazca necio y torpe, y sin calamidades llegue a alto cargo". Quiso casarlo con una doncella de buena familia. Nadie queria entregar una hija a Ma Tai, salvo Niu Zhi, rico y adulador, que tenia una hija llamada Xianggu. Ella era bella, viva y orgullosa; esperaba un marido elegante, pero fue dada a aquel cuerpo sin entendimiento.
La boda fue una representacion de marionetas: Yang Shi le indicaba a Ma Tai cuando inclinarse, cuando beber y cuando sentarse. De noche, Xianggu espero que el nuevo esposo hiciera al menos algo de marido. Ma Tai se durmio de inmediato. Al dia siguiente Yang Shi, compadecida, le dijo a Xianggu que tendria que ensenarle ella misma. Esa noche Xianggu intento tocarlo. Ma Tai salto de la cama gritando que aquella persona queria pellizcarle sus partes. La nodriza lo llevo al estudio, y Xianggu quedo humillada.