Hay días en que pienso y digo: “puedo ser la pinche perra más loca de toda la vida”, y otros días solo ser una chica “madura” y ordinaria, o es lo que quiero creer.
A continuación reescribiré algunas frases, palabras y más que pensaba en 2023, 2024 y cierta parte de 2025, porque ando sad, la verdad, y quiero ver qué tanto “maduré” o acepté la realidad, porque al final del día uno se adapta a todo.
(No tendrá ningún orden, pueden interpretarlo como gusten).
“¿Lo extraño, pero está bien extrañarlo?”
“¿En serio quiero estar sola o solo es lo que quieren hacerme pensar que es lo correcto?”
“Me equivoqué en muchas cosas, menos en él.”
(No es que estemos equivocados en la persona, solo que hay veces que las acciones y decisiones que tomamos están más conectadas con las emociones que con la realidad).
“Lo tengo que olvidar para poder progresar.”
(Jamás lo olvidarás, solo lo aceptarás y vivirás con eso).
“Nunca pensé que eso dolería tanto. No tendría por qué, pero lo hace.”
“¿Cómo olvidar a alguien que fue, en su momento, tu todo? ¿Ocho meses con esa persona es mucho o poco?”
“¿Escribir sobre él me hará olvidarlo o solo me hundirá en un recuerdo, uno que alguna vez compartimos?”
“Mamá no me quiere en su funeral y no sé cómo tomarlo, la verdad.”
“Ser la decepción es algo que muchas veces ya escuché.”
“Ni siquiera saben lo que siento, lo que me gusta. No saben nada.”
“No quiero dejarla sola, pero al mismo tiempo quiero irme. ¿Pienso en ella o pienso en mí? Ella es lo único que me mantiene con vida en estos momentos.”
“¿Será que sigue vivo o solo es un muerto viviente?”
“Mi cabeza quiere olvidar, pero él siempre está.”
“Si mamá se preocupara por preguntarme cómo estoy más a fondo, evitaríamos todo este caos.”
“Ni hambre, ni sueño, solo un vacío.”
“Le doy mi vida a Dios a cambio de mi libertad.”
“Volví a hablar con él y se escucha ‘feliz’...”
(Cuando simplemente no podemos más con algo, algunas personas llegamos a pensar en terminar con todo porque parece lo más “fácil”, pero creo que lo pensamos así porque el dolor nos supera. Al ser jóvenes, sentimos que nada tendrá solución y solo queremos acabar con ese dolor. Pero no funciona así: tenemos que luchar, aunque duela. ¿Y por qué tenemos que hacerlo? No lo sé, la verdad, pero yo luché por la vida de mi hermana y eso aún me permite estar de pie).
“¿Será que quiere mi atención una vez más? ¿Acaso no le bastó lastimarme cinco años? ¿Qué más quieres de mí, si ya te di todo lo que mi alma podía darte?”
“Por culpa de @ lo perdí todo, o tal vez es mi culpa por haberme quedado ahí.”
“Despertar para vivir y vivir para sufrir.”
“Siempre lo recuerdo.”
“No sale de mi cabeza, o bueno, sí lo hace, pero vuelve y llega de golpe y no sé cómo tomarlo.”
“Mientras más recuerdo, más me lastima. Todo el día está ahí, no quiere salir y tampoco quiero que salga.”
“Ustedes no entenderían el amor tan grande que le tengo.”
“Quedarme sola no es una opción, pero sí una decisión.”
“Creo nuevos recuerdos, recuerdos que no están vinculados a él.”
“Le hablé y me di cuenta de que solo mi cabeza impedía los sentimientos por él. Solo quería negar el amor que me genera, y ahora sé que están aquí conmigo.”
“Di todo de mi cuerpo, de mi alma y de mi tiempo como para terminar así.”
(Hubo un tiempo donde empecé a experimentar los mismos síntomas que él cuando estaba frustrado o triste, y es algo que aún no logro descifrar. Tal vez sea por el tiempo juntos, pero no sé. A lo que quiero llegar es que eso suele doler más de lo esperado: el saber que aún tienes un vínculo físico duele).
“Los días pasan y cada vez es más difícil olvidarte.”
Editado: 27.03.2026