Dante había llevado a Kross justo al pueblo que habían salvado ayer, donde las personas los reciben como héroes con regalos y agradecimientos, lo que causa que Dante sonría recibiendo todo eso, buscando que Kross se anime.
Dante: —Como puedes ver, Kross, esta gente te ama; tú también los salvaste—
Kross: —Bueno, tienes razón; al final a eso nos dedicamos. Supongo que es lindo ver cómo te agradecen—
Dante: —Entonces vamos, demos un paseo por el pueblo; eso te alegrará—
Diría que para empezar a caminar junto a Kross, el cual ve varias cosas, como esta gente va reconstruyendo su pueblo a pesar del ataque, le parece inspirador si ellos pueden volver a empezar después de tal catástrofe, porque él no podría.
Dante: —¿Qué te parece relajante, ¿no? Mira, también crían animales y todo, vamos a ver—
Kross: —¿Animales? Bueno, suena bien, jeje—
Kross, con un mejor ánimo, sigue a Dante para ver a los diferentes animales que se criaban en el pueblo. Los Elders no solían interactuar mucho con estos animales, así que esto llenaba de curiosidad a Kross, el cual se divierte viendo a todos esos animales de granja.
Dante: —¿No te parecen hermosos estos animales, Kross?—
Kross: —Claro que sí, más los que son jóvenes—
Diría que cuando en una pradera nota algo que le llama fuertemente la atención, se trataba de un caballo blanco, joven y fuerte, galopando en esa misma pradera. Kross, al verlo, le pareció majestuoso; preguntó por ese animal.
Kross: —Wow, ese caballo de ahí está hermoso, ¿de quién es?—
Aparece el dueño de esos terrenos diciéndole que si le gustaba, se lo podía quedar, ya que él era un familiar de las personas que Kross había salvado y, como agradecimiento, le podía regalar ese caballo.
Kross: —¿Entonces si lo quiero, puedo ir a verlo?—
Ante la pregunta, el dueño asiente, diciéndole que primero le tiene que enseñar los cuidados que debe tener el animal antes de llevárselo, pero que puede venir a verlo cuando quiera, ya que esa aldea está en deuda con ellos tres.
Dante: —Parece que al final sí encontraste algo que te llame la atención, Kross; me alegra—
Kross: —Sí, míralo, es hermoso. ¿No te interesa uno a ti?—
Dante: —La verdad, no, nunca he sido de tener compañeros animales; de hecho, ningún elder los tiene, pero parece que tú quieres ser el primero—
Kross acaricia el caballo mientras juega con él en la pradera, persiguiéndolo, notando que ese animal tenía una buena velocidad, ya que los Elders tienen mejores capacidades físicas que los humanos y aun así Kross no podía alcanzarlo hasta que el caballo se cansara.
Dante: —Oye, Kross, ¡ya es hora de regresar al reino! Recuerda que hoy no hicimos ningún trabajo, así que habrá que reportarlo; además, Lili ya debe estar regresando también—
Kross: —Oh, claro, es verdad, la señorita Lili ya debe estar de regreso; espero que le haya ido bien—
Este se despide del caballo, el cual corresponde acariciando a Kross con su cabeza. Después de eso, ambos Elders se van del pueblo, regresando al reino donde buscan a Lili, la cual encuentran saliendo del edificio principal.
Dante: —Vaya, parece que viniste antes de lo esperado. ¿Qué tal te fue?—
Lili: —Pff, no pude lograr nada; al parecer, el objetivo es una banda de hechiceros criminales; se dice que han hecho varios atentados contra el reino de donde vienen—
Dante: —Así que se trata de una organización criminal de hechiceros. ¿Sabes de qué reino vienen? Como sabemos, cada reino tiene formas diferentes de hechicería.
Lili: —Pues el reporte dice que son de varios reinos que decidieron aliarse; esto significa que sería más difícil atraparlos, por eso necesito ayuda de ustedes dos—
Dante: —Perfecto, entonces tendremos que ir a buscar a esos cabrones, pero ¿estás segura de que nosotros tres podremos? ¿Dice en el reporte cuántos hechiceros son?—
Lili: —Por supuesto que sí; además, por el momento no tenemos más Elders disponibles, tendremos que hacerlo nosotros.—
Kross: —Bueno, en ese caso podríamos pedir ayuda en otro lado, ¿no?—
Diría Kross mirando a Dante mientras levanta las cejas. Dante, al saber a lo que Kross se refería, hizo gestos de negativa.
Dante: —No, no, no es una mala idea; recuerda que ellos no están tan preparados como nosotros para este tipo de misiones—
Kross: —Oh, vamos, Dante, fuiste parte de la guarida del reino; debes tener algún contacto para nuestra ayuda—
Lili: —Dante, sabes lo que pienso sobre Kross, pero esta vez me parece una buena alternativa; debes conseguir a uno de esos caballeros para que nos ayude—
Dante: —Demonios, no puedo creer que de verdad haré esto. Bueno, iré a hablar con ellos a ver si uno quiere acompañarnos. Nos vemos mañana—
Este algo molesto empieza a caminar en dirección a donde la guardia del reino se reunía, ya que Dante era un antiguo miembro de esta armada, pero decidió unirse al cuerpo de Elders, lo cual le causó disputas con esa gente.
Dante: —Debo ir con precaución para que estos cabrones no me vean—
Estaba caminando por esa zona discretamente, buscando a quien sabía que sí iba a ayudar; así vería a los distintos tipos de caballeros, cada uno tematizado según la energía elderica que dominen, hasta que logra encontrar a su amigo, el cual se encontraba de compras. Dante a lo lejos le hacía señas, lo que causa que este se sorprenda y vaya con él a ese callejón donde Dante estaba.
Tadeo: —Oye, Dante, ¿qué demonios estás haciendo aquí?—
(Imagen Representativa de Tadeo)

Dante: —Sí, ya sé lo que me vas a decir; vengo a pedirte un favor, amigo, necesito tu ayuda—
Tadeo: —¿Ayuda? ¿Ayuda para qué? ¿Ahora en qué problema te metiste?—
Dante: —No en ninguno, sino que estamos en una misión complicada; necesitamos refuerzos. Al no haber elders disponibles, pensamos en que un caballero de la guardia como tú sería de suma importancia—