Bueno... sé que por aquí tengo un poquito de descaro.
Hace tiempo que no actualizo las novelas y aparezco de repente como si nada a publicar algo nuevo.
Primero quiero pedir disculpas. Pero también quiero contarles algo: yo también voy creando cuando la inspiración llega. Hay días en los que me siento frente a la computadora y, sin mentirles, no sale ni una sola letra... como si tuviera un pequeño bloqueo.
Pero otros días, ¡pum! puedo escribir hasta tres capítulos seguidos.
Desde hace mucho tiempo quería salir un poco de mi zona segura (las novelas) y compartir este cuento. Tengo varios, pero este es muy especial para mí, porque fue el primero que escribí... y nació inspirado en mis niños.
Es un cuento corto, como podrán ver, pero está lleno de significado. Es un pequeño regalo para todos ustedes que tienen hijos, sobrinos, nietos o ahijados, para que puedan leerlo con ellos... o para que ellos mismos lo lean (claro, con supervisión).
Y también para ti, que a veces quieres salir un poco del mundo de las novelas y leer algo diferente.
Te invito a leerlo, a compartirlo con alguien especial y a contarme qué te pareció.