A la mañana siguiente, Mara encontró un pajarito atrapado cerca del granero.
Con mucho cuidado lo ayudó a salir.
Cuando regresó a su habitación, vio algo extraño.
Pancho tenía una nueva estrella.
—Papi... ¡Pancho tiene dos!
Su papá lo miró sorprendido.
—Parece que Pancho guarda algo especial.
La primera estrella era Bondad.
Días después, Mara tuvo que entrar sola al granero oscuro para buscar huevos para el desayuno.
Tenía miedo... pero lo hizo.
Esa noche apareció otra estrella.
La estrella de Valentía.
Con los días siguieron apareciendo más.
Cuando compartió sus galletas con una amiga, apareció la estrella de Amistad.
Cuando regaló uno de sus juguetes a un niño del vecindario, apareció la estrella de Generosidad.
Pancho comenzaba a brillar cada vez más.