Papá Alfa

2

Cada escena, los recuerdos nebulosos de haber tomado a su omega tantas veces, hasta que el chico no pudiera más… A medida que su cerebro iba saliendo de esa inundación de endorfinas y necesidad, esas escenas borrosas se iban volviendo claras y nítidas. Recuerda una vista desde abajo, Taehyung lo estaba cabalgando, sus labios hinchados y coloreados por la sangre bombeada en medio de la excitación, entreabiertos exhalando gemidos deliciosos, su frente sudada, recuerda sostenerlo de la cintura y observarlo moverse en medio de la oscuridad de la habitación, sí, estaba intencionalmente a oscuras, la luz solar en exceso le desagrada, en el celo no la soporta así que ventanas y cortinas estaban cerradas… La desventaja de ser un animal nocturno. Como si fueran tomas sueltas de una película recuerda haber visto al chico genio entre sus piernas, lamiendo y succionando su erección como si fuera algo realmente comestible ¿En qué momento había 35 permitido que su omega le realice una felación? Está seguro de no haberlo dejado hacer eso antes pero lo encontró satisfactorio. Se estaba despertando del celo, por fin, luego de casi dos días de tener sexo como animales, ignoró la parte de su mente que se excusó diciendo que igual todos somos animales usando trajes y afilando lápices. Había tomado a Taehyung tantas veces como pudo, apenas lo dejó comer o ir al baño y luego de nuevo… Incluso entre los recuerdos que llegaron primero había uno de sexo dentro de la ducha. Se sentía como si fuera su primer celo, fue algo realmente desastroso y exceptuando la satisfacción que siente, el caos en su mente y en la habitación se asemeja demasiado. “Fue el primero en años” su mente no iba a dejarlo tranquilo ahora. Aunque si se pone a recordar la información, Kim no se veía sorprendido, siquiera asustado o como si de alguna manera hubiera sufrido. En cada imagen mental evocada por su cerebro apenas consciente, Taehyung estaba disfrutando de lo que hacían, verlo llorar en medio del orgasmo no es algo nuevo, parece que es una de las maneras en las que libera tensión, si algo hubiera estado realmente mal, él se habría dado cuenta, cielos, el muchacho se quedó dormido al 36 menos un par de veces, oh pero nunca se quejó, no pidiendo que parara, lo recuerda también vívidamente pidiendo más, pidiendo que no se detuviera, maldiciendo un par de veces incluso, pero Kim no parecía otra cosa sino satisfecho. El genio había estado cuidando de él, claramente llegó a su cabeza la imagen del chico destapando frente a él una botella de agua, luego otra de rehidratante y dárselo a tomar con toda la paciencia, además los había mantenido relativamente aseados a ambos… Kim fue bastante responsable y cuidadoso. Cuando abrió los ojos bajó la mirada hacia el chico que dormía abrazado a él, con la nariz rozando la piel de su pecho, su brazo izquierdo lo estaba rodeando igual que su pierna izquierda. Taehyung es adorable. Poniendo algo de atención, bajo la delgada sábana de seda, el cuerpo de Taehyung se veía más frágil, fue hasta ese momento que el jefe se detuvo para darse cuenta de los moretones en su cuerpo, los dedos suyos impresos en la piel del menor en un tono violáceo, eso sin mencionar la roja herida de marcado en su hombro izquierdo. Yo hice eso… 37 Apuntó su cerebro, indeciso entre la satisfacción que lo invadió y el conocimiento de que el chico había sufrido al menos por una de esas cosas. Casi parece intencional. ―¿Algo qué compartir con la clase, profesor? ―habló el genio con su voz ronca y sin abrir los ojos, de hecho sin moverse un centímetro de su posición, lo había sentido despertarse, el lazo aún estaba tan fresco que las emociones de su alfa se filtraban fácilmente a través de él, por lo que se despertó casi al mismo tiempo. Jungkook sonrió, Taehyung está de buen humor, la parte primitiva de su cerebro lo atribuyó al sexo ¿De verdad fue tan bueno para Kim? Es decir, siempre parece tan delicado y frágil… Hay cosas que no hubiera hecho estando del todo lúcido por temor a que se quiebre. ―Eres bastante listo ¿Verdad? ―Tu lo has dicho: soy un genio. Jungkook acarició la espalda del omega con suavidad esperando demostrar que no está molesto pero tiene que decir algo ―¿Por qué siento que todo era exactamente lo que querías que pasara? ―Alfa, yo… 38 ―No estoy molesto, supongo que debí haberlo sabido. ―¿Está bien entonces? ―Si, pero no me llames Alfa por favor. ―No pareció molestarte estos días. ―No me molesta en absoluto, pero hablo de implicaciones eróticas basadas en el subgénero, en este caso, por ejemplo, ya no tienes que llamarme así por que ahora no garantiza que voy a volver a… ―Si, ya entendí, Jungkook ―interrumpió el muchacho ―¿Sabes? Empiezo a cuestionarme si es tan malo que tu vocabulario se reduzca de pronto a tres o cuatro palabras… ―¿Ah si? ¿Prefiere a un salvaje, doctor Kim? ―Está bien de vez en cuando. ―Si querías que fuera menos cuidadoso podrías haberme dicho ¿Sabes? ―Tenía miedo. ―Taehyung no voy a juzgarte, se supone que somos pareja y no quisiste decirme que te aburre el sexo vainilla. 39 El chico se abrazó más a él, así que había llegado a la conclusión correcta, Taehyung le pidió que deje los supresores para poder llegar a esto, el chico se distrae mientras lo hacen normalmente y él debió haber perfilado al niño para saber que no estaba satisfecho con una pareja demasiado amable… Sí, definitivamente pudo haberlo hecho mejor, pero ahora que lo sabe está bien, acarició el cabello castaño ligeramente rizado y dejó un beso en la cabeza del muchacho. ―Te amo, doctor Kim, espero que no olvides eso. ―No podría… Yo también te amo. • • • • • Pasó un rato antes de que ambos tuvieran ánimo de dejar de estar entrelazados en la cama, Jeon había sido muy amable y le preparó al castaño un baño, además de eso le lavó el cabello. El aroma de felicidad del omega inundaba poco a poco el lugar a medida que desaparecía el aroma del celo alfa. Jungkook salía de tomar una necesaria ducha, con una toalla alrededor de la cintura y mientras su pareja hacía una orden de comida por la aplicación, quitó la capa extra de cortinas, abriendo un poco las 40 mismas con las manos para observar por primera vez en un par de días la ciudad a través de la ventana. Calculó más o menos las once de la noche, se veía que llevaba horas lloviendo y hacía frío, su aliento cálido empañó levemente el vidrio pero la humedad desapareció rápido, entonces el lobo cerró de nuevo dejando la delgada capa de tela semi transparente color gris. Permanecía la fuerte necesidad de estar muy cerca de su novio, y no era que quisiera luchar contra eso, así que apenas terminó de cambiar las sábanas de la cama, alcanzó al menor que se encontraba en la cocina preparando café, y se tomó unos momentos para observar que estaba usando solamente ropa interior y una camisa azul de manga larga demasiado grande para ser de él… Hacía unas pocas semanas que el muchacho se quedaba a pasar las noches en casa de su líder de unidad y en poco tiempo ya había establecido algunos patrones, como eso de las camisas, parece que Taehyung se niega a usar sus propias camisas para andar por la casa y parece que esa en especial es la preferida. Claro que para eso algunas cosas pudieron haber influido, es la misma camisa que estaba usando el otro día en prisión cuando Kim salvó el día a falta de guardias, Jeon no se detuvo demasiado a pensar en por qué la 41 elección, probablemente el prodigio ni siquiera era consciente de eso. Se adelantó para abrazar al omega por detrás, llevando sus manos a la cadera del niño y dejó un beso en su mejilla derecha, cuidando de no tocar el lado izquierdo por que seguramente estaría aún adolorido debajo de la suave tela de gasa con la que lo había cubierto luego de desinfectar apropiadamente hace un rato. Por supuesto lo había observado lo bastante bien para notar que las piernas del chico permanecía al menos dos grados más separadas cuando estaba de pie de lo que normalmente están, pero no quiso decirlo para no avergonzar al niño, sin mencionar que de alguna forma extraña alimenta su ego y no quiere tener que explicar eso, a su pareja que curiosamente también resulta ser un perfilador. ―Taehyung… El muchacho se recargó en su pecho, casi podía sentirlo ronronear contra él y esa conocida sensación tan cálida le invadió cuando el menor hizo un sonido suave en respuesta. ―Eres muy hermoso. 42 Sabía eso de los omegas, los elogios son su debilidad, aunque para el joven e inseguro genio las cosas iban más allá de eso, Jeon nunca había elogiado al omega sin que lo merezca, siempre había sido sincero expresando su genuina admiración hacia el intelecto sobrehumano del muchacho, sólo a eso desde un principio, aunque en algún momento empezara a parecerle lindo, no lo habría dicho en voz alta, incluso siendo novios en la oficina nunca iría más allá de decirle “buen trabajo” o algún cumplido a su mente ágil. Kim pareció derretirse en sus brazos y el alfa pensó que había tomado la ruta correcta. ―Lo hiciste muy bien, gracias por cuidar de mí ―habló en un tono perfectamente audible cerca del oído del chico, aún sentía que ese aroma dulce lo atraía demasiado. El doctor levantó la vista, mirando ligeramente hacia atrás para ver a su pareja, buscando mirar sus ojos, cuando establecieron contacto visual sonrió. ―¿Si? Vaya… Debo admitir que tuve mis dudas ―volteó de nuevo hacia el agua que empezaba a hervir y apagó el fuego. ―¿Dudas? 43 ―Si, ya sabes, como cuando no podía hacer que me soltaras, cuando te negaste a dejarme bañarme, mi teoría es que creíste subconscientemente que buscaba quitarme tu aroma de enci…―el castaño se vio interrumpido por un beso, el alfa había captado el mensaje, a veces puede llegar a ser muy intenso cuando deja que sus instintos lo controlen. Aquellas palabras sin embargo calentaban el corazón omega más de lo que le gustaría admitir, tan necesitado por impulso que no puede evitar, pero esa necesidad siempre fue más difícil de disimular cuando se trata de su supervisor, el hombre en la vida ha sido duro con él exigiéndole o presionando, pero de todas maneras se esfuerza, dando el cien, más del cien por ciento de sí mismo para recibir un “buen trabajo, Kim” o siquiera una sonrisa de aprobación y cuando eso llega, esa necesidad queda saciada al menos por un momento, dando paso, cuando se vacía, a un deseo de más, más grande, más notoria la felicitación, para eso el logro debe ser mayor “Sé mejor que tú mismo” le había dicho una vez su mentor citando palabras de un escritor conocido. Un rato después ambos estaban en el sofá, Taehyung estaba recostado sobre el pecho de su jefe leyendo en voz alta un canto de la Ilíada al principio, 44 luego dejó eso para explicar por qué se había fascinado por los griegos desde los doce años. ―De hecho es bastante fácil de entender el idioma, estuve estudiando etimologías griegas cuando estaba en la universidad, aunque no obtuve un título por eso por que mi teoría de una laguna entre los subgéneros más conocidos basada en las letras del alfabeto griego no convenció a mi instructor… Dijo que debo trabajar en mi asociación de ideas. ―Pues es esa capacidad de asociar ideas lo que te ha ayudado en el campo, Kim. ―¿Tu crees que…? ¿Crees que tendría sentido? ―Siempre puedes hilar una idea sobre otra, se trata de encontrar el terreno común. ―¿No es eso lo que hacemos siempre? ―Bueno, en defensa a tu maestro, él no tenía que encontrar patrones en medio de cadáveres y escenas del crimen. ―Hace diez años… ¿Qué hacías tú hace diez años? ―¿A los 25? 45 ―¿Qué eso no fue durante la época hippie? ―Qué gracioso… No me hagas explicar por qué sería un punto en tu contra el que yo fuera tan viejo. ―Oh ya lo sé, la teoría del desarrollo psicosexual según Freud, con modelos paternos alterados la opción más lógica subconsciente… ¡Waaa! ―no pudo evitar gritar cuando el mayor le mordió el hombro derecho sorpresivamente. ―Lo siento, estabas hablando demasiado… ―Por eso decidiste morderme, perdóname pero no creo que lo sientas ―el chico intentó deslizarse fuera de los brazos del mayor, que lo liberó pero su pie se enredó en la alfombra y terminó cayendo al suelo. Jeon se levantó en el acto para ayudarle a levantarse pero el muchacho lo tomó con la guardia lo bastante abajo para derribarlo, llevándolo consigo al suelo, tuvo que ser muy rápido para no caer con la rodilla sobre Taehyung y una vez que estuvo con las manos apoyadas en el suelo y el chico debajo suyo llevó sus manos al más joven a la altura de sus costados para hacerle cosquillas. Pronto estaban rodando sobre el suelo alfombrado entre risas, Jungkook ama ver sonreír al 46 niño, es una de las cosas que más le atraen en segundo lugar después de su mente tan brillante, seguido había dedicado unos momentos a verlo desde la ventana de su oficina, jugando con el resto del equipo o bromeando… Solamente verlo sonreír a veces lograba sacarlo de esa nube de estrés que implica el reciente divorcio y el sentirse obligado a ceder la custodia de su hijo. ―Jungkook… ―llamó Taehyung aún sujetando las muñecas del mayor, sentado sobre él, y lentamente las soltó, su alfa se había quedado callado un momento, al principio pensó que quizás no le había cedido la victoria intencionalmente pero… El lobo sonrió, bastaba tener a su chico ahí con él para saber que no había nada de qué preocuparse, ni por qué estresarse, cuidaría siempre de Soobin de todos modos y de Taehyung, y de cada integrante de su familia que es la NIS. Llevó sus manos a la cintura del menor para sostenerlo cuando pareció tener intención de recargar su peso en él: ―Taehyung…¿Tendrías bebés conmigo? • • • • • 47 Unos días después ya estaban ambos de vuelta en las oficinas, Kim estaba en la cueva de Jenny revisando las cintas de seguridad de la oficina rutinariamente y a encargo de Jeon por órdenes de Ho alguien tenía que hacer eso, el azabache dijo que mejor lo hiciera alguien del equipo, y no es que tuvieran algo qué esconder realmente. ―¿Y…? ¿Qué tal estuvo el fin de semana con el jefe? ―cuestionó la hacker cuando el muchacho tomó asiento junto a ella, sin apartar la mirada de las pantallas. ―Bien… ―¿Solamente “bien”? ―¿Quieres detalles? La pelinegra hizo girar la silla unos grados para ver al castaño que se notaba relajado y sonriente… El buen humor es obvio sin embargo no había pistas de otra cosa. Regresó la mirada al trabajo. ―Dicen que los alfas son agresivos… ―¿Nunca has estado con uno? ―No, suelo salir con chicos betas, tal vez si Seonho no fuera alfa… 48 Kim se rió: ―¿Te asusta? ―De acuerdo, chico maravilla… No importa la experiencia personal salvo la tuya, tengo curiosidad ¿El jefe hace la misma cara de enojo cuando lo hacen? El muchacho se ahogó con su café y la chica sonrió triunfante. ―Concéntrense, Jenny, necesito los reportes para esta noche…―había interrumpido el jefe que repentinamente apareció detrás de ellos ―Kim, necesito que revises el expediente anterior, hay un par de cosas que no cierran según los supervisores… Los dos jóvenes se habían hundido en sus sillas del susto cuando escucharon la voz del pelinegro, ambos se preguntaron mentalmente qué tanto de su conversación habría escuchado, pero no quieren saberlo realmente. “No tienes que responder a esa pregunta” Había dicho Jeon más de una vez, sonando como el excelente abogado que es, las pocas veces que había atrapado a Taehyung siendo interrogado por el equipo acerca de su vida como pareja, parece que 49 tenían muchas preguntas luego de saber que se había ausentado por entrar en celo y que Taehyung se había tomado la tarea de “ayudar”. En realidad no le molesta pero parece incomodar a Kim, aunque no tanto para tomarlo en serio. • • • • • Los días pasaron, convirtiéndose en semanas, pasó el siguiente celo de Taehyung, y seguía negándose verbalmente a mudarse con su alfa definitivamente, aunque nunca dormía en su propio departamento… Jeon dejó de insistir cuando vio que igual el omega siempre estaba con él, tal vez esa renuencia a dejar el arrendamiento se debe a su propia necesidad de independencia y control sobre su vida, seguramente Kim piensa que si renuncia a su propio espacio no solamente se sentirá invadido sino también atrapado y que Jungkook podía fácilmente sentirse su dueño a un nivel poco sano. Tal vez no es momento de explicar lo equivocado que está. Siempre que estaban cansados mentalmente por el trabajo, Taehyung se veía más tranquilo si su alfa se dormía parcialmente encima suyo, algo de calor y de peso, contra las frías noches de Seúl y lo 50 aterrador y estresante que puede llegar a ser su empleo. Habían pasado casi dos meses desde que el alfa había pasado por el celo y su manera de tener sexo había cambiado. Para Jungkook era fácil adaptarse a los gustos del chico, era fácil complacerlo y obtener placer en el proceso… Taehyung es fácil de amar y atender, parece estar diseñado para recibir cariño y mimos, y Jeon no tenía quejas sobre tener a alguien a quien consentir, aunque tal vez un poco más que antes desde que se enlazaron. Kim solía levantarse a las 05:40 de la mañana, como si tuviera integrado un despertador en la cabeza, su alfa lo escuchaba entre sueños levantarse, cepillarse los dientes y volver a la cama, usualmente Taehyung tenía un libro en la mano cuando su pareja se despertaba a eso de las 06:30 en días de descanso. Pero la variación de ese día hizo que Jungkook se levantara de golpe de la cama, estaba vacía, se quedó en silencio un instante poniendo más atención a su alrededor, incluso a través de la puerta cerrada del baño podía oír a su novio vomitando. Mientras el jefe se levantaba, la conclusión mental es que en efecto tenía razón anoche cuando le dijo al castaño que no debería usar demasiado de 51 la salsa de mango con habanero que habían ofrecido en ese restaurante de comida mexicana. Por supuesto no le iba a prohibir que la comiera pero conoce al muchacho, el estrés del trabajo le ha causado un leve problema de reflujo que se acentúa con comidas irritantes como cualquier tipo de pimiento, además, ¿A quien se le ocurre preparar semejante comida tan picosa? ―Kim… ¿Estás bien? ―preguntó llevando su mano a la manija dispuesto a bajarla para abrir, si Kim estaba cansado (lógico pues se durmió a las 03 de la mañana) no quería que se ahogue en su propio vómito o peor aún, en el agua del excusado. La puerta no estaba asegurada, así que se abrió apenas giró la manija, dejando ver al niño arrodillado en el suelo sobre sus piernas, recargado en la loza blanca del baño, Jungkook no pudo evitar agradecer mentalmente la obsesión de Kim por la limpieza, así que entre los dos limpian el baño varias veces a la semana. Taehyung permanecía en relativo silencio pero podía escuchar su respiración irregular haciendo eco por el cuarto de baño. ―Ey… ―llamó de nuevo, poniendo una mano sobre el hombro del chico, que casi saltó sobre sí 52 mismo. ―Estoy bien…―el chico respondió en un tono jadeante y estiró su brazo para tirar de la cadena, Jungkook fingió que no había visto nada y se dio vuelta para traer un vaso con agua, Taehyung parecía distraído y poco dispuesto a levantarse de ahí, así que tal vez él mismo tendría que llevarlo de vuelta a la cama. ―¿Seguro que todo está bien? ―preguntó de nuevo el mayor una vez que el genio estaba sentado en la cama tomando agua, llevando su mano a la frente del menor para comprobar que no tuviera fiebre ―¿Dolor abdominal? ¿Más náuseas? ―No me duele nada, no tengo fiebre tampoco, solo náuseas… Tenía hambre así que me levanté y comí algo de queso, pero… ―Está bien, no te preocupes, te llevaré con tu doctora ¿Bien? ―No es necesario Jeon, en serio estoy bien, quizás solamente es una indigestión… ―Si pero necesitas que lo confirme un doctor profesional. ―Yo soy doctor. 53 ―Un médico, Kim. El chico sonrió forzado, odia las agujas, las inyecciones, los exámenes médicos… El consultorio privado de Maeve no es una amenaza y tiene tiempo que no asiste pero no quiere que metan agujas en su cuerpo, no es algo bonito y la recuerda mucho aquella mala experiencia.




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