Papá es el enemigo

Capítulo 12: Por favor

Valery

Hice lo correcto, claro que si, eso lo sé y lo siento, pero lo correcto a veces no es lo mejor y justo aprendí eso. Colin seguirá libre como si nada mientras yo tendré miedo hasta de salir de la casa y por si eso no fuera lo único, él sabe sobre mis gemelos y podría decirle algo a Aaron sobre eso, suspiro sin poder estar tranquila y es claro que si pensaba mal de Aaron, pues su padre es mucho peor que él. Observo a mis pequeños desayunar mientras pienso demasiado, quiero salir de esta casa y cuento las horas para ello.

—Están buenas las galletas —sonríe Matt con la boca llena —¿mamá hoy podremos salir a jugar fuera? —él me mira y niego, ambos bufan.

—Pequeños el jefe está herido y supongo que pueden venir a verlo —ambos se miran.

—Pero no le hemos hecho nada mamá —expresa Ethan —te lo juro —sonrío con sus palabras.

—Bueno, ustedes no son sus únicos enemigos —me miran confundidos —en fin, olvídenlo —muevo la cabeza —deben quedarse hoy aquí en la habitación y recuerden —rápido me apresuro a hablar —es por poco tiempo.

—Quiero agua mamá —pide Matt y solo asiento saliendo de la habitación, es muy raro que Aaron no haya pedido mi presencia y cuando llego a la cocina ahí le encuentro, lleva un elegante traje y está tomando agua.

—¿Hará una fiesta? —mi pregunta lo hace voltear.

—Saldré —dice arreglando su traje —tengo una cita —agrega aunque no parece feliz con eso.

—Necesita entonces que yo

—No, mi padre envió a su chofer —bufa —él me llevará, me ayudará y me traerá —se acerca unos pasos a mí —será feliz usted por unas horas —sonrío un poco y me hago a un lado cuando va hacia la puerta.

—Señor —se detiene cuando le llamo —¿Ha sabido algo sobre su hermano? —se tensa.

—Colin ya no es mi hermano, no le llame más así —habla enojado —y descuide, no va a molestarla —agrega y echa a andar alejándose, solo respiro hondo aunque sus palabras no me causan nada de alivio y voy en busca de agua para los niños pero debo quedarme de pie unos minutos con los ojos cerrados ¿y si Colin si que me molesta? Aunque, Aaron parecía seguro, pero...

—Y encuentro a alguien —la voz que escucho me tensa y rápido me giro, ella sonríe

—Señorita

—Hope —suspira —dígame así —mueve su mano restándole importancia —vine a ver a mi hermano, saber si su herida está curando y

—Él salió —su ceño se frunce cuando me escucha —hace unos minutos que se fue.

—¿Salió? —inquiere más que confundida —¿solo? —niego con la cabeza.

—Dijo que tenía una cita y que su padre había enviado a su chofer —parece mucho más confundida.

—Una cita —murmura —eso es raro y más aún que mi padre haya enviado al chofer —bufa —no debe ser para nada bueno porque —escucho el ruido de pasos y me tenso por completo, ella también y se da la vuelta.

—¡Mamá! Vimos al odioso jefe salir y…—los pequeños entran corriendo a la cocina y se detienen en seco al ver a la hermana de Aaron, la cual los mira desconcertada mientras siento un nudo en mi garganta, ¡Diablos! Su boca se abre y cierra sin decir nada y entonces su mirada viene hacia mí buscando quizás respuestas, pero he quedado muda.

—¿Mamá? —al fin habla —¿te han dicho mamá? —sigo tensa queriendo ahora que la tierra se abra, me trague y me escupa muy muy lejos. —Tienes —ella vuelve a mirar a mis hijos que se han quedado como estatuas —dos hijos —susurra —y ahora todo tiene sentido —ríe quizás recordando las locuras que su hermano ha dicho.

—Puedo explicarlo —hablo rápido —niños vayan a la habitación —digo más que molesta, les dije que no salieran y una vez más desobedecieron.

—Ya nos vio mamá —habla Matt —hay un sótano abajo —dice este sonriendo —podemos atarla y encerrarla ahí —su idea hace a Hope reír.

—Es divertido —dice aunque estoy segura de que Matt no bromea.

—¡A la habitación ahora Matt! —hablo duro y alto y ellos salen corriendo de la cocina, la mirada de Hope lo dice todo cuando mira mis ojos.

—Así que Matt —suspira —son los dos fantasmas que mi hermano cree que hay ¿cierto? —sigo en silencio —los que llenan su comida de picante, le hacen caer y logran que caiga en la piscina ¿verdad? —mi corazón se acelera más con cada una de sus palabras —Creo que no tienes que explicar nada Luna —ella se acerca a mí —tienes dos hijos que has logrado que vivan aquí a escondidas de Aaron —sonríe —y es claro que mi hermano no les agrada, bueno, no los juzgo —sigue mirándome con curiosidad.

—Necesito el trabajo —por fin mi voz sale —y a Omara se le ocurrió la idea de que no dijera nada sobre los gemelos porque según ella Aaron me despediría si supiera —Hope asiente.

—Y créeme que lo haría —trago en seco y sigo nerviosa.

—Sé que no me debe nada —me apresuro a decir —pero por favor —ruego —no le diga a su hermano sobre mis hijos —me acerco a ella —por favor, ellos

—¿Qué te hace pensar que voy a quedarme callada y voy a mentirle a mi hermano? —su pregunta logra que mi corazón se detenga —¿por qué tendría que hacerte un favor y ayudarte? —ella se cruza de brazos y solo un nudo se instala en mi garganta, estoy perdida.

★★★

Aaron

El chofer que mi padre envió me ayuda a tomar asiento en la mesa reservada y luego él se aleja, respiro hondo esperando, al parecer he llegado demasiado temprano y odio esperar, pero no me queda de otra que hacerlo así que pido un café y solo me quedo sentado hasta que siento los pasos y luego mueven la silla frente a mí, es claro que es él, aunque no hable, puedo sentirlo.

—Querido Aaron —su falsedad me asquea —es bueno verte luego de tanto.

—Señor Thompson —respiro hondo acomodándome en mi asiento —no puedo decir lo mismo porque como ve, no veo —bromeo y él ríe —sea rápido, debo descansar, dentro de pocos días tendré mi cirugía así que.

—Supe lo de la cirugía —expresa y claro, es muy buen amigo de mi padre —y estoy seguro de que luego de esta volverás a ver.

—También estoy seguro de eso.




Reportar suscripción




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.