Valery
La idea del sótano que dio Matt ya no me parece tan descabellada luego de las preguntas de Hope, pero no hago nada y mantengo el silencio, le dije que necesitaba el trabajo, en parte es verdad, pero lo que no quiero es que Aaron sepa sobre mis hijos porque sé que tarde o temprano sabrá quién soy en verdad. Luego de segundos en los que solo miro sus ojos la chica ríe y aprieto mis dientes sin poder ver lo divertido.
—No sé que te hace pensar que esconderé esto de Aaron —sigue riendo —pero lo haré —alzo mis cejas cuando la escucho —y te entiendo —bufa alejándose unos pasos —Aaron es un amargado, ¿aunque sabes? En realidad no es tan malo.
—Lo dices porque es tu hermano —ella ríe sabiendo que tengo razón y no es una broma.
—Si, quizás si —toma asiento y mira mis ojos —tu secreto está a salvo conmigo Luna —un alivio recorre todo mi ser —no le diré nada a mi hermano, pero su cirugía es dentro de poco y —suspira recordándome ese detalle —él verá, tengo fe de que así será —también tomo asiento frente a ella y miro mis manos.
—Pensaré en algo cuando ese día llegue —Hope sonríe un poco.
—¿Matt y…? —sonrío mirándola y hay verdadero interés en su mirada.
—Ethan —ella sonríe ampliamente y sí, me gustaría poder decirle que son sus sobrinos, que es familia, ella no es como Colin al parecer ni como Aaron, y mucho menos como su padre.
—Bonitos nombres —murmura y mira su reloj —casi debo entrar a trabajar así que tendré que irme —se levanta —dile al odioso jefe que he venido a verle —sonrío asintiendo y entonces ella sale de la cocina. Yo también lo hago, pero voy hacia la habitación en busca de los gemelos porque van a escucharme, solo que un mensaje en mi teléfono detiene mis pasos y al mirar este aprieto fuerte el móvil, tiene que ser una broma, claramente no salgo de un problema para entrar en otro así que me olvido de los gemelos y rápido voy hacia la salida.
—Creo que la última vez olvidé decirte que no volvieras —digo al subir al auto y mirar los ojos de mi padre, este sonríe porque es claro que mis palabras no le afectan en nada.
—Y yo pensé haber sido más que claro, ¿has pensado en lo que quiero Valery? —bufo odiando su insistencia.
—Todos quieren algo, todos buscan algo siendo egoístas y todos quieren obtenerlo por las malas, estoy cansada —confieso más que frustrada y cansada de que todos intenten usarme para conseguir algo.
—¿De qué hablas? —sigo mirando por la ventanilla. —Valery solo quiero que vuelvas a la familia.
—No lo quieres papá —miro sus ojos dolida —lo necesitas y no es lo mismo —él bufa.
—Pues necesito que vuelvas a la casa, que participes en mis fiestas y vayas a mis reuniones así como que te hagas fotos familiares con nosotros y…
—¿Ya olvidaste que tengo dos hijos? —sonrío recordándole algo importante —¿acaso ya no te avergüenza que sea madre soltera? —él respira hondo y en su mirada veo entonces algo.
—Ya tengo todo planeado hija —sonríe y ni siquiera quiero saber de lo que habla —le haremos creer a todos que estás con alguien, un amigo de la familia y que es el padre de tus hijos, ¿recuerdas a Osman? —me quedo mirándole desconcertada —Valery
—Estás demente —niego con la cabeza y abro la puerta del auto sin querer escuchar más.
—Dentro de seis días tendré una fiesta —dice deteniendo mis movimientos —y debes estar presente Valery, es para recoger fondos para mi campaña, Osman estará ahí —me pregunto cómo es que Osman se presta para estas cosas —y tú irás con tus hijos así que —solo río haciéndole callar.
—No voy a participar en tus locuras —lo miro luego de bajar del auto.
—Entonces prepárate para perder la custodia de tus hijos —me señala siendo más que claro —porque serán míos y créeme cuando te digo que tengo medios para conseguirlo —él mismo cierra la puerta del auto y me quedo mirando como este se aleja sabiendo que sí, podría hacer cualquiera de sus trampas y conseguir lo que quiere.
—Por Dios —paso las manos por mi rostro yendo hacia la casa con la rabia pasando por mis venas hasta que siento el sonido de otro auto y me giro, pero no es Aaron como pensaba, es alguien que trae un ramo de rosas negras y se acerca.
—¿Valery Ford? —cuestiona el chico y asiento con lentitud, nadie sabe que estoy en esta casa, ¿cómo sabe mi nombre? —le han enviado esto, debe firmar aquí —firmo el papel y luego de sonreírme se aleja dejando el ramo de rosas negras en mis manos, miro estas con curiosidad porque nunca había visto rosas iguales y entonces veo la pequeña nota que tomo en mi mano.
—Debiste elegirme —susurro y el ramo de rosas cae de mis manos sabiendo de sobra quién las envía, Colin. Me alejo unos pasos mirando el ramo y ni siquiera miro hacia el auto que se detiene desde el cual baja Aaron, justo entonces un mensaje entra a mi teléfono, tomo este y es simple: ¿Te gustaron las rosas?
Un escalofrío recorre todo mi cuerpo sin poder moverme, su mensaje queda más que claro.
—Tu empleada está en la puerta —le dice el chofer a Aaron —puedo llevarlo o ella
—Gracias, ya puedo solo —escucho la respuesta de este que se acerca usando su bastón.
—Señorita se le cayeron las rosas —dice el chofer señalando estas y luego se aleja, Aaron se queda de pie frente al ramo tocándolo con su bastón.
—¿Rosas? —cuestiona con su ceño fruncido —¿recibe rosas en mi casa? —sigo con un nudo en el estómago mientras él solo alza una ceja.
—Rosas —murmuro aún en shock —rosas negras.
—¿Sucede algo? —él cuestiona preocupado aunque quizás son solo ideas mías —Luna.
—Dijo que su hermano no me molestaría —hablo con rabia mirándole —pero me ha enviado rosas negras con una nota donde dice que debí elegirle y luego un mensaje a mi teléfono —Aaron aprieta con fuerza su bastón —y aunque las rosas son bonitas no creo que sean un detalle, quiere recordarme que me vigila y que no olvida lo que hice —para este punto ya estoy respirando algo agitada y con mi pulso acelerado.