Nunca había escuchado un sonido tan espantoso como el de mi corazón al romperse. Triste compás que m atormenta en momentos de soledad.
Hoy me encuentro bailando el son rumbo a la desesperación, mientras con los ojos cerrados tú mirada me persigue.
#38017 en Otros
#11755 en Relatos cortos
#58744 en Novela romántica
#9444 en Chick lit
Editado: 07.06.2020