Paralelo

Capítulo 29: El que tiene mi cara

"El momento más peligroso no es cuando te enfrenta tu enemigo. Es cuando te reconoces en él."
— Anónimo

No fue como las otras veces.

—

No hubo zumbido.

No hubo transición.

—

Solo un momento en que el aire del callejón cambió de densidad.

—

Y él estaba allí.

—

—

Elian se detuvo.

—

Los otros tres siguieron dos pasos antes de notar que él no avanzaba.

—

—

—Elian… —dijo Tessa.

—

—Quédense atrás.

—

—

Su voz no era miedo.

—

Era reconocimiento.

—

—

—

La figura estaba al fondo del callejón.

—

De pie.

—

Sin moverse.

—

—

No era una sombra.

No era una criatura.

—

Era un hombre.

—

—

Con su mismo cuerpo.

Su misma altura.

—

Pero con algo en la postura que Elian nunca había tenido.

—

Gravedad.

—

El tipo de gravedad que tienen las cosas que llevan mucho tiempo existiendo.

—

—

—

—Por fin —dijo la figura.

—

—

Su voz era igual a la de Elian.

Pero sin las dudas.

Sin los bordes.

—

Como el mismo instrumento…

afinado diferente.

—

—

—

Elian caminó hacia él.

Solo.

—

—

—¿Eres tú? —preguntó.

Aunque ya sabía la respuesta.

—

—

—Soy lo que serías —respondió la versión oscura—si hubieras tomado decisiones distintas.

—

—

—¿Qué decisiones?

—

—

Se acercó dos pasos.

—

—Las de no tener miedo.

—

—

—No tengo miedo.

—

—

La versión oscura lo miró.

—

—Tienes miedo todo el tiempo.

—

Pausa.

—

—Lo llamas precaución.

Lo llamas cuidado.

Lo llamas amor.

—

Pausa.

—

—Pero es miedo.

—

—

Elian no respondió.

—

Porque no era completamente mentira.

—

—

—

—¿Qué quieres? —preguntó.

—

—

—Hablar.

—

—¿Solo eso?

—

—Por ahora.

—

—

—

Se miraron.

—

En la oscuridad del callejón.

—

Dos versiones del mismo hombre.

—

—

—El científico no te dijo todo —dijo la versión oscura.

—

—

Elian frunció el ceño.

—

—¿Qué no me dijo?

—

—

—Que cuando absorbes sus habilidades…

no solo las tomas prestadas.

—

Pausa.

—

—Las integras.

—

—

—Lo sé.

—

—No lo sabes del todo.

—

—

La versión oscura caminó lentamente a su alrededor.

—

—Cada vez que conectas con una versión…

ella también conecta contigo.

—

Pausa.

—

—Los cambios no van en una sola dirección.

—

—

—

Elian procesó eso.

—

—

—¿Estás diciendo que ellos también me absorben a mí?

—

—

—Estoy diciendo que el punto de convergencia…

—

Se detuvo frente a él.

—

—no es un receptor.

—

Pausa.

—

—Es un intercambio.

—

—

—

Silencio.

—

—

—¿Por qué me dices esto?

—

—

La versión oscura lo miró.

—

Y por un momento…

algo en su expresión fue distinto.

—

No amenaza.

No cálculo.

—

Algo más difícil de nombrar.

—

—

—Porque nadie más va a hacerlo.

—

Pausa.

—

—El científico quiere usarte.

El monje quiere salvarte.

El asesino quiere que sobrevivas.

—

Pausa.

—

—Yo…

—

Se acercó lo suficiente para que no hubiera duda de lo que venía.

—

—…quiero tu lugar.

—

—

—Lo sé —dijo Elian.

—

—

La versión oscura parpadeó.

—

Levemente sorprendida.

—

—

—¿Lo sabías?

—

—Lo intuía.

—

Pausa.

—

—Y decidí venir de todos modos.

—

—

—

Un silencio largo.

—

—

—¿Por qué?

—

—

Elian lo miró directamente.

—

—Porque necesitaba verte.

—

—¿Para qué?

—

—Para saber si tenías algo que yo no tuviera.

—

—

—¿Y bien?

—

—

Elian tardó.

—

—Tienes certeza.

—

Pausa.

—

—Pero no tienes lo que yo tengo.

—

—¿Qué tienes tú?

—

—

Elian miró atrás.

—

Tessa.

Leandro.

Nicole.

—

De pie.

Esperando.

—

Sin moverse.

—

Sin irse.

—

—

Volvió a mirarlo.

—

—Razones.

—

—

—

La versión oscura siguió su mirada.

—

La sostuvo unos segundos.

—

—

—Las razones se gastan —dijo al fin.

—

—

—Lo sé.

—

—

Elian dio un paso atrás.

—

—Por eso no voy a desperdiciarlas.

—

—

—

La versión oscura no lo detuvo.

—

No se movió.

—

—

—Esto no termina aquí —dijo.

—

—Lo sé.

—

—Cuando vuelva…

será diferente.

—

—

—Lo estaré esperando.

—

—

—

La figura se desvaneció.

—

No dramáticamente.

—

Como se apaga una pantalla.

—

Un instante.

Y luego nada.

—

—

—

El callejón volvió a ser solo un callejón.

—

—

Elian se quedó de espaldas a los demás.

—

Respirando.

—

—

Procesando lo que acababa de escuchar.

—

—

El intercambio va en dos direcciones.

—

—

Lo que significaba que cada conexión que había hecho…

—

también había dejado algo de él.

—

En el científico.

En el monje.




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