Paralelos: El registro

Capítulo 4

— No se pasará por alto este descuido.
   — Las posibilidades eran astronómicas, era prácticamente imposible una casualidad semejante a la que se ha presentado.
   — ¿Corre riesgo la demostración que se intenta exponer?
   — Quizás, pero sigue firme la posición y se llevará el caso hasta donde pueda.
   — No se obviará que el hecho referido. Influirá en el comportamiento de los sujetos
   — Aun así es posible el cambio.
   — Aun le cuesta la manipulación contextual.
   — Nunca me gustó hacerlo y tengo dificultad.
   — Sin embargo la situación resultante no ha quedado descartada.
   — Ha servido el descuido de todos modos.

   ¿Qué quiso decir? ¿Habla solo? ¿Me hablaba a mí? No sé si contestarle, por ahí nada que ver. Le tengo miedo. Es raro. Yo no puedo dormir como él. Es injusto ¿Por qué estamos acá? Quiero mi casa, mi casa, mi vida. No quiero llorar. ¿Eso es un pájaro? ¡Si es un pájaro! Cuando se despierte le voy a decir, la isla es grande, capaz hay alguien más. Mañana hay que salir a explorar. Ojala haya alguien que nos explique. Quiero mi casa. No quiero llorar. ¿Se durmió? Sí, sí. Se durmió. Mejor, me asusta. No creo que sea malo, pero me asusta. ¿Y si la situación lo vuelve malo? Tiene cara de loco, eso sí. ¿Y si se vuelve loco de verdad? Por ahí se hace el bueno para que me confié y cuando me distraiga y baje la guardia se va a aprovechar de mí. Así son todos, salvajes. Está oscureciendo, empieza a hacer frío. ¿Lo despierto para que haga fuego? No, mejor no, por ahí se despierta enojado y reacciona mal. Se empieza a sentir el frío. No quiero estar a oscuras. No quiero estar acá. Ya estoy llorando otra vez. Me duele la cabeza de tanto llanto. No quiero llorar. Quiero dormir. Que bronca no poder dormir. ¿Y si me duermo y él se despierta? ¿Y si se tienta? ¿Cómo voy a hacer a la noche? Dormir tengo que dormir. ¿Y sí lo ato? Está durmiendo. Es él o yo. Pero no parece malo, por ahí estoy equivocada. Pero es él o yo. No sé mueve. ¿Es normal que no se mueva? Cuando dormimos nos movemos. ¿Cómo puede dormir? Debe ser incómodo. Vah, yo quiero dormir, estoy cansada y no me importa mucho si fuese incómodo. ¿Qué había dicho él? ¿Qué por ahí volvía a su casa? Que tarado. ¿Cómo va a ser un sueño si yo existo? Yo estoy acá. Toda mi vida tendría haber sido una creación de su psiquis y yo verdaderamente no existo ni nunca existí. Que tarada soy por pensar en esto. Que idea boba. La marea está subiendo. La marea sube por la noche, pero el agua debe estar caliente porque le dio el son durante el día. Está agua es más linda que la de vacaciones. Se ve más linda, más clara. Está oscureciendo más. ¿No va a despertar? ¿Y si hago el fuego yo? Le tengo que sacar el encendedor del bolsillo. Ay no, no me animo. Ya se va a despertar. Voy a mojar los pies en el agua a ver si está calentita. Puedo atarlo con mis cordones para estar más tranquila. O ahorcarlo. No, tiene más fuerza y me va a terminar matando él a mí. Y después va a hacer lo que quiera con mi cuerpo, total ya no voy a existir. O capaz que no existo, soy una proyección de él, como en “Las ruinas circulares”. Me gustaría tener un libro, un libro cualquiera. Y una hoja y un papel para escribir. Si todo esto es un sueño y en algún momento despierto voy a escribir está historia. Que linda se siente la arena en los pies. Y qué lindo el atardecer. A ver si se despertó. No, todavía no. Che, que se despierte antes de que oscurezca por completo. No quiero estar a oscuras. Si escribo un cuento o una novela mejor ¿Voy a usar nuestros nombres? ¿Me van a creer cuando vuelva a mi vida todo esto que me está pasando? Si no me creen no me importa, voy a escribir igual. ¿Voy a volver? No quiero llorar otra vez. Odio llorar cuando no quiero. ¿Qué voy a hacer? Ya era difícil mi situación allá y acá peor. Está fría el agua pero esta linda. Se hace oscuro. Tiene que despertarse y hacer el fuego. Cuando lo haga voy a poner la mano a ver si me quemo o si soy un sueño, como en el cuento. Y le voy a decir que haga lo mismo. Pero no va a entender. Le voy a tener que contar el cuento. ¿Conocerá a Borges? Si lo tiene que conocer, es profesor. ¿Profesor de que era? ¿Y su apellido como era? Mi hermano me dijo una vez. Extraño a mi hermano. Ya estoy llorando de vuelta ¿Por qué soy así? No quiero llorar más. Espero el agua salada no me paspe la cara. Igual ya está paspada por las lágrimas. Por eso no quiero llorar. Ya no quiero llorar. Pero extraño a mi hermano. ¿Yan extrañará a alguien? Como que no lo afecta mucho. ¿Será feliz? Cuando se lo ve fijo se lo nota triste. Ya lo notaba triste en el colegio ¿Por qué será? Por ahí le pregunto. Me gustaba cuando me hablaba en el cole aunque no me hablaba mucho. Era amigo de mi hermano y era más grande. ¿Tendrá una novia y la extrañará? ¿Y a su familia? Yo extraño a mi familia. La marea sube, se hace de noche. ¿Está muy oscuro? La noche acá es rara. Él no se despierta. ¿Cómo me seco los pies? Se me va a pegar la arena. No quiero ensuciar mis zapatillas. Deben ser incomodó sus zapatos. ¿Por qué no se los sacó si iba a dormir? ¿Soñará? Qué feo que sueñe con su casa y al despertar esté acá. Ojala que no me pase si sueño. Se está moviendo. Abrió los ojos. Está raro. ¿Qué le pasa? ¿Qué le pasa? Se lo ve alterado. Tengo miedo. ¿Qué le pasa? No me puse las zapatillas. ¿Salgo a correr? Tengo miedo. Mucho miedo. Por favor que no me haga nada. Por favor Dios que no me haga nada. Por favor. No quiero llorar.




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