Un día atípico del Mar del Sur.
No es despiadado mirar un poco las calles y tomar nota.
Caminando a casa; luego de un arduo trabajo, en donde las maquinarias hacen lo suyo.
Entrar a casa y mirar la televisión prendida.
La casa huele fuerte a comida casera.
En el salón del comedor, esta la familia completa.
Solo por esta vez. Veo algo así. Único e irrepetible.
Sirviéndome la comida casera de la cocinera.
Terminando la cena no me dí cuenta de la tragedia familiar que sucedió hace poco.
~ Todo desapareció entrando a mi habitación ~