Estaba leyendo en mi balcón como otras mañanas pero en esta es algo en particular.
No me di cuenta ni tu bienvenida ni partida. Solo estaba ahí mirando mis hojas haber que de nuevo me cuenta mi escritora en mis libros.
Leerlas es como que hablarán por mí en algunos capítulos. Me siento identificada con cada escena.
Pero ahí estabas vos afuera de mis libros. Esperando por aunque sea una mínima atención.
Fué feo olvidarme de mi mundo de rosas, el poco que había creado.
No me di cuenta de tu atención y una mañana como ninguna otra huí corriendo de esta escena.
Sin mirar atrás huí lo más lejos que podían mis piernas.