Hola, te vi allí llorando, destruida, viendo cómo el mundo se te venía abajo. Pensando que no tendrías salida, que la vida te iba a matar. Pero escuchame: no fue así. Estabas cegada, no veías el camino que Dios tenía para ti. No podías ver que, en realidad, la vida te puso en un camino para pasar de nivel, para poder ser por fin una persona libre. Tu libertad es el tesoro más valioso que podés tener. El amor hacia uno mismo, ahí empezó mi vida: mi camino, mi libertad, mi historia.
Capítulo 2: El Foco en MíSentí miedo, sí, y mucho. Pero empecé a enfocarme en mí misma al ver el mundo con otros ojos. Le pedí a Dios que no me haga perder la fe. Empecé a darme amor, a sentir que algo iba a cambiar en mí. Me sentí más sostenida por mí, más amada, más querida; eso que nunca antes sentí. Me perdí en un amor que jamás me quiso, pero lo más importante: me encontré a mí misma.
Capítulo 3: Mi Lugar FavoritoMi lugar favorito es donde me siento segura. El lugar donde no necesito máscaras, donde Dios me habla al oído y me dice: "Tranquila, hija, yo estoy con vos". Ese rincón de paz es mi refugio, el lugar donde recargo las fuerzas para seguir dando batalla. Ya no busco afuera lo que solo puedo encontrar en mi propia paz.
Capítulo 4: El Foco en MíNo es egoísmo, es supervivencia. Entendí que si yo no estoy bien, nada a mi alrededor lo va a estar. Poner el foco en mí fue la decisión más valiente que tomé. Empecé a cuidar lo que escucho, lo que veo y con quién hablo. Mi energía es sagrada y hoy elijo dónde y con quién invertirla.
Capítulo 5: El Soldado que No se RindeLa vida me puso pruebas que parecían imposibles, pero me levanté. Un soldado no es el que nunca cae, sino el que, aunque esté herido, se pone de pie y sigue caminando hacia la luz. Hoy mis cicatrices son mis medallas de honor, el recordatorio de que soy más fuerte de lo que alguna vez creí.
Capítulo 6: Mi Propia LuzBusqué afuera lo que siempre estuvo adentro. Dejé de pedir permiso para brillar. Hoy elijo ser mi propia luz para no volver a perderme nunca más en la oscuridad de otros. Entendí que mi brillo no apaga a nadie, solo ilumina mi propio destino.
Capítulo 7: Soltar para AvanzarPara recibir lo nuevo, hay que tener las manos vacías. Solté culpas, solté pasados que ya no me pertenecían y solté personas que no vibraban en mi sintonía. Al soltar, me volví más liviana y pude empezar a correr hacia mi libertad. Soltar duele, pero cargar con lo que ya no sirve duele mucho más.
Capítulo 8: El Encuentro con mi LibertadLa libertad no es hacer lo que uno quiere, es ser quien uno realmente es. Ese encuentro conmigo misma fue el más esperado de mi vida. Ya no tengo miedo de mi sombra porque sé que mi luz es mucho más fuerte. Soy libre de las expectativas de los demás y dueña de mi propio camino.
Capítulo 9: Vibrar altoVibrar alto: cuando cambias de energía, todo cambia alrededor. Lo que sos, atraes; y si vibras en otra frecuencia, eso en el exterior se siente. Ahora no solo dejaste cosas atrás, sino que te llaman la atención otras cosas, otras metas, cosas nuevas que jamás pensaste que podías hacer. Tu propia transformación puede guiar a otras personas a salir de donde tú misma estuviste en las sombras alguna vez.
Capítulo 10: El llamadoLlegar hasta acá no fue casualidad. Si estás leyendo estas palabras es porque vos también sentiste ese llamado a dejar de sobrevivir para empezar a vivir de verdad. El camino no es lineal: hay días de sol y días de combate, pero ahora tenés las herramientas para no perderte. El miedo siempre va a estar, pero que tu propósito tiene que ser más grande que ese miedo.
Capítulo 11: Tu fuerza en silencioEste capítulo habla de que cada decisión que tomas ya pasa por el filtro de tu bienestar. Ya no haces cosas por compromiso, sino con propósito. Escribirle una carta a tu "yo" del pasado dándole las gracias por no rendirse y por ser valiente, por aguantar tanta sombra. Esa es tu fuerza en silencio, la que te levantó del suelo. Dale las gracias porque gracias a ella hoy sos lo que sos y sigues de pie, luchando como un soldado que no se rinde.
Capítulo 12: Mi nueva banderaHoy, cuando miro hacia atrás, ya no veo sombras; veo escalones que me trajeron hasta este nivel. El soldado que no se rinde ahora puede bajar las armas, no porque dejó de luchar, sino porque ya no tiene enemigos internos. La paz es mi nueva bandera. Este libro no termina acá, porque mi historia se sigue escribiendo cada mañana que elijo vibrar alto. Te invito a vos, que leíste estas páginas, a que también te des las gracias. Tu nueva vida te está esperando del otro lado del miedo.
Pasá de nivel. Te lo merecés.