PasiÓn Sin LÍmites

CAPITULO 22

CAP 22

LA TENTACIÓN

Diego salió de la oficina. El ascensor lo esperaba. Se detuvo frente al tablero. Los números. Las opciones. Y entonces… la duda. No. No era duda. Era tentación. Marcó el tercer piso. Las puertas se abrieron. El pasillo estaba en silencio. Avanzó. —Buenas tardes —dijo Eugenia. —¿Está la detective? —Acaba de salir. Pausa. —Dijo que no volvería. El gesto de Diego cambió. Apenas. Pero lo suficiente. —Entiendo. —Que tenga buena tarde. —Igualmente. Se retiró. Más lento. El impulso se había activado. Otra vez. La misma fuerza. La misma tracción. La misma caída. Volvió a su despacho. El teléfono sonó. —Hola. —Soy yo. Ana. —Pensé que ya te habías ido. —Tenía cosas que hacer. Pausa. —¿Y vos? —Nada planificado. Silencio. —¿Nos encontramos? Diego no respondió de inmediato. —Quiero algo distinto. —¿Distinto? —Sí. Pausa. —Quiero conocer el Tower Hotel. El silencio se tensó. —Me gusta la idea. —¿Nos quedamos? —Sí. —Perfecto. Cortó. No dudó. Reservó. Habitación 406. —20 horas —dijo. —Te espero. —Ahí voy. Salió. Un Uber lo esperaba. El trayecto fue corto. Demasiado. No tuvo tiempo de pensar. O no quiso. Golpeó la puerta. Ana abrió. Sonriente. Segura. —¿Me vas a invitar a pasar? —Siempre. Entró. El ambiente cambió. —Sabes que no podemos romper límites. Diego la miró. —Los sentimientos ya los rompieron. Silencio. Ana dio un paso más. —La pasión se transformó en algo más. —Lo sé. —No puedo ocultarlo. —Yo tampoco. Pausa. —Me dejé llevar. —Yo también. Se miraron. Sin defensa. Sin estrategia. —Entonces… —Dejemos que fluya. Nada estaba resuelto. Pero todo estaba decidido.




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