Mi existencia marcó un hito trascendental en la narrativa del fútbol peruano.
Sé que podría sonar pretencioso, pero es la pura realidad. Si buscas ahora mismo mi nombre, "Ángelo Costa", en cualquier motor de búsqueda, entenderás a lo que me refiero. Encontrarás noticias que resaltan mis destacados partidos y goles en el fútbol, después de todo, mi reputación como uno de los mejores futbolistas peruanos tiene fundamentos. Sin embargo, también tropezarás con la amplia cobertura de la controversia que he generado. De hecho, es más probable que encuentres información sobre las polémicas que rodearon mi carrera que acerca de mi brillante trayectoria en el deporte.
La polémica siempre captura la atención del público.
Hasta el día de hoy, algunos transeúntes me identifican como el "futbolista gay" en lugar de reconocer a Ángelo Costa, el destacado delantero de la selección peruana. Aunque al inicio me resultaba desconcertante, con el paso del tiempo me acostumbré a esta etiqueta, siendo consciente de que es una percepción difícil de modificar.
Estoy seguro de que mi historia debe despertar tu curiosidad. No es frecuente que un futbolista haga pública su orientación sexual considerando el entorno del deporte en Perú, un país conocido por su conservadurismo, homofobia y machismo arraigados. Hace algún tiempo, la idea de un futbolista gay era inconcebible en este contexto, como si el mundo del deporte estuviera blindado contra la diversidad sexual.
Debo admitir que plasmar mi vida en un libro se presenta como un desafío, algo que nunca estuvo en mis planes. Aunque he participado en entrevistas sobre el tema, tanto mis seguidores como los medios de comunicación me alentaban a dar el paso de escribir un libro.
A pesar de mi resistencia inicial a la idea de escribir un libro, fue un amigo quien al final me persuadió, compartiéndome una gran verdad:
—Imagínate cuántas personas podrías ayudar con tu testimonio. Cuántos jóvenes inmersos en el mundo del deporte han debido experimentar lo mismo que tú. Ellos anhelan leer una historia con la que puedan identificarse y que los motive a seguir adelante.
Esa iniciativa fue lo que me impulsó a sentarme frente a la computadora y comenzar a teclear. Escribir nunca ha sido mi fuerte, pero siempre hay una primera vez para todo.
Te invito a que te prepares una taza de café y te sumerjas en la lectura de todo lo que tengo por compartir contigo. Estás a punto de descubrir cómo desencadené el mayor escándalo en el fútbol peruano, sentirás todo lo que tuve que atravesar, los momentos más difíciles que soporté, pero también conocerás cómo los afronté.
Puede que estés pensando que mi historia tiene un final feliz, aunque eso dependerá de tu perspectiva. Algunos podrían verlo así, mientras que otros quizás no. Cuando concluyas la lectura de mi historia, me gustaría que te hicieras la pregunta: ¿Ángelo Costa tuvo un final feliz?
También debo advertirte que, aunque mi intención al escribir este libro es que sea motivacional, para algunos podría tener un efecto contrario, pudiendo resultar deprimente y llevarlos a perder cualquier tipo de motivación.
Reitero, la interpretación de si este libro tiene un final feliz o triste dependerá solo de ti.