Pasos hacia el Destino

Capítulo 8, Liyul

Es de noche en la ciudad de Nazar, cada una de sus cuadras estaban alumbradas con globos aéreos, cometas y velas en postes que la gente los usaban para cruzar de un lado a otro. Eali y Liyul seguían paseando deteniéndose a cada momento para ver que cosas las tiendas ofrecían, al parecer toda clase de cosas, comidas, ropas, mascotas, incluso habían puestos de músicos que tocaban los mas exóticos instrumentos que hayan escuchado. Liyul se emociona con todo lo que ve, todo era nuevo, algo que por mucho tiempo solo había leído en libros. Una niña vendedora de flores se les acerca y les ofrece diferentes variedades, rápidamente Eali escoge las amarillas y se los pone en su cabello para que vallan con su vestido crema. Otra niña se les acerca y les ofrece caramelos, él le dice que escoja los que quiera y agarra los moraditos.

—Di aaa —indica Liyul, pela uno de los caramelitos y se lo pone en la boca—, de verdad son ricos.

—Lo son —responde tocando su boca por lo dulce que es.

Entrando a la plaza, en el centro de la ciudad la gente comienzan a congregarse, Liyul se pregunta la razón, tal vez algo o alguien va a venir. No podía ver mucho, parecían que estaban esperando algo, le iba a preguntar a Eali pero se distrae con las enormes estatuas de caballos encima de pedestales. A simple vista ellos se veían similares; un mes atrás no hubiera podido diferenciarlos, ahora hasta puede reconocer sus razas gracias a Eali que es un aficionado de caballos. Entre las estatuas ve a uno que se parecía a melenas, le pregunta si son de la misma raza, y con una sonrisa le responde que si, el caballo de Lizora, un caballo del continente Seris. Le iba a preguntar otra cosa, si sabía que va a ocurrir, entonces la voz de una mujer iluminada por luces en el cielo comienza a hablar.

 

—Bienvenidos damas y caballeros, es un gran orgullo celebrar nuestros concursos con nuestra amada Emperatriz. Quiero que escuche nuestro amor, por favor griten, ¡te amamos Emperatriz Ansaidifel! —resuena una mujer con mucha emoción, su traje tenía aspectos de caballo, una gorra con orejas, una colita y una graciosa mochila que parecía a una silla de montar. La gente grita te amamos, ella les pide que lo hagan otra vez y con mas fuerza, todos lo hacen—. ¡Bien hecho todos! El concurso de desfile va ser celebrado en el último día, primero es la gran carrera, segundo es el concurso de canciones, tercero el combate de magos, y por último ¡el desfile! Espero que disfruten los eventos y como cada año los que terminen entre los 5 primeros puestos van a recibir un premio, y me acaban de avisar que por primera vez van a poder saludar a nuestra emperatriz en persona, ¡Buena suerte a todos! Ahora voy a llamar los nombres de los participantes del desfile, por favor mantengan silencio y pongan atención para recibir sus invitaciones.

La vocera llama por nombre a cada invitado, los magos que escuchan sus nombres vuelan hacia ella para recibir sus invitaciones. Liyul toda atenta mira a cada uno de ellos con admiración, los magos traían elegantes trajes y vestidos. Esto debe ser lo que toda esta gente estaba esperando, gracias a Eali va a poder ver y presenciar el verdadero poder de los magos, deben de ser muy poderosos. Aun de lejos puede ver sus alegres rostros cuando reciben la invitación, que lástima que ella nunca va poder sentir esa clase de alegría, si solo pudiese usar magia por un día, se da cuenta que eso era pedir demasiado, sin embargo aplaude con emoción cada vez que escucha los nombres. Con un gran suspiro agarra la mano de Eali, al menos pudo encontrar a alguien como él que la amaba y la hacía sentir muy especial, siempre atento a cada uno de sus deseos. Voltea a verlo y ve algo extraño en su rostro, su expresión, como la de alguien a punto de decirle una buena noticia. Era raro, pero le pareció escuchar su nombre, se pone a pensar que está comenzando a escuchar cosas, su imaginación, debe de ser su imaginación, pero escucha su nombre otra vez.

—La siguiente participante por favor acérquese, Liyul D’arkan.

Eali levanta su mano y grita que es ella apuntando a Liyul, le dice que no puede volar. Toda la gente voltean a ver a la pequeña mujer.

El corazón de Liyul se detiene o siente algo parecido, voltea a sus lados y ve como muchos, cientos de ojos la estaban mirando con atención. Ellos se mueven de ella cuando las luces la rodean, de pánico trata de agarrar el brazo de Eali para esconderse, pero él también se hace a un lado dejándola sola. La mujer se le acerca y le pregunta si ella es Liyul, roja como un tomate solo asienta con la cabeza y para que no se desmaye toma profundos respiros. La vocera prosigue a entregarle su invitación, le da un rollo envuelto en una cinta dorada con su nombre y su número de participante. No podía procesar lo que acaba de ocurrirle, ella va a participar en el desfile, «¿cómo?», se pregunta, «¡Eali!». Al abrir su invitación ve su nombre y el número 11, también el nombre de su caballo, Melenas. Finalmente Levanta su cabeza cuando la gente a su alrededor comienzan a felicitarla.

—Aceptaron tu entrada —admite Eali con mucha emoción-, les dije que no puedes usar magia y que aun así vas a ganar, levanta tu mano para que todos te vean.

Ella lo hace con mucho miedo y con sorpresa escucha los aplausos de la gente, vitoreaban su nombre.

—Buena suerte Liyul D’arkan, te vamos a ver pronto. El siguiente participante es… —continua la vocera, las luces terminan de alumbrar a Liyul cuando nombra otro nombre.

Liyul seguía temblando, sus emociones eran demasiado, va a participar en un concurso de magos. Eali les dijo que va a ganar, eso no es posible, no puede ni siquiera usar alguna clase de magia, piensa que él cometió un error, eso es, tal vez no es demasiado tarde que pida a que sea descalificada.

Eali se le acerca y le levanta su mentón.

—No puedo hacerlo, no puedo usar magia —le dice Liyul para acabar con su sueño.




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