Pecados

LA CHICA QUE BAILÓ CON EL DIABLO

El día de los cumpleaños de mi hermana Alejandra, decidió ir con unos amigos a rumbear. En la década de los 70, Juanchito era la sensación. Caleño que no conociera los bailaderos de Juanchito, no era caleño. Y me disculparán, pero es la verdad. Para ese entonces yo solo tenía 5 años. Era 1976, Cali, estaba en un cambio de infraestructura, modernización. Empezaba la década de la salsa, de los bailaderos, las películas, los juegos panamericanos en el 71, nos brindó popularidad e identidad deportiva, ni hablar que en el 74, gano el equipo de mi alma, deportivo Cali. Mi hermana, también, hincha del Cali, me decía:

- Algún día te llevaré a ver jugar el Cali, - esbozando una sonrisa. - ni por el putas te dejo ser de otro equipo, ois.

Mi abuela se enojaba por las groserias y terminaba regañándola.

- ¡No digas grosería en esta casa! - Dijo, molesta.

Mi hermana solo se reía y se alejaba corriendo a su habitación, cerraba con fuerza la puerta blanca, con adornos de mariposas amarillas, y en el centro su nombre. No la azotaba por rabia ni mucho menos. Eso molestaba a mi abuela, que si bien se enojaba, se lo tomaba con humor. Mi abuela una señora de 80 años, bonachona, pero no pendeja, como solía decir: "la vejez, lo vuelve a uno más sabio". Ella se encargó de criarnos cuando nuestros padres nos abandonaron. Un día, simplente nos dejaron con ella y nunca volvieron. Tengo recuerdos de verla discutir con alguien, tal vez con el ingrato de su hijo. Aunque no estaba sola del todo, su otra hija Romina ayudaba con los gastos; esto, para ese entonces no lo sabía. Alejandra, se ponía detrás de mí y me abrazaba. Uno de niño no entiende muchas cosas, pero con el tiempo nos damos cuenta de lo terrible que puede ser la vida. Esa etapa en que la vulnerabilidad se disfraza con juegos, cuentos para dormir y juguetes. Me pregunto qué miedos tendría Alejandra. Qué más. allá del fútbol, ​​​​serán sus cosas favoritas. Mi dolor se basa en no haber podido conocerla mejor.

- Está culicagada, si es grosera. - Mientras, reía con una mueca de desaprobación. Voltea a verme y dandóme dos palmaditas en la cabeza. - Vos, no vas a ser tan loquito como tu hermana, tenés que cuidarla, ois, muchachito.

No sabía a qué se refería exactamente o de qué tenía que cuidarla. Mi hermana era más grande que yo. ¿Cómo podría cuidarla? Por mucho tiempo me traumó esa pregunta, porque nunca pude hacerlo.

Ella conoció a Elkin, un moreno alto, con voz gruesa y cabello rizado, en uno de los cine club que se estaban volviendo populares por aquella época. En ese momento, hubo un furor por el cine y la literatura, gracias a un grupo "Caliwood", es una forma de decir que somos un Hollywood criollo, caleño. Este grupo nace de la mano de Andrés caicedo, Carlos Mayolo y Luis Ospina. Fueron pioneros en la renovación del cine colombiano. Le dio nombre a dos subgéneros cinematográficos: "El gótico tropical" y "la porno-miseria".

El gótico tropical nace de la literatura gótica latinoamericana, tomando la estética lúgubre, oscura, tenebrosa del terror europeo. Los paisajes con niebla se cambian por territorios de tierra caliente, los monstruos salen de día, bajo el calor de la sabana.

Mi hermana era amantes de las películas. Se veía a si misma como una cineasta. Cunado termino el bachiller, quería estudiar artes audivisuales.

- Vas a tener que meterte a estudiar actuación, - Me dijo. - sos muy adorable y vas a ser mi actor.

Grabó un pequeño cortometraje inspirado en el cuento "Macario" de Juan Rulfo. Lo llevo al cine club donde se reunían todos los jóvenes. Mi abuela me contó que llegó feliz de ver su cortometraje en pantalla, aún en un espacio pequeño, era suficiente.

- No me gustan esas amistades. -Decía mi abuela. - Lucen como unos hippies, marihuaneros, viciosos... Pero mira que bonita se ve feliz.

Lastima que no pudo disfrutar de la corriente cinematográfica que vendría en el 77, a manos de Carlos Mayolo y Luis Ospina, con "agarrando pueblo". En este cortometraje criticaban la explotación de los documentales de la época, donde el eje de la historia se centraba en mostrar únicamente la miseria latinoamericana. A los extrajeros siempre les ha gustado ver nuestra, es como una droga visual para ellos. Quieren sentirse tristes por algo. Quieren llorar, pero al no tener problemas, les toca ver sufrir a otros.

Amaba con locura estar ahí. Recuerdo que me leyó "Ojo al cine", una revista de críticas cinematográficas. Gracias a eso me gustó ver películas, analizarlas, y en un punto de mi vida, querer realizarlas. No pudo disfrutar del libro que saldría el mismo año en que decidió suicidarse. "Viva la música" de Andrés Caicedo. Narra las vivencias de una joven caleña perdida en los excesos de las rumbas y el sexo. Estoy seguro de que ella hubiera adorado esa historia.

- Soy una hippie que le gusta bañarse. - Dijo riendo.

- ¿Cuál hippie? - Respondió mi abuela al escuchar decir eso. - En esta casa no quiero vagos.

- ¡Abuela no le digas así al niño! - Dijo carcajeándose.

- ¿Cuál niño? - Hizo una ligera pausa, volteo a verme. - Muchachita, no le digas así al niño.

- Eso mismo digo yo. - Respondió Alejandra, muerta de la risa.

Mi abuela reía, mi hermana reía, yo también me puse a reir. Esa es una de las imágenes que no se olvidan. Como la ocasión en que Alejandra, por querer jugarle una broma a nuestra abuela, casi le provoca un infarto. Aunque mi hermana dice que mi abuela exageró su reacción. Esa tarde, mi hermana, se encontró ensayando un papel. Según recuerdo, era para una película de terror. Quería audicionar y ser la elegida. Mi abuela había salido y no sabía nada de los planes de Alejandra. Al llegar a casa, la encontró tirada en el piso, con sangre saliendo de su cuello. Mi abuela pego el grito al cielo. Se cayó de espaldas, provocando un fuerte ruido que asusto a mi hermana. Sa paró de golpe y fue auxiliarla. Yo, ví todo desde las escaleras, con lagrimas en los ojos, no sabía que hacer, así que lo me quedé llorando. Cuando los paramédicos se encargaron de mi abuela regresó de la clínica, le dio una pela por el susto que le hizo pasar.



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En el texto hay: misterio, realismomágico, #góticotropical

Editado: 21.08.2026

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