POV Drew
Salimos del bar ya que tenía que ir al gimnasio a practicar para la gran pelea.
—Oye Drew, hay chicas que se visten muy extraño, ¿no crees?—estabamos pasando cerca de una pizzería por la parte de atrás de ella cuando veo aquella chica del bar que se vestía de forma muy cubierta con la que Mark quería entretenerse—me gustaría encontrar una chica muy linda que tenga buenas curvas y así tener un buen se...—me quedo observándola mientras pasabamos por allí sin prestar atención a lo que decía Charst.
—Ayúdame señor a no enojarme con ella dándome fuerza para resistir y recuérdame siempre que hago todo esto por mi familia—la escucho decir.
—¿Me estás escuchando Drew?
—Shus—traté de callarlo para escuchar más de las palabras de aquella chica pero, ella se secó las lágrimas y entró a la pizzería—por su familia—me detuve y Charst se da cuenta.
—¿Qué te pasa amigo?, ¿viste algo...?—me di la vuelta y empecé a caminar hacía la entrada de la pizzería—¿y ahora a dónde vas?
—Voy a entrar a la pizzería—fue lo que le dije y él me siguió.
—¿Sabes qué?, es buena idea porque, tengo un poco de hambre—manifestó Charst.
Entramos después que nos dan la bienvenida y nos sentamos en una esquina cerca de una ventana. Parecía todo muy tranquilo y normal—solo tengo curiosidad eso es todo—me dije a mi mismo para mantenerme allí pero, ¿curiosidad de ella o de lo que escuché? Además, ¿qué se suponía que iba a hacer?, ¿preguntarle como estaba?—estaba pensando en esto cuando la veo más seriamente, sonreía a la gente como si no hubiera estado llorando y con su vestido que se movía mientras caminaba la hacía ver como un ángel por la pureza que se veía en su rostro sin un poco de maquillaje se vislumbraba muy hermo...
—Buenos días, ¿qué les gustaría pedir?
—A mi una pizza con vegetales de dos pedazos.
—Muy bien, ¿y usted señor?—la estaba observando, seguía sonriendo y era como si de verdad se le hubiera dado fuerza para seguir adelante.
Mientras estaba mirándola siento un codazo en mi brazo izquierdo—eh, sí.
—¿Qué, que te gustaría Drew?—me susurra Charst y vuelvo a reaccionar.
—Lo mismo que él por supuesto—logré decir.
—Muy bien, puede ser que este listo en 20 minutos—manifiesta ella y se marcha.
—Oye, ¿qué es lo que te pasaba?,estabas como ido.
—Charst.
—¿Si?
—¿Has visto alguna vez un ángel?
—¿Pero, qué cosas dices?, eso no existe.
—Creo a ver visto uno.
—Y yo creo que necesitas descansar. Tal vez estas imaginando cosas por entrenar tanto—puede ser que Charst tenga razón sin embargo, ella si parecía ser uno.
Mientras esperabamos traté de mirar el celular y prestar atención a los mensajes de Fiona pero, no podía quitar mi mirada a aquella chica. Cuando pasaron los 20 minutos vino otra chica de cabello azul—¿y qué pasó con la otra mesera?—le dije y ella sonrió.
—Oh, ¿se refiere a Miriam?. Ella esta en la cocina haciendo algo.
—Con que se llama Miriam—murmuré tocando mi barbilla.
—¿Qué dijiste Drew?—Charst parecía tener los oídos bien atentos a todo ruido.
—Por favor, sírvenos—le digo y ella lo hace.
—Oye Drew, Fiona tal vez lleva a otra chica pues, no quiero pasar toda mi vida solo— comienza a hablar Charst mientras comíamos —pero, ahora que lo pienso...esa chica de cabello azul es muy atractiva. Le pediré su número—cuando termino de comer pienso en ir cerca del baño a ver si me puedo cruzarme con esa chica llamada Miriam otra vez—¿qué piensas?, ¿ella es bonita?—Me pongo de pie para ir.
—Claro.
—¿A dónde vas?
—Al baño Charst—solo seguí el pasillo donde creo que debe estar el baño y la cocina cerca. No vino nadie para preguntarle en que lugar estaba el baño así que, solo continúe caminando hasta que de pronto choco con algo o más bien alguien y esa era Miriam que llevaba en una bandeja la pizza y al momento que ella se iba a caer hacía atrás yo la sostengo.
Estabamos bastante cerca el uno del otro y pude verla más de cerca y notar su natural belleza. Ella me miraba a los ojos sonrojada y al momento de escuchar voces la ayudo con lo lleva en la mano y la suelto cuando estuvo bien parada.
—Gra-gracias—fue lo que dijo y yo le devuelvo sus cosas.
—Me llamo Drew Percheston—tenía la gran necesidad de que me conociera—¿tu cómo te llamas?—le pregunté y ella me miró a los ojos para luego ordenar mejor o poner en la posición que debe estar lo que llevaba en la mano.
—Me llamo Miriam Kepulton.
—¡Nueva!, ¿qué es lo que estas haciendo ahí?—se acerca una mujer hacía nosotros—¿no ves que hay personas esperando?, mírate ¿qué fue lo que te pasó en la ropa?
—Eh, yo...—se notaba que Miriam estaba algo nerviosa.
—Lo que pasa es que tropezamos—dije y la mujer de ojos negros con lentes me mira.
—Lo lamento, esta chica es nueva y...—se voltea a ver a Miriam que estaba parada pasando su mano por la falda tal vez para quitar aunque sea un poco el sucio—¡¿qué es lo que haces?!, realmente no sirves para mucho. ¡Ya vete a llevar eso!
—Oh, ¿y por qué rayos le habla así?—pensé en mis adentros—no debería ser tan duro con ella fui yo que...
—Mejor métase en sus asuntos—dijo sin dejarme terminar.
Me fui a la mesa un poco molesto donde estaba Charst esperándome con una gran sonrisa—conseguí el número de la chica de cabello azul la cual, se llama Milca—tomo asiento a su par y noto que quitaron los platos y vasos.
—Bien por ti—tal vez si yo no hubiera ido hacía allá no hubiera tropezado conmigo y no le hubieran dicho todo eso mientras pienso en eso Milca viene y nos da la el recibo para pagar—oye, dile a Miriam que venga que tengo algo que decirle por favor—ella asiente con la cabeza y va hacia ella.
POV Miriam
—Hey, Miriam. Ve a la mesa del chico de tatuajes pues, tiene algo que decir—me dice ella y yo después de servir la mesa que tocaba voy rápidamente hacía donde él—¿querías decirme algo Drew o tal vez tu amigo?, ¿necesitan algo más o...?—todos en aquella mesa me miran—¿todo esta bien?