Peligrosa tentación.[novela Cristiana]

Capitulo 9

POV Miriam

—Hola Miriam, preciosa—dice él como respuesta.

—¿Quién es hija mía?—escucho a mi padre decir.

—Rayos—veo a Maluc ponerse a mi par.

—Oh, hola señor—dice Maluc y fija sus ojos en la funda que trae Drew en su mano—¿qué traes ahí?

—¡Maluc!—Drew alza la funda.

—Es tacos que compré al pasar a cierto lugar y es para ustedes.

—¡Muy bien!, pasa—Maluc le hace señas para que entre y él lo hace.

—Pe-pero—él lo dejó entrar así como sin nada.

—Hola señor, me llamo Drew Percheston—escucho que le dice él a mi padre mientras Maluc comienza a servir en platos los tacos.

—¿Eres amigo de Miriam?—le pregunta papá y yo oraba a Dios porque él no dijera nada que altere a papá.

—Algo así...—Drew me mira y yo pude volver a respirar bien al escuchar su simple respuesta.

—¡Bien chico!, mucho gusto en conocerte jovencito—papá le da una gran sonrisa junto con un saludo de mano y veo a Drew también sonreír.

—El gusto es mío—volteo a ver a Maluc quien tenía todo servido en la mesa y había cuatro platos.

Papá se pone de pie—espera padre mío para que te apoyes en mí—le digo acercándome a él y pone su mano en mi hombro y da unos cuantos pasos mientras Drew nos mira.

—Oh señor, eso es mucho para ella. Mejor apoyése en mí—escucho a Drew decir y me sorprendo—vamos Miriam, déjame ayudarle.

—Déjalo hija mía—mi padre me suelta y se toma del brazo de Drew que él le estaba ofreciendo.

Lo lleva a la silla y se queda parado a su par mirando los platos servidos—puedes sentarte a comer con nosotros ya que, hay suficiente para todos—le dice Maluc.

—Bien, si no es molestia...—él me mira.

—No pasa nada, puedes comer hoy con nosotros—le digo y lo veo sonreír.

—Aquí, siéntese señor—Maluc hace que tome asiento en mi par y yo trato de no ponerme nerviosa de tenerlo a mi misma par dónde me puede ver comer.

—¿Y si como esto mal?, los tacos lo comemos con las manos, ¿y si se sale todo lo que lleva dentro y me cae en la ropa y hago el ridículo y ve que no soy muy educada o algo así?—pensé en mis adentros y reacciono—¿por qué me preocupo por eso?, ¿acaso a mí...?

—Toma una servilleta Drew—mi padre le pasa varias servilletas a él.

—Gracias—Maluc comienza a comer y se lo termina en menos de 5 minutos.

—Estuvo muy bueno señor, está aprobado por mí hermana.

—Pero, ¿qué dices?—que será lo que pasa por la cabeza de mi hermano en este momento, ¿acaso cree que le gusto a Drew?, si yo nunca le he gustado a nadie.

Volteo a mirar a Drew y noto que él ya me estaba viendo—Miriam—me llama con la cara sería pero, sin quitar su mirada de mí.

—¿Si?—lo veo tomar una servilleta, se me acerca y la pasa por mi comisura del labio con delicadeza y yo no me esperaba eso.

—Tenías algo de comida allí—me dice él.

—Gra-gracias—siento que me estaban viendo y cuando miro a mi padre y a mi hermano los veo con una gran sonrisa y yo siento mi rostro calentarse mucho.

—Mirala Drew, ¿ella no se ve tierna cuando se sonroja?—manifiesta mi padre y Drew voltea a verme.

—¡Es cierto señor!—bajo la cabeza queriendo esconderme de la vergüenza.

—Ja,ja,ja—mi hermano se ríe a carcajadas y yo le doy un pisotón por debajo de la mesa—¡oye!, que es gracioso pues, tenías que verte toda sonrojada porque Drew te tocó cerca de la boca...

—¡Oye!—vociferé para que haga silencio y no me avergüence más.

—¡Oye!—mi hermano repitió como un loro poniéndose de pie.

—Ja,ja,ja—miramos a mi padre a ver qué era tan gracioso—no vayan a jalar se los pelos de la cabeza también, ja, ja, ja—Drew igualmente se ríe.

—Ya, que gracioso, sí. Tu—señalo a mi hermano—te tienes que ir a la escuela así que, toma tus cosas para irte a llevar.

—Bien, bien—él lleva los platos a la cocina como un buen chico y se va por su mochila.

—Yo los puedo llevar—dice Drew de pronto.

—Eh...

—Si, es buena idea Miriam y así no tienes que caminar tanto y descansas más hoy—manifiesta mi padre.

Si mi padre lo dice—okey, bien. Vamos—salimos todos juntos después de que Drew se despidió de papá.

Cuando estamos abajo y Drew abre el auto, me abre la puerta del copiloto—gracias—le dije y pues, no estaba segura de si estaba bien ir adelante pero, bien. Ya que él me abrió la puerta decirle que no sería...

Le doy la dirección—tu hermano parece ser un buen chico Miriam—me dice cuando lo dejamos y arranca el auto y me lleva a no sé dónde.

—¿A dónde me llevas?

—Me debes una, ¿recuerdas?

—Eh...—rayos, ¿y si me va a llevar a un lugar para vender mis órganos?, ¿y si me secuestra y mi padre al enterarse le da un infarto?

Agarro la manija del auto—tranquila, no te voy a secuestrar o algo así—volteo a verlo—te diré a dónde iremos.

—Bien, ¿a dónde?

—A una parte de la ciudad donde hay un lago muy hermoso que quiero que lo veas. Es muy bonito, de seguro te gustará.

—Ya—al menos me dijo algo del lugar.

Miro la radio del auto—Miriam, puedes poner lo que quieras—miro la radio de pantalla táctil como una tablet—no es tan distinto como los otros autos así que, adelante—miro la pantalla y no sabía a qué darle exactamente para encontrar una emisora adecuada o que me gustara—dale allí—toma mi dedo y lo lleva a tocar un botón y su toque me dió un cosquilleo en el cuerpo como si me agradar...—Miriam, Miriam.

—¿Si?—¿qué es lo que este hombre me está causando?

—Puedes seguir dándole a esa flechita para continuar buscando otra emisora.

—Si-si—¡ya reacciona Miriam!

Pongo una emisora cristiana dónde tenían la canción de Elevation Worship-contigo y yo la estaba cantando cuando de repente el auto hace un sonido extraño y se detiene—oh vamos, ahora no.



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En el texto hay: mafia, badboy, cristiano

Editado: 11.07.2026

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