Peligrosa tentación.[novela Cristiana]

Capítulo 10

POV Miriam

—¿Qué pasa Drew?

—¡Ah, soy un idiota!, ¿cómo se olvidó ponerle gasolina al auto?—rayos—soy un completo idiota—sale del auto y cierra dando un gran portazo.

—¡Oye!, no digas eso sobre tí. A cualquiera le puede pasar—salgo del auto también.

—¡Vamos!, que eso no es cierto—miro el camino y parecía muy solitario.

—¡Oh!, ¿y tú celular?—le digo y él lo saca de su bolsillo.

—A ver si tengo recarga—veo que marca un número y después de varios segundos pone mala cara—¡rayos!—parecía querer estrellar su celular del enojo o frustración.

—Calma Drew, cálmate—se pone de espaldas a mí como temblando—¿Drew?—me acerco a él y noto que parecía tener un ataque de ansiedad—padre celestial, te pido en el nombre de YASHUA(Jesús)que lo calmes—pongo mi mano en su hombro—saca toda ansiedad de él y dale paz aún en medio de está dificultad. Te lo pido en el nombre que es sobre todo nombre, amén.

—A-amén—lo veo respirar mejor, sonrío y él pone su mano en mi mejilla—oye, eres como un ángel...

—Vamos, tenemos que hacer algo antes de que sea más tarde—le quito la mano de mi mejilla y lo ayudo a ponerse de pie.

—Bien.

—¿Qué tal si caminamos y vemos si más adelante hay una gasolinera?—le digo y él me ve con una sonrisa.

—¡Sí!, ¡más adelante hay una!—nos fuimos caminando cerrando Drew el auto antes y mientras caminábamos mirábamos de los dos lados a ver si veíamos algún vehículo que nos pudiera llevar hasta que...

—¡Oh!, hay viene un auto—manifiesto y Drew comienza a hacer señas con la mano para que se detengan y lo hacen.

Es un auto de color negro Toyota y tenía las ventanas cerradas hasta que yo y Drew nos acercamos al auto y ahí vemos quien es—¿Charst?

—¿Drew?, ¿qué rayos haces aquí con la monj...?—me mira.

—¿Qué ibas a decir Charst?—el chico Percheston pone mala cara como de que iba a golpearlo.

Yo pongo mi mano en su brazo para que se calme—tranquilo, ya sabes que solo era broma amigo. Pero, ¿qué les pasó que estaban caminando en la calle y no iban en el auto?

—No quiero hablar de eso así que, solo llévame a la gasolinera más cercana—dijo Drew y mirando por la ventana ví un cabello azul.

—¿Milca?—digo queriendo saber si era ella.

—Hola, hola Miriam—vaya, era realmente ella.

—¿Van a subir si o no?, ¿o quieren que los deje en su paseo romántico agarrados de mano?, ja,ja,ja—miro a Drew y él también me mira y noto que yo todavía lo tengo agarrado del brazo y lo suelto rápidamente y siento que se me calienta la cara mucho.

—Subamos—Drew me abre la puerta y cuando me acerco para entrar se me aproxima bastante a mí—te ves muy hermosa sonrojada—me dijo al oído en un susurro que hizo que se me erizará toda la piel.

Entro velozmente sin responderle toda avergonzada pues, no me gusta sonrojarme pero, así me hizo YAHWEH(Dios).

Él se sienta a mi par muy cerca siendo el auto un poco pequeño y solo cabían dos personas y apenas tal vez un tercero mal sentado o apechurrado.

—¿Listos?—pregunta Charst.

—Espera—Drew se inclina hacía el lado mío.

—¡¿Qué está haciendo?!, ¿va a besarme?. Y mi corazón va a millón—dije en mis adentros.

—Ya está, podemos irnos.

—¿Qué-qué fue lo que hizo?—noto que me puso el cinturón de seguridad y lo miro. Él también se puso el suyo.

—Bien, ¡vámonos!—Charst acelera el carro tan rápido que me fui hacía adelante y si no es por Drew hubiera tenido un buen golpe en la frente a pesar de tener el cinturón de seguridad pues, ese cinturón estaba bastante ancho—woa, ¡así me gusta nena!—gira hacía la derecha y yo caigo encima de Drew un poco.

—Que vergüenza, lo siento—dije con la cara seguramente roja de la pura pena que tenía en ese momento y él me toma de la mano firmemente y se acerca a mi oído hasta tal punto que pude sentir sus labios.

—Tranquila, yo te sostengo—me dijo y me sentí segura a su lado.

Pasan como tres minutos conduciendo Charst de forma veloz que pensaba que tal vez no llegaríamos hasta que si, llegamos a salvó gracias a YAHWEH(Dios)—¡pueden bajarse chicos!—suelto la mano de Drew y salgo de prisa del auto y hasta casi quise besar el suelo.

—¿Tan mal estuvo?—Percheston me ayuda a ponerme de pie pues, me había caído.

—¡Terrible Drew!—le digo y él se ríe junto con los demás.

—¿Te fumaste una...o solo simplemente...?—le pregunta Drew cómo buscando las palabras correctas y parecía como si estuviera bromeando aunque, tal vez él si se fumó algo.

—¡Claro!, ¿quieres una es decir, un cigarrillo?—dice Charst.

—Sí, no tenía conmigo y tuve un mal momento hace un rato—al escucharlo frunzo el ceño.

Se lo pasa y él lo guarda en su bolsillo—¿tienen dinero para la gasolina?—pregunta Milca.

—Oh, sí. ¿Irán al lago?—manifiesta Drew.

—Sí—contesta Charst.

—Nos vemos entonces, por allá.

—Bien.

Se van y yo estaba...—¿sucede algo Miriam?, pareces molesta o ¿incómoda?—¿qué le digo?

Entramos al lugar—no le agrada a Dios que fumes y mucho menos que te droges—le dije sin más.

—¿Por qué?, lo necesito para tranquilizar mi ansiedad. Ya viste como me puse por no tener un cigarrillo—pide un galón de gasolina premium después de decirme eso y al salir me volteo hacía él.

—Puedes calmarla de otra manera como por ejemplo, escuchando alabanzas o pidiendo ayuda a YAHWEH y reprendiendo ese espíritu...—le digo mientras nos íbamos caminando.

—No se me da muy bien orar.

—Puedo enseñarte sobre eso.

—Bien. O solo simplemente orar me tu cuando yo estoy mal, ¿te atreves?—¿qué dijo?

—Bien, lo haré si puedo tomar un tiempo libre si me llamas en hora del trabajo. O tal vez no pueda...—digo pensando en eso seriamente.

—Podrás, yo le pediré a Dios que si puedas o sino...

—¡No!, de seguro podré—lo interrumpo y lo veo sonreír.

—Bien.

—Bien—llegamos al auto y Drew le echa la gasolina mientras yo estoy dentro del vehículo.



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En el texto hay: mafia, badboy, cristiano

Editado: 11.07.2026

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