POV Miriam
Pasa una semana y no veía a Drew por ningúna parte. No me visitaba en la pizzería ni tampoco es que tenía mucho tiempo libre que digamos para yo poder salir.
Llega el domingo y yo me levanto temprano en la mañana ese día y después de bañarme me pongo de rodillas a orar en silencio, en mi mente, después de haber ido a desayunar con mi familia.
«YAHWEH(señor), gracias por darme el pan de esta mañana de hoy»
Vino a mis pensamientos Drew y me sentí angustiada porque, ni siquiera me había escrito ni nada.
«Te pido por Drew, dále fé y haz que se arrepienta si ha hecho algún mal, haz que deje de hacerlo y dale la fuerza para salir de esa mala vida que lleva»
«Si, es tu voluntad....haz que él me vea hoy...y si es tu voluntad haz que...y si es tu voluntad, solo la tuya, no dejes que se case con otra...»
Doy un respingo cuando escucho el celular vibrar. Me levanto a revisar el celular a ver quién es pues, no tenía muchos amigos para que me escribieran y solo podía ser... quién yo quería que fuera.
WhatsApp mensaje:
Drew: Hola preciosa, ¿me extrañaste?
Sonrío al ver el mensaje.
Miriam: ¿Cómo crees?
Drew: Vamos, que si lo hiciste. ¿Verdad? o eso quiero creer.
Me río al leer el mensaje.
Miriam: ¿Duraste una semana sin escribirme si quiera una vez?, ¿te pasó algo?
Drew: Estoy perfectamente pero, una conocida mía tenía ciertos problemas de salud que debía atender.
Miriam: Ahh, ¿y ya está mejor?
Drew: Sip, ya está mejor.
Miriam: Que bueno!!
Drew: ¿Y tú cómo estás?, ¿y tú padre y hermano?. Perdóname por no haberte escrito antes aunque, tu tampoco lo hiciste Miriam.
Miriam: Tienes razón, yo estoy bien y mi familia también.
Drew: Me alegro mucho de verdad que sí.
Miriam: Gracias.
«¿Y ahora que le digo?», pensé pues, no me llegaba nada a la cabeza que pudiera decirle ahora.
Drew: ¿No irás a la iglesia hoy?
Me pongo muy contenta y aliviada de que él me siguió hablando.
Miriam: Eh, hoy no iré. Había culto hoy por la mañana pero, decidí dejar este día para limpiar un poco la casa y hacer otras cosas.
Drew: Vaya, con las ganas que tenía de ir hoy.
Miriam: Mañana tal vez vaya y así, podrías ir conmigo si quieres.
Drew: ¿No te incómodo en la iglesia?
Miriam: Por supuesto que no.
Drew: Bien, mañana iré contigo.
«Tengo que hacer varios oficios hoy y si no me doy prisa tal vez no pueda preparar a tiempo el almuerzo», pensé en responderle más tarde cuando me llega en ese mismo momento otro mensaje.
Drew: Miriam. Pues, seguimos hablando más tarde si Dios quiere porque, como tienes que hacer muchas cosas de seguro hoy este día libre que tienes.
«¿Cómo sabe que hoy es mi día libre?»,me pregunté. «Tal vez se lo dijo Milca», concluí.
Miriam: Está bien.
Me despedí aunque, quería seguir hablando con él pero, aún así lo dejé para más tarde y me fui a hacer los oficios del día.
POV Drew
No quería molestar a Miriam con sus cosas así que... simplemente...no la quería molestar en absoluto.
Me senté frente al televisor y llegó Fiona poniéndose a mi lado.
—¿Qué estás viendo cariño?—me dijo y yo sonrío con gran sarcasmo pues, ¿a cuántos más lo llamaba así?
—Nada que te interesa, de seguro—puse una predica de algún pastor virtual que encontré en internet por Youtube y lo escuchaba atentamente donde hablaba del aborto.
—¿Quieres que aborte nuestro bebé, cariño?—se me acerca al oído y empieza a morderme el cuello un poco y yo me alejo de ella de inmediato.
—Ya quisieras que fuera mío, ¿verdad?. Para que así, no tengas que trabajar ni nada, ¿cierto?—me mira con el ceño fruncido.
—No te hagas el inocente Drew, muchas veces te acostaste conmigo, ¿o no lo recuerdas?
—¡Vaya!, como si no hiciste lo mismo con muchos otros hombres—se pone de pie.
—¿Me estás llamando ramera?
—¿Acaso no es lo que eres Fiona?—se marcha llena de furia.
Sigo viendo la tv y mientras estaba en ello me recuerdo de Miriam.«Ella no es igual que esa mujer», pensé en mis adentros.
Me puse a recordar también todo lo que hice está semana.
Comienzo del flashback:
Después que llegué de la iglesia estaba muy feliz por aquel beso de Miriam y por haber sentido al Señor cuando piso dentro de casa me encuentro de primera instancia a Fiona.
—¡Que bueno que llegaste Drew!, ¿dónde estabas?—entré en la casa con una gran sonrisa en mi rostro que según creía yo, nada me lo iba a quitar.
Me siento en el mueble y viene Fiona a pararse al frente con cara de pocos amigos—¿y porqué estás tan contento?—no le iba a contestar e iba a ignorarla cuando la veo inclinarse de repente como si le doliera el vientre, mucho.
—¿Qué te pasa Fiona?—me acerco a ella.
—Me duele mucho aquí—se cae al piso como desmayada y yo me asusto demasiado, tanto que llamo a emergencias y cuando estamos en el hospital le ponen un suero mientras aún no despertaba.
Me acerco al doctor para ver qué tenía Fiona—doctor, ¿qué es lo que ella tiene?, ¿acaso comió algo que...?
—No, no es nada de eso—me interrumpe él.
—¿Entonces, que rayos es doctor?—me mira a los ojos con una sonrisa. «¿Y a este que le pasa?», pensé queriendo saber.
—¡Está embaraza!, felicidades.
«¿Escuché mal?»
—No se asombre hombre que es la verdad. No debe recibir fuertes preocupaciones pues, le puede hacer daño al bebé.
—¿Eso fue lo que le pasó doctor?—tenía que estar seguro que fue mi culpa.
—Sí, según lo que creo sí. Ya despertó su esposa, pero, necesita total reposo.
—Drew, ¡Drew!—la escucho llamarme algo alarmada y me acerco a ella.
—Estoy aquí.
Pasaron varios días en los que tuve que cuidar de ella porque, no sé si fingía o no pero, se hacía que le dolía constantemente el vientre cuándo no le prestaba atención y daba a entender que iba a salir.
La ayudé a lavar su ropa, a cocinar y hasta a bañarse, con sus constantes insinuaciones las cuales, ni por un instante accedí.