POV Miriam
Cuando termino de hacer todo lo que tenía que hacer y llega la noche. Sentía una gran necesidad de orar y me puse a eso.
Duré como más de una hora en eso pues, me había puesto también a orar en lenguas. Cuando escucho en un momento mi celular vibrar me detengo y lo miro.
Era un mensaje de Drew.
WhatsApp mensaje:
Drew: Preciosa, buenas noches y que duermas bien.
Sonrío al leer su mensaje.
Miriam: Gracias Drew, buenas noches para ti también y tú por igual, duerme bien. Shalom.
Apago mi celular y me acuesto con el propósito de dormir pues, ya me estaba dando sueño.
Me arropo con la sábana y miro el techo, luego, cierro mis ojos.
Veo entonces, una imágen de una foto en mi pared del cuarto frente a la cama y me levanto a ver de que se trataba porque, que yo recuerde no la había puesto yo.
«A de ser mi hermano que entró a mi habitación e hizo esto», pensé mientras me acercaba.
La miro de cerca y vislumbro una mujer con un vestido blanco, se le veía muy feliz con su ramo de flores en la mano y un hombre la agarraba del brazo como sonriendo—pero, ese es...y esa mujer...—de pronto el retrato comienza como agrietarse el vidrio y a tirar los pedazos por el aire.
Yo retrocedo y caigo al suelo de golpe—tiene que ser verdaderamente libre para que puedan unirse—escuché una voz con autoridad que dijo eso a grandes voces.
Me pongo de pie y en eso veo un pedazo de vidrio que venía hacía mí y yo retrocedo y caigo de bruces...
Me siento en la cama y miro a mi alrededor dándome cuenta que solo era un sueño—solo era un sueño Miriam, vuelve a dormirte—me digo a misma y lo hago, acostándome de nuevo.
Veo ahora a Drew amarrado a una silla y yo algo asombrada me pongo de pie o eso intento pero, no podía porque, tenía los pies amarrados y me di cuenta que las manos también.
Drew se movía de la silla con desesperación—espera Drew, te ayudaré así que solo...tranquilo—le dije y él me miró fijamente.
Me puse de rodillas y fue como gateando hasta él y me puse a morder la soga que tenía amarrado en la mano hasta que se escucharon pasos acercarse.
—Miriam, ya, detente. Ahí viene alguien—no le hice caso pues, estaba casi terminando—¡que te detengas Miriam!
—¡Sí!, ¡detente querida Miriam!—entra un hombre vestido de negro con dos tipos más a su lado y yo no sabía que hacer porque, nos habían descubierto—por ser tan lista mira lo que haré a tu amante—toma un bate que había detrás de la puerta.
El hombre de negro venía hacía nosotros de forma peligrosa y Drew se movía tanto como queriendo protegerme que, incluso me ocultó detrás de él con la silla cayendo encima mío al él moverse tanto.
Yo intento moverlo y en eso vislumbro al hombre vestido de negro acercarse a Drew. Lo ví todo en cámara lenta. El bate como se acercaba a la cara de Drew y yo...
—¡No!—me despierto llena de sudor. Me pongo de pie, me dirijo al baño y me lavo la cara.
Veo mi semblante en el espejo, grandes ojos cafés con mi abundante cabello negro ondulado amarrado en lo que parecía ser una coleta.
«Solo fue un sueño Miriam», me decía a mi misma mientras trataba de calmarme.
«Aunque, parecía tan real...»
Me dirijo a la cama y, encendiendo el celular miro la hora y eran las 5:15 am.
Me acosté pero, luego me levanté.
«Tienes que dormir Miriam», me decía a misma.
Vuelvo a acostarme y doy varias vueltas en la cama solo pensando que esto no era un sueño cualquiera.
Me tapo la cara con la almohada—¡Ahh!, no puedo simplemente irme a dormir sin más—me vuelvo a levantar.
Me pongo de rodillas para orar y no me encontraba bien así que, me puse de pie a dar vueltas en el cuarto orando en lenguas.
«YAHWEH, te pido que deshagas toda planificación del diablo contra mi vida y la de Drew, que no dejes que se desarrolle toda planificación en contra de nuestras vidas», le decía a YAHWEH (señor) en mi mente mientras oraba en lenguas porque, aun orando en lenguas se puede pensar.
«No dejes que Drew muera sin haber vivido una larga y feliz vida con una gran familia a su lado. No dejes que muera y sea golpeado de esa manera tan cruel y dura como en mi sueño. Te lo pido Elohim (Dios)», así estaba pidiendo e intercediendo por él, pidiendo perdón por si él había cometido pecado y me ponía en su lugar como lo que hacen los intercesores.
Así estaba dando vueltas en mi cuarto orando hasta que escuché movimiento en la cocina y fui al baño, me cepille los dientes y fui a beber algo de agua.
Me encontré con Maluc—buenos días hermana—me saluda.
—Buen día—tomo otro trago de mi vaso de agua y miro al suelo pensando en el sueño otra vez.
«Ese sueño...oh Dios mío, que no pase igual que con mi madre y le pase algo malo a Drew como si este sueño fuera algo del futuro», repetía en mi cabeza varias veces esto sabiendo que podría encontrar misericordia en YAHWEH ( señor).
Pero, ¿si esto no lo podía evitar?