POV Miriam
Cuando llegamos a la iglesia supongo que al escuchar el sonido de la motocicleta casi todos voltean a vernos pues, tal parece que ya había empezado lo de la parte de la adoración.
En ese momento me llené de vergüenza al notar que me estaban viendo agarrada a Drew y yo volteo el rostro hacia el otro lado para que no me vean mi cara que debe estar roja de vergüenza.
Drew entonces, toca una de mis manos—ya llegamos Miriam, ¿no te vas a bajar?—me dice él—vamos, hay que entrar ya que creo que empezó el culto—hace como que va a levantarse y yo lo abrazo más fuertemente.
Se voltea hacía mí con lentitud—oye, no creas que no me gustaría que me siguieras abrazando pero, tenemos que entrar y además—levanto la mirada y la dejo en él al escucharlo susurrar muy cerca de mi cara—todos nos están viendo—reacciono y me levanto rápidamente de la motocicleta mirando al suelo.
«¿Qué te pasa Miriam?, ¿acaso querías hacer una escenas para darle que hablar a la gente de ti y que llegue a tu padre?», pensé en mis adentros.
«Solo quería sentir la calidez de su cuerpo junto al mío otro rato, solo eso...», me dije a mi misma.
«Y estaba muy avergonzada de que me vieran así»
Mientras pensaba en mi mente todo esto, Drew me toma de la mano—entremos—comenzamos a caminar y entramos juntos tomados de la mano y no podía estar mi cara más caliente pues, todos comenzaron a mirarnos fijamente y murmuraban entre sí.
Drew, toma asiento sin soltar mi mano y yo decidí no soltarla tampoco.
Pasa el culto muy bien y al momento de terminar las personas se nos acercan a saludarnos—¿son novios?—pregunta una de las hermanas en Cristo de edad algo avanzada.
«¿Eso es lo que parecemos?», pensé en mis adentros.
Drew le da una gran sonrisa a la señora—no muy amada señora pero, tal vez lo seamos muy pronto o más que eso—volteo a verlo al escucharlo decir esto último.
Él, solo sonríe—ya. No tarden tanto para que no se vuelvan muy viejos porque, cuando se encuentra tu idóneo no debes dejarlo ir nunca pues, fue elegido por Elohim (Dios) especialmente para ti y ustedes dos, realmente parecen ser idóneos y que se respetan mutuamente y eso es muy importante en una relación—la señora se marcha al decir esto y Drew queda pensativo al salir de la iglesia.
—¿En qué piensas?—le pregunto y él se sube a la motocicleta. Yo, lo sigo.
—Nunca había escuchado eso de idóneo. ¿Qué es exactamente?—me sorprendo un poco al oírlo decir eso.
—Bueno, es tu compañero de vida que YAHWEH (señor) tiene para ti y por quién uno de los dos estaba orando para pedirlo como uno quiera pero YAHWEH sabe cómo es que nos conviene que sea—le digo no sabiendo muy bien como explicarlo más claro.
—Oh, entiendo. Aunque, ¿tu pediste por tu idóneo alguna vez? porque, yo recuerdo ahora haber hablado con Dios sobre que me gustaría tener una mejor esposa y que quería que fuera dulce, que sea cariñosa con sus hijos y que si fuera posible sea más cercana a él, a Dios, para que sea mejor que yo en eso.
«¿Qué está queriendo decir con una mejor esposa?, ¿acaso él...?», pensé no pudiendo evitar notar eso pero, no le pregunté, ¿estás casado o ya tienes esposa?. Por miedo a escuchar su respuesta porque, ciertamente si está casado tal vez no podamos estar juntos y yo no quería eso.
—Yo-yo también pedí por mi futuro esposo una vez y pues...
«Se parece a ti en muchas cosas de lo que pedí», no se lo dije sin embargo, estaba ahí en mi mente.
—Ah, bien. Espero tener las cualidades que pediste pues, ciertamente me gustas mucho Miriam—al oírlo mi corazón dió un salto y se me llenó de gozo el alma.
—Tu también...—detengo mis palabras al verlo orillarse—¿qué pasa Drew?—le pregunto y él saca el celular de su bolsillo.
—Dame un momento, ¿halo?. Sí, ¿qué es lo que sucede entonces?—lo oigo decir al teléfono y me bajo de la motocicleta para darle su espacio para que pueda hablar bien con la persona y me alejo unos pasos.
Fijo mi vista en el cielo—YAHWEH que hermoso cielo has hecho hoy y no solo hoy sino, todos los días—me siento en el césped del pequeño parque donde veo algo que me llamó la atención—¡oh, que lindas flores!—eran rosas de diversos colores principalmente blancas y a mi me gustan las blancas, mucho.
Estaba contemplándolas en mi mano cuando siento que me están mirando y volteo hacía Drew. Él me estaba observando fijamente y sentí mis mejillas calentarse un poco.
Drew me hace señas para que me acerque. Me pongo de pie y voy hacía él—¿te gustan las rosas?—me pregunta y yo sonrío pasándole la rosa blanca.
—Especialmente las blancas, son tan bonitas—él la toma en su mano.
Levanta su otra mano y la pasa por mi mejilla. Yo cierro los ojos ante su toque—no más que tú Miriam.
Agarro su mano y le deposito un beso allí—¿con quién hablabas?—tenía un poco de curiosidad pero, no quería parecer una entrometida.
—Era de mi otro trabajo y sobre el cual debo pasar rápidamente por el lugar solo que, me entretuve un poco contemplando una de las flores más hermosas de este parque.
«¿Qué tipo de trabajo será?», quería preguntarle pero, no me atreví.
—Ya vámonos entonces para no hacerte perder más tiempo—me subo a la motocicleta.
—Bien—nos marchamos del lugar—perdón que no te haya pedido permiso y opinión de si querías acompañarme pero, es que tenía que ir sin demora . Espero, no incomodarte—me dice al cabo de diez minutos en el cual, llegamos a un sitio que parecía abandonado, como una fábrica.
Me bajo y Drew pone la motocicleta debajo de un gran árbol que había cerca.
—Espera aquí hasta que vuelva, ¿si?—se marcha rápido sin esperar mi respuesta.
POV Drew
Me acerco a la puerta y doy unos cuatro toques—¡contraseña!—oigo que vociferan del otro lado y yo frunzo el ceño.
—Déjate de estupideces Mark y abre la puerta—escucho que quitan el pestillo y abren la puerta.
—¿Viniste solo?—me pregunta el castaño y yo volteo a mirar a Miriam y luego, lo veo a él—si no lo hiciste podrían descubrirnos los de la otra banda, ¡lo sabes!—me agarra por el cuello y yo volteo a mirar a Miriam otra vez no queriendo preocuparla y ella nos estaba mirando.